José Antonio Lobelle anuncia que deja la presidencia del Lobelle de Santiago

José Antonio Lobelle Quintillán, máximo mandatario del club santiagués del fútbol sala que lleva su nombre, abandona su cargo en la presidencia tras 37 años de dedicación al cargo. Hoy ha anunciado, visiblemente muy afectado, en una emotiva rueda de prensa que deja el club en buenas manos, la de su junta directiva que desde hoy empezará a trabajar en el nuevo proyecto del club, esperanzador. Lobelle se va, pero el fútbol sala seguirá en la capital gallega.

José Antonio Lobelle anuncia que deja la presidencia del Lobelle de Santiago
Foto: A.Lobelle de Santiago FS

José Antonio Lobelle, arropado por jugadores y cuerpo técnico, y visiblemente afectado por esta decisión, ha comunicado e una repleta sala de prensa del Multiusos Fontes do Sar lo siguiente: "Hoy os hemos convocado en esta Sala de Prensa, donde tantas veces nos hemos visto, para dar mi última rueda de Prensa como presidente del Club Autos Lobelle de Santiago FS. Hace 37 años inicié un camino que nunca pensé que fuera a ser tan largo. Hoy ha llegado el final del camino. Ha sido un camino intenso, con el momento más importante en 2003, con nuestro ascenso a División de Honor. En estos años, desde el Club, el trabajo fue ejemplar, tanto a nivel deportivo como social. Tenemos todos los títulos nacionales, salvo la liga, y fuimos campeones de Europa en nuestra casa, en Santiago de Compostela. Siempre hemos luchado por traer las mejores competiciones deportivas y a los mejores jugadores, y formar la mejor cantera de España. Todo ello acompañado de un sacrificio personal y económico, que me ha ido minando año tras año. No me voy porque no confíe en este equipo, ni porque me haya cansado del Fútbol Sala, ni porque crea que no hay futuro para este proyecto. Me voy porque me he cansado de las mentiras, esas mentiras son las que hacen que tome esta decisión, y sean directamente causantes de que las nóminas del Club no se hayan podido tener al día. Las mentiras comenzaron en 2003, cuando en la recepción que el Ayuntamiento de Santiago, con el Alcalde de aquel momento, Sr. Bugallo, y el Concejal de Deportes Sr. Bernardino Rama, nos ofrecieron a mí y al gerente del Club de aquel momento, Gonzalo Muíños, una ayuda de 240.000€ por temporada para permanecer en División de Honor. Además todas las otras promesas de ayuda económica incontables para organizar torneos internacionales, traer la selección española a Santiago, y de otro tipo… de las cuales el Club no ha visto un euro prometido por todos estos conceptos. Nunca debí confiar en el Sr. Bugallo ni en el Sr. Bernardino Rama. No han tenido palabra. Incluso a la cara me han dicho que sí, que tengo razón y que me han hecho una faena. Se ve que ello no les quita el sueño, pero a mí y a la gente del Club sí. Me voy por todo ello. Y porque el Club puede seguir adelante, sin mí, y sin el peso que me han dejado encima los que hasta hace un año fueron responsables del deporte en esta ciudad. Pero ante todo, quiero dar las gracias a nuestra fantástica afición, a los jugadores, cuerpo técnico, toda la plantilla, la directiva y a todos nuestros patrocinadores, darles las gracias por su comportamiento ejemplar durante todos estos años y sobre todo en esta última y difícil temporada. Muchas gracias a vosotros, a la prensa deportiva, por lo bien que me habéis tratado estos años, con tanto respeto y comprensión. Respeto que yo también os dispenso como grandes profesionales que sois, y sé que seguiréis apoyando cada día un poco más al Club y al deporte en Santiago. Muchas gracias a todos y hasta siempre”.

Santiago de Compostela y su fútbol sala pierde así a uno de los mecenas más importantes del deporte gallego, a un hombre que entregó hasta su alma por su equipo. Lobelle se va, pero el fútbol sala seguirá en la capital gallega, pero nunca será lo mismo. Gracias presidente.