El 'hermano menor' del fútbol

Dos mundos unidos por una pelota, pero separados por la atención mediática que se les atribuye.

El 'hermano menor' del fútbol
El 'hermano menor' del fútbol.

Ásperas pistas pueblan los municipios españoles. Rectángulos de juego irregulares con zanjas –algunas- que incordian la conducción del balón. Clásicos patios de recreo donde las rasgaduras en la indumentaria enervaban a más de una madre. El fútbol sala está presente en cada uno de los rincones de este país. Los más pequeños sueñan con emular a multimillonarios jugadores de rango mundial que practican el fútbol, pero lo que no saben es que los cimientos de tales rascacielos se construyen desde la base, desde el fútbol sala.

Los grandes clubes de fútbol sala no se caracterizan por proporcionar contratos estratosféricos a sus deportistas, ni tampoco por aglutinar grandes hinchadas fuera de sus fronteras. Menos aún pueden calificarse como grandes beneficiarios de los repartos televisivos o la publicidad que otorguen. Sin embargo, sus valores y estandartes no tienen nada que envidiar al que dicen es su ‘hermano mayor’: el fútbol.

Este ‘hermano menor’ es el deporte más practicado en la geografía ibérica, aunque muchos recelen de su importancia y adoren a su ‘superior’. Técnica, rapidez mental, aceleración, tempo, control…atributos indispensables para llegar al máximo nivel futbolístico. Recopilar tal cantidad de capacidades es sumamente difícil si el afán es profesional. La esencialidad de estas aptitudes en el plano del futsal transciende lo anterior, ya que su perfeccionamiento es vital a la hora de hacerse –siquiera- un hueco en un mundo pequeño e infravalorado.

Ambiente humilde es el que se respira en cualquier pista, ya sea parqué, plástico o cemento. Los problemas económicos también avasallan las arcas de las escuadras de este deporte, pero la pena no es una opción a la hora de revertir la situación. El sentimiento de comunidad es pequeño, pero fuerte y unido. No hay disputas ni violencia entre aficiones rivales, conciben el fútbol sala desde una perspectiva de unidad, de diversión y de emoción. La victoria es un aliciente y no un motivo de enfrentamiento vehemente con un origen pero sin un fin.

El acato de las normas dista exponencialmente entre estos dos ‘parientes’. Dentro del ‘verde’ se cometen auténticas faltas de respeto a los colegiados: insultos, menosprecios e, incluso, agresiones físicas. Algo impensable en la cancha de 40x20 m, donde la ayuda al árbitro y, sobre todo, la consideración prestada es primordial.

La imagen es fundamental de cara a los de más temprana edad, quienes se asemejan a ‘esponjas intelectuales’ que adhieren a ellos todo lo que presencian ante sus ojos. Láser, improperios, gestos malintencionados, arrojo de objetos…son evidencias de que, en algunas ocasiones, es el hermano mayor el que tiene que aprender del menor.