Jean-Pierre Monseré se presenta al mundo

Desde Flandes ha quedado para la historia el que es probablemente el mejor equipo a lo largo y ancho de una temporada, el Flandria, extendiendo su dominio durante varios años. Entre la década de los sesenta y la de los setenta pasaron por sus filas muchos de los mejores corredores flamencos de la época, como Leman, los hermanos De Vlaeminck, Zoetemelk, Maertens o el malogrado Jean-Pierre Monseré, un grupo que luchó de tú a tú con el monstruo belga, Eddy Merckx.

Jean-Pierre Monseré se presenta al mundo
Monseré posando con el maillot de Campeón del Mundo./ (foto: dewielersite.net)

Precisamente este último corredor, Monseré, era un joven de Roeselare que había dado el salto al profesionalismo con sólo 21 años, en 1969, en el seno del equipo Flandria. Una gran temporada en su año de debut, con buenos puestos en Flandes, Flecha Valona o la París-Roubaix. Esa misma temporada consiguió su primera victoria, en el Giro de Lombardía, con polémica, debido a la eliminación de Karstens por dopaje. Era sin duda alguna la gran esperanza de su público con vistas al futuro.

Pero su consagración iba a llegar en la campaña siguiente, la de 1970. El 16 de octubre, fue el gran día del corredor flamenco, en el Campeonato del Mundo que se iba a disputar en Leicester, en el circuito automovilístico.
 
En el equipo belga se había montado una gran escuadra para cubrir a su líder único: Merckx. Le acompañarían grandes gregarios como Spruyt, Van Lancker, Verbeeck, Huysmans, corredores con total libertad como Van Pringel y Pintens y como secante ante los movimientos Godefroot. A este equipo los acompañarían los jóvenes Roger de Vlaeminck (23 años) y Monseré (22 recién cumplidos), quienes supuestamente iban a aprender en aquel día.
 
El gran rival del conjunto belga sería el equipo de Italia, que contaría en sus filas con gente como Gimondi, Marino Basso, Dancelli, Bitossi, o el antiguo maillot Arco Iris, Adorni. También habría otros corredores a destacar, como el joven francés Guimard o el español González Linares, que unas semanas antes había derrotado a Merckx en una contrarreloj del Tour.
 
El día se presentó con bastante frío y con mucho viento, por lo que los grandes capos de la carrera decidieron optar por lo lógico, que era lanzar a los gregarios por delante, a ser posible sin que entrasen los de su rival, para así evitarle a su escuadra el desgaste de tener que controlar la carrera.
 
En los primeros compases de carrera se marchan Adorni y Van Springel, a quienes se une pocos instantes después González Linares. Merckx vio peligro en la situación y decidió tirar con fuerza, saltando varios corredores a su rueda. Rápidamente neutralizaron a ese grupo cabecero, y se formó una fuga con una docena de ellos por delante, entre los que se encontraban Merckx, Ottenbros, Gimondi o los tres señalados anteriormente. Pero atrás no quisieron darles mucho margen, y se formó un nuevo grupo de 25 unidades. Todo eso aún en el primer tercio de carrera, con los capos dando la cara.

A mitad de carrera se había formado de nuevo un grupo delantero, formado por siete unidades, compuesto por Santanbroggio, Gimondi, Motta, Dancelli, Alain Vasseur, Wrigth, y Monseré, siendo los cuatro italianos los que llevan de forma descarada el peso de la carrera, en la que además podían jugar varias bazas. Fueron cogiendo tiempo de ventaja, hasta que cuando alcanzaron los 3 minutos, el equipo belga se comenzó a preocupar y se pusieron a tirar nada menos que Godefrooty Merckx, quienes consiguieron reducir la ventaja hasta poco más de medio minuto cuando afrontaban la recta de meta. Y aún les quedaban cuatro vueltas para el final de la carrera.
 
Gimondi veía cómo se les echaba encima el grupo de favoritos y optó por hacer un demarraje desesperado, yéndose con él Vasseur, a los que se les unieron más tarde West, Mortensen, Rouxel y, de nuevo, Monseré. De repente, Italia pasaba a tener una sola baza, al igual que Bélgica, y en ambos casos, ya bastante castigados.
 
