El día más grande del Euskaltel

El día más grande del Euskaltel

El Tour del centenario alcanzaba en su octava etapa a una de las cimas más míticas de la carrera. Se llegaría, nada más y nada menos, que al Alpe D´Huez, una cima en la que el conjunto Euskaltel Euskadi viviría el que hasta entonces era el día más grande de su historia.

Cuatro años de auténtico dominio de un equipo y de un único corredor en el Tour de Francia no hacían presagiar nada positivo para el Tour del centenario, en la etapa en que se alcanzaba uno de los puertos con más tradición de la carrera, el Alpe D´Huez. Y la etapa no iba a marchar muy desencaminada del guión marcado en los años anteriores por el conjunto US Postal, ya que antes de afrontar la montaña de los holandeses, se iba a subir el Galibier, un puerto que aquel día se subiría en pelotón. Malas expectativas para quienes habían presagiado una bonita etapa con mucha batalla.
Alpe D´Huez también se comenzó de idéntica forma, con el pelotón marchando a bloque y con un par de corredores pertenecientes a una fuga por delante, siendo estos Astarloza y el campeón francés, Didier Roux. Pero en esos derroteros marchaba la etapa cuando equipo US Postal impuso un ritmo muy fuerte, a poco más de 10 kilómetros a meta, con un Manolo Beltrán que puso un ritmo brutal, más bien un sprint de un kilómetro casi, que provocó que se cortasen multitud de corredores. Los americanos estaban metiendo el miedo en el cuerpo, recordando la que liaron dos años atrás, con un Armstrong soberbio.

 

Pero tras ese sprint brutal del "Triki", en el grupo de los US Postal se quedaron solo los carteros "Chechu" Rubiera, Heras y Armstrong, aparte de Vinokourov, Hamilton, Mayo y Moreau, una vez que se apartó el "Triki". Por detrás se vieron cortados Beloki, Ullrich o el líder de la carrera, el francés Virenque. Apenas unos pocos centenares de metros después Moreau cedería de la rueda de ese grupo, el más fuerte del día, según sus propias palabras, por un problema en la rueda.
Un rastro de corredores por detrás; Laiseka, Menchov o Mancebo, Vinokourov, Ullrich o Garzelli y por último, justo a punto de enlazar con ese grupo Beloki y Zubeldia, en orden inverso a como se encontraban en esos momentos en la etapa. Esos dos últimos corredores no tardarían mucho en reincorporarse a ese grupo del jefe Armstrong, que estaría ya únicamente con Roberto Heras de compañeros de equipo, y  nada más alcanzarlos, Beloki no debió ver con buena cara al texano y lanzó un fuerte ataque, a algo más de 8 de meta. Se había abierto la veda, y nada ni nadie podría controlar la etapa de aquel día desde ese mismo momento.
 
Rápidamente alcanzó la cabeza de carrera, que hasta ese momento seguía perteneciendo a Astarloza y Didier Roux. Se fue abriendo un hueco entre el corredor vasco y el americano, pero que jamás superó los 15 segundos cuando este último decidió que debía asumir él la responsabilidad de la carrera y se fue a por el corredor de la ONCE. A la rueda del americano iría otro compatriota suyo, Hamilton, y a la de este, a su vez, otro corredor vasco, Iban Mayo, este último, un desconocido para el gran público.
A poco más de 7 kilómetros y medio de meta, Beloki fue neutralizado por ese terceto que se convertía así en cuarteto. Pero poco duraría ese grupo, ya que apenas un centenar de metros más adelante, tras pasar una de las famosas curvas de herradura del Alpe D´Huez, a izquierdas, Mayo lanzó un fuerte ataque con el que abrió un importante hueco con respecto a los dos americanos y al de la ONCE.
Armstrong y Beloki jugaban al gato y al ratón, siendo Joseba el ratón y Lance el gato, pues iba en todo momento a cazar la rueda del vasco. Joseba lanzó un par de ataques de peseta, para tantear al americano, alternándose también con movimientos de Tyler Hamilton, pero a esa rueda no respondía Armstrong, quien tenía un único objetivo al que perseguir. Zubeldia por su parte siempre sufría más, pero siempre terminaba entrando en ese grupo.
 
Mayo había abierto un hueco muy importante, casi definitivo de 40 segundos, que iban a propiciar que el resto de corredores quedase muy lejos de la pelea por alcanzarle. Por su parte, iba a enlazar con el entonces cuarteto perseguidor, el bejarano Roberto Heras, quien debía seguir trabajando para su jefe, y con él entraría a su rueda el jefe de circunstancias del equipo, entonces todavía, Telekom, Vinokourov y poco detrás sería Roberto Laiseka quien contactaría con el grupo. Paco Mancebo también sufría muchisimo, con el gesto torcido, característico suyo, también iba a enlazar, poco después con ese ya numeroso grupo.
Por su parte el líder de la carrera, Richard Virenque, se encontraba hundido ya en la carrera, a más de 2 minutos y medio, una renta que le iba a provocar tener que ceder el maillot amarillo que portaba hasta esos momentos. Ullrich marchaba a poco más de un minuto de ese grupo de Armstrong y Beloki, cediendo, aunque en ese momento aún no lo sabía, sus opciones de ganar aquel Tour.
A poco más de 5 de meta, cuando el hueco de Mayo con ese grupo formado por 7 corredores superaba ya el minuto, el kazajo Vinokourov optó por realizar su aventura en solitario, saltando de ese grupo, contando con el consentimiento de Armstrong, que solo saltaba a la rueda de Beloki. Basso también enlazaría con ese grupo poco después del ataque del corredor kazajo. 
 
