Mundial 2012: el maillot arcoiris busca nuevo dueño

Mundial 2012: el maillot arcoiris busca nuevo dueño

23 de septiembre // Limburg (Países Bajos) // CM // Eurosport y TDP // La cita mundialista se presenta como una de las más abiertas de los últimos años. En un duro circuito en el que el Cauberg será el juez de la carrera los corredores pelearán hasta la extenuación por hacerse con el cetro del campeonato del mundo.

El fin de la temporada ciclista está cada vez más cercano. Gran parte de los ciclistas ya han cubierto sus objetivos personales en la temporada, mientras que otros se encuentran ya exhaustos tras un largo período compitiendo. Antes de disfrutar de un merecido descanso los corredores tendrán que hacer frente al último gran reto de la temporada: el Campeonato del Mundo de ciclismo en ruta. El misticismo que envuelve a la carrera mundialista poco tiene que envidiar a las otras grandes citas del calendario, pues sólo los más grandes han tenido el privilegio de vestir alguna vez el maillot arcoiris que identifica a su ganador. El Mundial acostumbra a ser una carrera tradicionalmente vibrante y con finales inciertos, en los que el componente estratégico juega un papel importantísimo. El carácter abierto de sus resoluciones no esconde una realidad, y es que para ganar un Campeonato del Mundo se requiere un talento especial para este deporte. No se trata de una carrera al uso en la que un corredor de segunda fila pueda dar la campanada, en un Mundial, la mayor parte de las veces su vencedor será una estrella del pelotón.

 
Limburg, sede de la carrera
 
Tras dos años consecutivos en los que el trazado ha sido más favorable para los velocistas la exigencia del recorrido ha aumentado. La sede elegida para albergar el Mundial ha sido Limburg, una región situada en el sudeste de los Países Bajos que limita con Bélgica y Alemania. Se trata de la zona por la que transcurre la Amstel Gold Race -- una importante clásica que se disputa en abril – y por tanto la dureza está asegurada con la presencia de las típicas cotas que se suben en esta carrera. La más importante de todas ellas, el Cauberg, forma parte del recorrido de este campeonato del mundo y será un punto crítico de la carrera.
 
En concreto, los corredores tendrán que disputar 267 kilómetros de carrera entre Maastricht y Valkenburg – lugar que ya acogió los Mundiales del año 1998-. A diferencia de anteriores ediciones la carrera no se hará íntegramente en un circuito, sino que en torno a 100 kilómetros del recorrido se harán por distintas zonas de la región de Limburg, con hasta siete cotas a superar por parte del pelotón.
    
 
Una vez que la carrera se adentre en Valkenburg se producirá la entrada a un circuito de 16,5 kilómetros al que los corredores deberán dar diez vueltas. Este trazado cuenta con dos cotas: Bemelerberg – 900 metros de ascensión con una pendiente máxima del 7%- y el mítico Cauberg – 1,5 kilómetros con un porcentaje máximo del 12%-. La cima de esta última subida se encuentra situada a sólo 1,7 kilómetros de meta, razón suficiente para considerar la ascensión como juez de la carrera. Desde el Cauberg a meta el trazado es llano y podría favorecer los reagrupamientos. Además de las dificultades orográficas, la presencia del viento en algunas zonas y el estrechamiento de la carretera serán los principales problemas que se encontrarán los corredores.
 
Nos encontramos, por tanto, ante un Mundial de perfil similar al de una clásica de primavera. Los escaladores y velocistas puros no tendrán demasiados chances frente a los clasicómanos y corredores todoterreno a los que el recorrido les va como anillo al dedo.
        
 
Selección española: objetivo, ganar
 
El combinado dirigido por José Luis de Santos es una de los mayores congregaciones de talento de la historia de España en los mundiales de Ciclismo. Alejandro Valverde, Joaquim Rodríguez, Alberto Contador, Óscar Freire, Samuel Sánchez, Dani Moreno, Pablo Lastras, Jonathan Castroviejo y Juan Antonio Flecha serán los encargados de cumplir con un único objetivo: ganar la carrera. No se le puede pedir otra cosa a una selección que acude con hasta cinco estrellas mundiales con opciones de victoria, junto a otros cuatro ciclistas que ostentarían galones de líder en muchas de las restantes selecciones.
 
Tal suma de corredores importantes tiene también su parte negativa, que no es otra que la definición de los roles en el seno del equipo. En una carrera de un día tan desorganizada como un Mundial, pelear de forma individual es sinónimo de fracaso. Al seleccionador le corresponde la tarea de fijar el papel de cada corredor a lo largo de la carrera. A priori, cuatro corredores cuentan ya con el papel de gregarios, y faltaría definir los roles de los ¨gallos¨. 
 
