Serial Copas Intercontinentales de Inter Movistar - 2005: Comienzo del reinado

El reinado en el mundo del fútbol sala de Inter Movistar comenzó el 10 de abril de 2005 en Puertollano. Aquel Boomerang Interviú conquistó la primera Copa Intercontinental para la entidad madrileña al vencer en la final al equipo brasileño del Malwee/Jaraguà, liderado por el hoy jugador interista Eka. Desde entonces, la máquina verde se ha proclamado campeona en todas las ediciones que se han celebrado.

Serial Copas Intercontinentales de Inter Movistar - 2005: Comienzo del reinado
La plantilla de Boomerang Interviú celebra la consecución de su primera Copa Intercontinental (Foto: Inter Movistar).

La primera vez que Inter Movistar (Boomerang Interviú por aquel entonces) disputó la Copa Intercontinental fue en el año 2005, en la II Copa Intercontinental de fútbol sala reconocida por la FIFA, en una edición que estuvo organizada por la LNFS y que se disputó del 7 al 10 de abril en Puertollano.

Comenzaba así la conquista del único título que en esos momentos faltaba en las vitrinas de Boomerang Interviú. Un torneo que para Jesús candelas era "el mayor reto de nuestro club esta temporada. Lograrlo supondría superar la decepción tras la eliminación de la Copa de Europa y consolidar el objetivo prioritario del club, ya que es el único título que nos falta” según declaró el técnico de la máquina verde.

La Copa Intercontinental 2005 estaba compuesta por dos grupos y los campeones de cada uno de ellos accedían a la final. Los brasileños del Malwee/Jaraguà y Carlos Barbosa y el conjunto estadounidense del Pittsburgh F.C. formaban el Grupo A. Mientras, Boomerang Interviú estaba en el Grupo B junto a los portugueses del Benfica y a la entidad japonesa de Fire Fox.

En el Grupo A, todo se decidió en la última jornada entre los dos clubes brasileños. Carlos Barbosa endosó a Pittsburgh F.C. un rotundo 11-0 y Malwee/Jaraguà hizo lo propio y se impuso a los estadounidenses por un sonrojante 15-0. En el duelo de brasileños, el resultado fue de 1-1, por lo que Malwee/Jaraguà pasó a la final gracias a la diferencia de goles.

En el Grupo B, la cenicienta fueron, en este caso, los japoneses, a los que Boomerang les goleó por 7-0 (Marquinho, Gabriel (2), Daniel, Komiyama (p.p.), Joan y Limones). En la segunda jornada, Benfica aplastó a Fire Fox, al que le endosó un abrumador 11-0. Por tanto, como en el otro grupo, todo se decidiría en la última jornada. El encuentro se disputó el 9 de abril y Boomerang Interviú no dio opción a la sorpresa ante el equipo portugués. El resultado final de 8-1 (Marquinho, Daniel, Luis (3), Andreu y Joan (2); Rogelio) no daba lugar a dudas de la superioridad interista.

El 10 de abril de 2005 se disputó la histórica final en la que Boomerang Interviú se proclamaría campeón del mundo por primera vez en su historia. Fue la primera de las cuatro finales consecutivas en la que la máquina verde y Malwee/Jaraguà se vieron las caras.

La final se puso de cara en el minuto 2, cuando Marquinho hizo el 1-0, pero en pocos minutos Xande logró la igualada. Tras un período de dominio del juego por parte de los brasileños, la maquinaria interista comenzó a funcionar y Daniel volvió a adelantar a los madrileños.

La segunda parte fue de claro dominio por parte de Malwee/Jaraguà, cuyo jugador más peligroso era el hoy interista Eka, que gozó de varias oportunidades para establecer un nuevo empate. El que fuera el máximo goleador del torneo con 6 goles no logró marcar en la final gracias, entre otras cosas, a la labor de un excelente Luis Amado. Fue a poco más de cinco minutos para el término del encuentro cuando Marquinho ampliaba las diferencias al culminar una buena jugada de Julio. Con el equipo brasileño jugando de cinco en su ataque llegó el tanto de Marcio, que hacía peligrar la victoria española. Pero el pánico duró poco y Marquinho, que fue el mejor jugador del torneo entre otras cosas gracias a su hat trick en la final, y Julio García ponían el definitivo 5-2 que consagraba a Boomerang Interviú como el mejor equipo del mundo, comenzando así la supremacía verde en el mundo del fútbol sala.