El sueño continúa

Clasificado para los octavos de final de la Copa del Rey -se celebrará el sorteo el próximo trece de diciembre- y asentado en la séptima posición de la clasificación -con diecinueve puntos- de la Segunda División, el conjunto manzanareño dirigido por Raúl Aceña Rodríguez y presidido por Manuel del Salto Martínez, está cuajando un inicio de temporada histórico.

El sueño continúa
Los jugadores aplauden a la afición al término de un partido

Decía el escritor brasileño Paulo Coelho, "que la posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante". Pero más que una ilusión mágica o una historia irrepetible, el CDB Manzanares Fútbol Sala ha fraguado un sueño repleto de coraje, ambición y demasiada humildad. Porque la clave no reside sólo en el poder, sino en la validez de las virtudes y en aprender de los errores. Hace unos años pensar en esta realidad hubiese sido motivo de locura incontrolable, pero hoy es la vivencia que engrandece esta entidad, esta plantilla, esta afición y esta ciudad. 

 
Sería inútil vendarse los ojos y evitar pensar que el dinero sobra o que la cuenta bancaria del club goza de una salud envidiable, pero a veces, lo importante también reside en la forma en la que luchas y te haces valer ante el rival y ante las adversidades. El deporte, como la vida misma, es un conglomerado de triunfos, de derrotas, de alegrías, de desánimos y de esfuerzos que, a veces, no te sirven para nada. Pero más allá de los principios y de las costumbres, el arrojo de este proyecto siempre ha residido en querer y en poder. La memoria nunca olvida, ni lo bueno ni lo malo, pero te sirve para recordar cuánto trabajo, cuánto sudor, cuántas lágrimas, cuántos nervios y cuánto atrevimiento existe cuando te empeñas en crecer desde lo que eres, un club modesto.
 
Estar en los octavos de final de la Copa del Rey es un premio, una recompensa valiosa y merecida. Imponerse al Puertollano Fútbol Sala (4-1), actualmente noveno en la tabla de Primera División, supone dar un paso más hacia adelante. Con orgullo y sufrimiento, pero lo substancial es poder darlos con firmeza. Los goles de Javier De la Cuerda (2), de Juanillo y de Zamo forman ya parte de otro capítulo más de superación, de entrega y  de ejemplo. Para ellos mismos y para el resto. Manzanares no supera los veinte mil habitantes, pero tiene un equipo en Segunda División y muy vivo en la Copa del Rey. Es de recibo halagar esta situación, cuando insisto, el presupuesto tirita y no sólo por el frío del otoño. Pero parece que cuanto más duro es el camino, más increíbles son las superaciones. A Castilla-La Mancha sólo le queda un equipo en la competición. Y es el CDB Manzanares Fútbol Sala.
 
Es más significativo cuando esta entidad resiste con lo que puede, pero le basta para seguir dando razones de por qué hay que creer en este equipo. Sorprende que haya jugadores que vayan y vengan -de Madrid o de Toledo, por ejemplo- para entrenar en Manzanares o que tengan que desplazarse en coches propios hasta Barajas para abaratar los viajes que exigen un desplazamiento en avión. Pero esto son sólo algunos matices que multiplican el valor y la labor de esta plantilla. Insisto que muchos hubiesen preferido ir a otro equipo para tener más facilidades o más privilegios, pero ellos decidieron aceptar un reto que cada día es más viable gracias a la colaboración de toda esa gente que sigue creyendo y creerá en todo ese talento y coraje que desprende este grupo humano. 
 
Muchos han apostado por este conjunto y otros ha preferido mirar para otro lado cuando la voz de socorro les reclamaba cierto caridad. Algunos ni siquiera han tenido la decencia de concederles una mínima oportunidad. Pero cada cuál tiene lo que tiene por como lo busca y cree en su constancia e inconformismo. Insisto que estos renglones repletos de palabras son sólo una pequeña parte de lo que da sentido al día a día de este club.