Por estado de forma, y teniendo en cuenta el recorrido, el liderazgo del equipo debería recaer sobre Alejandro Valverde y Joaquim Rodríguez, con mayor importancia del primero merced a su punta de velocidad – es importante destacar que la meta está situada en un tramo llano tras el Cauberg-. Ambos gozarán junto a Philippe Gilbert del máximo nivel de favoritismo. 
 
Óscar Freire tendrá carta blanca para jugar sus cartas. En su última oportunidad de conseguir el cuarto título mundial deberá sacar el máximo partido de su excelente lectura de carrera. Llega en buen estado de forma tras haberse probado en algunas semiclásicas a lo largo de la semana pasada y sus opciones están claras: coger el corte bueno y aguantar en el Cauberg para poder rematar con su velocidad en el sprint. Sólo la consecución del maillot arcoiris nos permitiría disfrutar del talento del cántabro una temporada más.
 
Alberto Contador se encuentra ante un Mundial poco propicio para sus aspiraciones. La escasez de ascensiones de entidad y que el final no termine en alto merman considerablemente las opciones del pinteño. Aun así, será una baza interesante en los cortes que se formen a lo largo de las últimas vueltas, ya que su sola presencia infundirá respeto en sus compañeros de aventura. Sus oportunidades pasan por descolgar a sus rivales en el Cauberg y llegar en solitario a meta.
 
Samuel Sánchez es, a priori, el que menos definido tiene su rol. Parece que no se encuentra en un momento óptimo de forma debido a los problemas físicos sufridos a lo largo del año, lo que hace muy difícil pensar en que pueda aguantar con los mejores cuando lleguen los movimientos importantes. En cualquier caso, ¨Samu¨ es un corredor capaz de desgastarse a favor de sus compañeros si la ocasión lo requiere.
 
El resto de miembros de la selección tendrán que dedicarse a controlar la carrera en las primeras vueltas del circuito, neutralizando los cortes peligrosos en los que no haya ningún corredor español. Ante la ausencia del famoso pinganillo, jugará un papel muy importante la comunicación entre los ciclistas para establecer los movimientos a seguir durante la competición. Esa labor de ¨director en carrera¨ en España le corresponderá a Pablo Lastras, ya curtido en estas lides.
 
 
Una amplia nómina de favoritos
 
Además de los corredores españoles ya citados, este Mundial de Limburg cuenta con muchos corredores con opciones de victoria; clasicómanos, passistas, todoterrenos... Varios tipos de ciclista tienen su oportunidad este año. (La lista completa de inscritos la puedes observar aquí).
 
La selección de Bélgica es, junto a la española, el bloque más potente de la carrera con dos líderes claros: Philippe Gilbert y Tom Boonen. El valón llega en un excelente estado de forma tras la consecución de dos etapas en la Vuelta. Ya ha vencido en la Amstel, por lo que el recorrido es muy propicio para sus condiciones y huelga decir que va a ser la rueda más vigilada en este campeonato. Para Tommeke el trazada quizá sea demasiado exigente pese a que se viene comentando en los últimos días su facilidad para ascender el Cauberg. Se encuentra en una situación similar a la de Freire, en la que ambos tienen la premisa de aguantar la última subida y rematar al sprint. Greg Van Avermaet puede ser el gran tapado de este Mundial. No gozará de tanta vigilancia como sus dos compatriotas y posee unas cualidades muy aptas para hacer algo bueno en carrera. Por estrategia, será el encargado de filtrarse en los cortes en las dos últimas vueltas y una vez allí sacar partido de su punta de velocidad.
                          
 
Como es tradición, el equipo italiano también trae a la cita mundialista un buen equipo, pero con importantes ausencias. La decisión de la Federación Italiana de no permitir convocar a ciclistas envueltos en investigaciones por dopaje ha hecho que se hayan quedado en casa ilustres de la talla de Cunego, Ballan, Pozzato o Visconti. En su lugar, el seleccionador Paolo Bettini ha optado por conformar un bloque joven que gire en torno a Vincenzo Nibali. Al de Sicilia le interesa que la carrera se haga lo más dura posible, para eliminar así a los corredores que pudieran vencerle en un hipotético sprint. Cuantos menos corredores lleguen al pie del Cauberg en la última vuelta más opciones tendrá Nibali de vestir el maillot arcoiris, aunque no se descarta que busque un movimiento lejano con el que pueda llegar en solitario a meta. El otro corredor con más galones en la azzurra será el neoprofesional Moreno Moser. Tras una temporada excepcional podría convertirse en uno de los campeones del mundo más jóvenes de la historia, pero para eso deberá superar los problemas de su inexperiencia, como la presumible falta de fondo en una carrera tan larga. El recorrido le va, pero quizá le llegue demasiado pronto la exigencia de esta carrera.
 
