Rusia alcanza las semifinales del Europeo
La selección rusa será el rival de Croacia por la pelea por entrar a la gran final del Europeo de Fútbol Sala de Croacia, tras ganar por un ajustado 2-1 a la selección de Serbia, en un partido duro.
Los dos equipos disputaron un partido feo y tenso, lleno de faltas. Desde el primer minuto, el miedo a perder se apoderó de las dos escuadras que comparecían en el pabellón de Split, y el partido entró en una “batalla de trincheras”, en el que las líneas defensivas y la excesiva dureza empleada tanto por serbios como por rusos marcaron el devenir de un aburrido primer tiempo.
Y es que los contínuos parones provocados por las faltas y las interrupciones en el juego apenas dejaron paso a lo importante, al espectáculo y al juego. Y en esos primeros veinte minutos, sólo se puede rescatar un disparo de Maevski, que a punto estuvo de adelantar a los soviéticos al borde del descanso.
Un nuevo partido comenzó con la llegada del segundo tiempo. Ambos equipos se quitaron el rígido del miedo en su paso por los vestuarios, y regalaron otro partido con más juego y más alternativas, pero sin llegar a alcanzar la brillantez. Serbia daba el primer paso al frente en el Spalladium, cuando Milosovac adelantaba a los serbios, y hacía soñar a los suyos con una semifinal entre los eternos rivales balcánicos, Croacia y Serbia.
Rusia despertó, y por medio de Pula, estuvo a punto de empatar con un latigazo del ala – cierre del Dinamo de Moscú que se estrelló en el poste. Inmediatamente, los rusos igualaron el partido con el tanto de Fukin. La triangulación entre Pula, Pereverzez y Fukin fue rematada por este último, con un disparo inapelable con la pierna derecha para el meta plavi Aksentijevic.
El empate abrió el partido en un constante ir y venir de una portería a otra de los dos equipos, lanzados a por la victoria sin ningún tipo de miramiento. Los de Kovacevic llegaban con mucho peligro a la portería de Zuev, pero sin ningún tipo de suerte. Mientras los rusos amagaban los golpes, esperando dar el suyo, un golpe certero. Pula, tras una dejada de Cirilo, anotó el definitivo 2-1 con el que los rusos vencerían el encuentro. Su primer disparo fue repelido, pero el brasileño nacionalizado ruso convirtió el segundo intento, cuando aún quedaban 6 minutos para el final.
Kovacevic se la tuvo que jugar con Kocic como portero jugador, y los balcánicos encerraron a los del Este de Europa en su área, aunque sin lograr ocasiones claras para anotar, puesto que los rusos se manejaron con orden y tranquilidad en los últimos minutos para no conceder ninguna oportunidad a los serbios. Un disparo de Kocic que dio en el palo fue el último estertor de Serbia en el Europeo, que no pudo derribar la muralla rusa, y tendrá que volver a casa de vacío, mientras los rusos jugarán contra Croacia por la final del campeonato.
*Foto - www.uefa.com


