Mundiales: Omega-Pharma se lleva el oro en la contrarreloj por equipos

Mundiales: Omega-Pharma se lleva el oro en la contrarreloj por equipos

El conjunto belga cumple las expectativas y consigue la victoria. La plata fue para BMC y el bronce para Orica-GreenEDGE.

No hubo sorpresa. Omega-Pharma Quick Step cumplió las expectativas y se hizo con en oro en la primera contrarreloj de equipos comerciales en unos mundiales de ciclismo. Aunque no lo consiguieron con la facilidad con la que se esperaba. BMC le puso las cosas complicadas y fueron solo tres segundos lo que separó a un equipo del otro en la línea de meta. Pero vayamos al principio.

Omega es el primer equipo que gana una contrarreloj por equipos en un mundial de ciclismo. Desde 1994 no se disputaba esta modalidad, pero lo hacía con selecciones nacionales. 18 años después la contrarreloj por equipos vuelve a un Mundial, pero no lo hace por países, sino con los mismos equipos que disputan el resto de carreras de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

El recorrido era de 53,2 kilómetros por las carreteras de Limburgo. Apenas unos metros de llano. Todo lo demás era un sube y baja continuo que destrozó las piernas de más de uno. Pero por si eso fuera poco, estaban presentes tres cotas (Lange Raarberg, Bergseweg y Cauberg ) habituales de la primavera ciclista dispuestas a marcar las diferencias que el resto de carretera no fuera capaz de marcar.

Fueron 32 los equipos que tomaron la salida, y su distribución fue la siguiente: los 18 equipos de la categoría ProTour, 8 equipos de la categoría Continental Pro y 6 de la categoría Continental. MTN-Qhubeka marcó el primer mejor tiempo, pero al equipo sudafricano no le dejaron ni soñar. Los tiempos iban cayendo a medida que los equipos de la máxima categoría echaban a rodar. Solo los rusos de Rusvelo consiguieron aguantar unos minutos durante los equipos ProTour.

Los favoritos salieron al final. Y ninguno defraudó. Bueno, quizás Sky. Pero es normal, el equipo británico no presentaba un equipo como para optar a algo. Ni Wiggins, ni Froome, ni Richie Porte estaban presentes en la salida. Por eso, el protagonismo le tocaba a otros. Liquigas aguantó el mejor tiempo durante la mayor parte de la jornada, pero finalmente fue destronado de la manera que más duele: en el último momento y quedando a un solo paso del podio.

Omega-Pharma cumplió con los pronósticos y logró el oro. La organización del equipo fue impecable. Llegó con sus 6 corredores a meta, casi siempre liderados por el campeón del mundo de contrarreloj, Tony Martin. Parecía que nadie le haría sombra, pero BMC les puso en un apuro. Solo les separaron tres segundos. Posiblemente, BMC habría conseguido el oro de no ser por una cosa: Taylor Phinney hizo amago de descolgarse en la última cota. Y no podía. Eran necesarios cuatro corredores para que el tiempo fuera válido. El equipo tuvo que aflojar el ritmo y esperar a que se reenganchara. Quizás esos segundos fueron los que le faltaron al equipo americano para alcanzar el oro. El podio lo cerró Orica-GreenEDGE

Equipos españoles

La actuación más destacada fue la del conjunto Movistar, que aguantó en las posiciones de cabeza durante la mayor parte de la etapa. Consiguió el segundo mejor tiempo y tuvo posibilidades de pódium, pero finalmente los equipos más potentes le echaron hacia posiciones más atrasadas. Más discreta fue la actuación de Euskaltel. Logró el mejor tiempo provisional en meta, pero finalmente quedó en decimosexta posición. Caja Rural tomó la salida muy pronto y terminó en vigesimonoveno lugar.