El hecho de correr en casa será un gran aliciente para la selección holandesa. Los anfitriones presentan todo su arsenal con el bloque de Rabobank formado por Gesink, Mollema y Boom, a los que hay que sumarle a Niki Terpstra. A priori parecen situados un escalón por detrás del resto de favoritos, pero la motivación del Mundial en su país suma puntos a su favor.
 
Otro gran favorito será el aussie Simon Gerrans. Uno de los mejores del año –triunfo en Milán-San Remo incluido- busca poner el broche de oro a su temporada en el Campeonato del Mundo. Junto a Valverde y Gilbert será una de las ruedas más vigiladas en pelotón, y su presencia en los cortes jugará un papel muy incómodo para el resto de selecciones por su rapidez en el sprint. Peter Sagan está también ante su primera gran oportunidad de vestir el arcoiris. En la pasada Amstel estuvo muy cerca de ganar, viéndose superado en los instantes finales. La rapidez de un sprinter y la gran facilidad para pasar las cotas hacen de él un candidato número uno en caso de que la carrera se decida en grupo numeroso.
 
En una segunda fila de favoritismo saldrán con el cartel de outsiders un buen puñado de corredores: Thomas Voeckler, Michael Albasini, Kessiakoff, Rui Costa, Boasson Hagen, Ulissi, Roche, Tiernan Locke, Van Garderen o los colombianos Urán y Henao son algunos de esos corredores que podrían dar la sorpresa.
 
La redacción opina
 
Como novedad en las previas de Vavel Ciclismo hemos querido introducir la opinión de algunos de nuestros redactores con el fin de acercaros las claves de cada carrera.
 
Pablo Osorio: ¨Si la carrera se hace dura habrá pocas opciones de llegar al sprint. Los velocistas pueden cortarse en alguna de las subidas y, si sobreviven, en el Cauberg no aguantarán los ataques. En esa subida final se dinamitará la carrera y conseguirá el oro el que tenga las fuerzas suficientes para, además de atacar ahí, tenga las fuerzas suficientes para rodar en solitario el kilómetro y medio que falta para meta¨.
 
Apuesta por: Gilbert, Valverde y Sagan.
 
Daniel Luna: ¨Después de la exhibición de los españoles en la Vuelta a España se creó un optimismo tremendo en cuanto a las opciones de victoria en el Mundial de Limburgo. La contrarreloj individual nos ha bajado del cielo presentándonos la realidad: no va a ser tan fácil porque hay rivales tremendamente exigentes. Alberto Contador acabó noveno en la modalidad contra el cronómetro; Castroviejo, lejos del top 10. Vamos a ver si la prueba en ruta, que se desarrollará en un circuito que se amolda a las virtudes de nuestras principales bazas, nos da una alegría. Aunque gran parte del posible éxito dependerá, obviamente, del estado físico en el que lleguen nuestros representantes, la estrategia llevada a cabo por los técnicos y los propios corredores a lo largo de la prueba será decisiva. Lo cierto es que, con tanto “gallo en el corral”, como se suele decir, existen muchas opciones de que algún ciclista español se cuelgue una medalla el próximo domingo, pero también habrá que ver si cada ciclista cumple su rol en el momento adecuado. Se verá. Lo veremos. Lo esperamos¨.
 
Apuesta por: Nibali,  Valverde y Gilbert.
 
Alberto Antonio Lluva: ¨La carrera, muy probablemente, no se resuelva al sprint debido a un recorrido de continuo sube y baja que, a escasos dos kilómetros del final, reserva la subida de Cauberg. La única posibilidad que veo de llegar al sprint es un férreo control por parte de Reino Unido y Alemania. El Cauberg será un territorio propicio para que corredores como Gilbert, Purito o Valverde jueguen sus bazas¨.
 
Apuesta por: Gilbert, Purito y Cavendish.
 
Andrés Jiménez: ¨Las numerosas cotas y repechos que figuran en el recorrido impedirán que se llegue al sprint. Por si fuera poco, Bélgica e Italia impondrán un ritmo infernal para que Philippe Gilbert, Vincenzo Nibali o Tom Boonen se enfunden el arcoíris en el mítico Cauberg¨.
 
Apuesta por: Philippe Gilbert, Rigoberto Urán y Alejandro Valverde.
 
 
Más información sobre el Mundial 2012 aquí
 
(Fotos Freire y Valverde: RFEC, Foto Boonen y Gilbert: Franck Fife/AFP, Foto selección italiana: AFP).