Se abre un hueco entre esos seis corredores y el resto de favoritos, sin parecer que estos últimos quieran cazarlos definitivamente, dando una tregua momentánea. A dos vueltas para el final sí que empieza a ponerse la cosa seria, con el grupo persiguiendo al sexteto, tirando ambos grupos con todas sus fuerzas, y reduciéndose la diferencia entre ambos.
 
Sería a dos kilómetros cuando Monseré lanzaría un ataque y se marcha en solitario, con el resto de corredores lanzándose miradas vigilantes. Abre un pequeño hueco, mientras que en el ahora quinteto se lanzan ataques entre sí, sin que ninguno prospere.
 
El hueco de Monseré es definitivo y se planta en solitario en la línea de meta. Brazos en alto, celebra su impresionante victoria, por la que nadie apostaría. Pero tampoco tuvo mucho tiempo de celebrarlo, ya que con tan solo dos segundos de retraso llegaron Mortensen y Gimondi, que fueron segundo y tercero, respectivamente. El pelotón, por su parte, llegaría a meta con 18 segundos de retraso con respecto al ganador del día, encabezados por Godefroot. Un pelotón en el que se encontrarían nada menos que corredores como Merckx, un jovencísimo De Vlaeminck, Guimard o Basso, además de todos los españoles que no se habían retirado de la carrera.
 
Cómo había cambiado la historia, ya que un año antes, en el mundial amateur, era Mortensen el que se alzaba con la victoria por delante del nuevo flamante campeón del mundo absoluto: Jean-Pierre Monseré.
 
La polémica, por supuesto, no faltó en la línea de meta, ya que Monseré dijo que Gimondi le había ofrecido hasta seis millones de liras (cerca de 10.000 dólares) por dejarle ganar el campeonato. La respuesta de Gimondi no se hizo esperar, siendo totalmente contundente al respecto, negando la acusación: “Es una calumnia; parece que al nuevo campeón no le ha bastado con ir a mi rueda durante todo el recorrido. Prefiero tirar el dinero por la ventana antes que dárselo al belga”.
 
Fue el día cumbre de un corredor que estaba llamado a ser figura: Jean-Pierre Monseré, que se había proclamado como el segundo campeón del mundo más joven de la historia, solo superado por Karel Kaers. Monseré, una figura que despuntó definitivamente con ese campeonato mundial, pero que vería trágicamente cortada su vida unos meses más tarde, el 15 de marzo de 1971, en el Grand Prix de Rétié à Lille-st-Pierre.
 
 
Clasificación:
1º Jean-Pierre Monseré (Bélgica-Flandria) (21 años) 6 horas 33 minutos 58 segundos
2º Leif Mortensen (Dinamarca-Bic) (23 años) a 2´´
3º Felice Gimondi (Italia-Salvarani) (27 años) m.t.
4º Leslie West (Gran Bretaña-Holdsworth) (26 años) a 3´´
5º Charles Rouxel (Francia-Peugeot) (22 años) a 5´´
6º Alain Vasseur (Francia-Bic) (22 años) a 9´´
7º Walter Godefroot (Bélgica-Salvarani) (27 años) a 18´´
8º Frans Verbeeck (Bélgica-Geens Watney) (29 años) m.t.
9º Franco Bitossi (Italia-Filotex) (29 años) m.t.
10º Gerard Vianen (Holanda-Caballero) (26 años) m.t.
11º Roger De Vlaeminck (Bélgica-Flandria) a 23s
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14º Cyrille Guimard (Francia-Fagor Mercier) m.t.
17º Marino Basso (Italia-Molteni) m.t.
20º Harm Ottebros (Holanda-Willem II) m.t.
21º Miguel María Lasa (España-La Casera) m.t.
29º Eddy Merckx (Bélgica-Faemino) m.t.
38º Ramón Saez (España-Werner) m.t.
43º José Antonio González Linares (España-Kas) m.t.
49º Andrés Gandarias (España-Kas) m.t.
56º Jesús Aranzábal (España-Bic) m.t.
63º Domingo Perurena (España-Fagor Mercier) m.t.
Luis Ocaña (España-Bic) retirado
Agustín Tamames (España-Werner) retirado
José Manuel Lasa (España- La Casera) retirado
Nemesio Jiménez (España-Kas) retirado
 
 
Foto 1: dewielersite.net
Foto 2: flandriabikes.com
Foto 3: flandriabikes.com