Vuelta 85: la primera victoria de Perico

Vuelta 85: la primera victoria de Perico

La Vuelta a España 1985 iba a vivir la primera de sus jornadas decisivas en sus primeras fechas, cuando apenas la carrera había visto disputarse la etapa prólogo y 5 etapas más de la carrera. En esa sexta jornada de la carrera iba a tener lugar la etapa que uniría Oviedo con los míticos Lagos de Covadonga, descubiertos dos años antes, en una jornada en la que se ascenderían un total de 5 puertos.

Durante la etapa se subirían, aparte de los propios Lagos, los puertos de San Esteban, el puerto del Padrun, Altos de San Emiliano y el del Mirador del Fito, el último de ellos con su cima situada en el kilómetro 105 de la etapa. En esos tres primeros puertos fue el líder de la clasificación de la montaña, José Luis Laguía, con el dorsal 119 a su espalda, quien los coronó en primer lugar, fortaleciendo de este modo su liderazgo de la montaña.
 
La última de esas 4 subidas, la del Mirador del Fito, no resultó tan determinante como se pensaba en un principio por parte de la organización, y todos los favoritos coronaron en el grupo cabecero. A su paso por la cima, Samuel Cabrera intentó escaparse unos metros antes de coronarlo, pero un percance mecánico se lo impidió y coronó de nuevo en cabeza Laguía, quien de esta forma confirmaba su liderazgo en la disputa por el maillot de la montaña.
En los primeros compases del descenso corredores como Juan Fernández o Giannetti, entre otros, formaron una pequeña fuga, que casi de forma inmediata fue neutralizada, y posteriormente se produjo otra más breve, formada esta vez por Ruiz-Cabestany. También fue neutralizada esa fuga, y de esta forma, todos los corredores iban a iniciar juntos la subida a los Lagos de Covadonga.
 
El primer ataque lo llevó a cabo el colombiano Lucho Herrera, al tiempo que el pelotón pasaba por la pancarta de 10 kilómetros. Ese primer ataque no supuso ningún problema para el pelotón y rápidamente fue neutralizado, pero ese ataque supuso que el pelotón se estirase considerablemente. Inmediatamente a la neutralización fue Pablo Vilches quien decidió demarrar del pelotón. A este segundo demarraje ya solo respondió otro buen escalador, Pedro Muñoz. Pero poco duró su aventura en cabeza, ya que medio kilómetro después el pelotón se estiró y les dio alcance, siendo liderados por un impresionante Robert Millar aquel día.
El escocés, desde ese momento de la neutralización, se puso en cabeza del pelotón, imponiendo un fuerte ritmo, que redujo en mucho el número de unidades que formaban este pelotón cabecero, un pelotón al que hacía ya varios minutos que no pertenecía el líder de la carrera, un imberbe Miguel Indurain, ni tampoco el líder de la montaña, José Luis Laguía, quien había reafirmado su liderazgo en los puertos anteriores. Álvaro Pino rápidamente se situó a rueda de Millar, y Pedro Muñoz a su vez a rueda del corredor gallego.
En solo 500 metros tirando, Robert Millar formó una escavechina inimaginable. Redujo el pelotón cabecero a un grupo de tan solo 8 unidades, del que ya no formarían parte gente de la calidad de Fabio Parra, Sean Kelly, o el ganador de la Vuelta de la edición anterior, Eric Caritoux, portador del dorsal número 1. En ese grupo estaría gente como Perico Delgado, Vicente Belda o Juan Fernandez.
 
Pero no contento con la escavechina que estaba formando, Millar optó por lanzar un potente ataque, al que solo pudieron 4 corredores más, entre ellos dos compañeros de equipo, el MG Orbea, Delgado y Cabestany, cuya alianza podría resultar muy peligrosa. Álvaro Pino y Pacho Rodriguez eran los otros dos ciclistas que pudieron seguir la rueda del corredor escocés, pero poco después se les unió también a esta cabeza de carrera el colombiano Fabio Parra, un corredor que en esta ascensión había ido claramente de menos a más, ya que en el primer tirón de Millar se había visto cortado y ahora estaba volviendo a enlazar con cabeza de carrera.
El grupo lo formaban 6 unidades, con una séptima persona cediendo apenas unos metros con respecto a ese grupo. Esa séptima persona, que se encontraba muy cerca era Lucho Herrera, quien finalmente pudo enlazar con ese grupo cabecero aprovechando uno de los falsos llanos que había en la escalada.
Parecía que la carrera estaría en ese grupo, pero por detrás venía pedaleando muy fuerte el corredor de Alemania Occidental, Reimund Dietzen, quien parecía que podría llegar incluso a enlazar con ese grupo y pasar por lo tanto a ser un candidato a la victoria de etapa. Pero todo cambiaría en apenas unos instantes.
 
En el momento en el que Televisión Española hacía una pausa en la narración de Ángel María de Pablos y devolvía la conexión al estudio central en el que se encontraba, entre otros especialistas, Bahamontes, fue en el momento en el que se dinamitó la carrera.
Marchando en primera posición de carrera Millar, a poco más de 2 kilómetros a meta, vio como Perico Delgado le revasaba en un imponente ataque, sin ser en una de las zonas más duras del puerto. Un ataque a los que con los años habituó Perico a la gente, pero que en aquel momento no eran tan conocidos. Yendo de menos a más en su ataque, dejó atrás a todos sus compañeros de cabeza de carrera. Tan solo Álvaro Pino intentó seguirle en primera instancia, pero no pudo hacer nada ante tan potente ataque y finalmente fue alcanzado por el propio Millar y por Parra. Desde ese momento Perico abrió un hueco que llegó a ser de hasta 20 segundos con respecto a ese grupo perseguidor y pudo afrontar con relativa calma las últimas rampas del puerto, sabedor que aquella victoria de etapa no se le iba a escapar, que ya era suya.
 
El segoviano del MG Orbea cruzó en primer lugar la línea de meta, levantando su brazo izquierdo con una doble satisfacción, puesto que no solo se hacía con la victoria en una de las cimas más importantes de Europa, los Lagos de Covadonga, sino que además también se iba a situar como líder de la carrera, un maillot de líder que ya había lucido en la edición del año anterior.
Por detrás llegaría, en segundo lugar a la meta el escocés Robert Millar, quien había conseguido despegarse de la rueda de Álvaro Pino y de Fabio Parra al paso por la pancarta del puerto de montaña.
De esta forma, un tanto inesperada por como se produjo, Pedro Delgado conseguía su primera victoria parcial en una gran vuelta, la Vuelta a España, éxito al que se sumaría 3 meses después el de su victoria en el puerto de Luz Ardiden, en el Tour de Francia.
 
 
Clasificación Etapa:
1- Pedro Delgado 4h 33´ 08´´
2- Robert Millar a 12´´
3- Álvaro Pino a 16´´
4- Fabio Parra a 20´´
5- Peio Ruiz-Cabestany a 21´´
6- Lucho Herrera a 23´´
7- Francisco Rodriguez a 26´´
8- Reimund Dietzen a 1´11´´
9- Pablo Wilches a 1´28´´
10- Iñaki Gastón a 1´38´´
 
Clasificación General:
1- Pedro Delgado
2- Peio Ruiz-Cabestany
3- Robert Millar