Al paso por la pancarta de 5 a meta, Vino marcharía a 1´15´´ de Mayo, estando el grupo 30 segundos por detrás del kazajo. Hamilton también saltaría del grupo, seguido de Zubeldia, lo que iba a situar a 2 corredores del conjunto naranja entre los 4 primeros de la etapa, en su terreno, la alta montaña. Pero Beloki ese día tenía grandes piernas y no solo quería neutralizar a Hamilton, sino que quería seguir poniendo a prueba la fortaleza del líder virtual de la prueba. Pero este líder virtual no iba a perder ni un segundo la rueda de Joseba y se iba a pegar literalmente a su rueda trasera. Con ese ataque quedaron neutralizados Hamilton y Zubeldia. Un pequeño parón en ese grupo. Otro parón más.
Pero poco iba a durar la tregua, pues aunque fue neutralizada su ofensiva de forma inmediata, Joseba Beloki lanzó un nuevo ataque, el cuarto serio que lanzaba aquel día a Armstrong, quien como gran campeón que era, sabía que esa rueda era la buena aquel día y de nuevo se pego a ella.

Al paso por la pancarta de 3 meta, Mayo ya aventajaba a Vinokourov en casi un minuto y medio, y en más de 2 al grupo que ahora formaban Beloki, Hamilton, Armstrong, Basso y Zubeldia, siendo este último el que se encontraba al frente del mismo, para ralentizar un poco el ritmo del grupo y que así su compañero del Euskaltel Euskadi, Iban Mayo, pudiera seguir ampliando sus diferencias y así certificar esa importantísima victoria para su equipo, el cual en ese momento aún no tenía garantizado su patrocinio para la siguiente temporada.

Al poco de pasar por la pancarta de 3 a meta, sería Hamilton quien lanzaría un ataque, que sería secundado por el quinto ataque del día de Beloki. Pero ya no tenía las mismas piernas que cuando lanzó el primer ataque, varios kilómetros atrás, y ni Armstrong, ni Zubeldia ni Hamilton tuvieron muchos problemas para seguir a su rueda. Basso esta vez sí que cedería la rueda de ese grupo, durante unos instantes, al tiempo que se conocían las primeras diferencias a las que se encontraba un olvidado aquel día por las cámaras de televisión Jan Ullrich, que circulaba a aproximadamente un minuto del grupo de favoritos, pero que a pesar de ese retraso, aún seguiría metido en la lucha por la carrera, máxime después de la actuación que realizaría días después en la contrarreloj de Cap Decouverte.

El último kilómetro de Mayo sería un kilómetro de gloria. Un día de gloria para Iban, pero también un kilómetro de gloria para su equipo, el Euskaltel Euskadi, equipo que aunque ya había conseguido ganar etapa en el Tour, conseguía ese día, sin duda, la etapa más importante de todas las logradas por el conjunto naranja hasta aquel día. 5 horas, 57 minutos y 38 segundos sería el tiempo que marcaría Iban al cruzar la línea. Mayo había sido el gran protagonista en el que erea hasta ese momento el día más grande del Euskaltel Euskadi.
Segundo en la meta entró el kazajo Vinokourov, y tercero, marcando tiempo en un grupo formado por hasta 7 corredores, llegaría Armstrong, seguido de Mancebo en el sprint de grupo. En ese grupo también llegarían otros dos corredores del Euskaltel, Zubeldia (5º) y Laiseka (9º), confirmando el gran día que había vivido su equipo.
 
Lance se vestiría de líder aquel día, pero su participación durante la etapa, o mejor dicho, la actuación de Beloki en la misma, habían sembrado de dudas el horizonte al que se iba a enfrentar el texano, con un grupo de 6 corredores en poco más de 2 minutos, algo que hasta ese momento jamás había permitido el corredor norteamericano.

 

Clasificación etapa:
1- Iban Mayo (Euskaltel Euskadi) 5 h. 57´ 38´´
2- Alexandre Vinokourov (Telekom) a 1´44´´
3- Lance Armstrong (US Postal) a 2´12´´
4- Francisco Mancebo (iBanesto.com) m.t.
5- Haimar Zubeldia (Euskaltel Euskadi) m.t.
6- Joseba Beloki (ONCE-Eroski) m.t.
7- Tyler Hamilton (CSC) m.t.
8- Ivan Basso (Fassa Bortolo) m.t.
9- Roberto Laiseka (Euskaltel Euskadi) m.t.
10- Pietro Caucchioli (Alessio) a 3´36´´
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13- Jan Ullrich (Bianchi) a 3´36´´

 

Clasificación General:
1- Lance Armstrong (US Postal) 35 h. 12´ 50´´
2- Joseba Beloki (ONCE-Eroski) a 40´´
3- Iban Mayo (Euskaltel Euskadi) a 1´10´´
4- Alexandre Vinokourov (Telekom) a 1´17´´
5- Francisco Mancebo (iBanesto.com) a 1´37´´
6- Tyler Hamilton (CSC) a 1´52´´
7- Roberto Heras (US Postal) a 1´58´´
8- Jan Ullrich (Bianchi) a 2´10´´
9- Ivan Basso (Fassa Bortolo) a 2´25´´
10- Jorg Jaksche (ONCE-Eroski) a 3´19´´
 
Foto principal: as.com
Foto 2: agencia EFE
Foto 3: petropuky.blogspot.com