El Manzanares Fútbol Sala renuncia a Segunda

El Manzanares Fútbol Sala renuncia a Segunda

Los apuros económicos obligan al conjunto manchego a declinar la posibilidad de continuar la próxima temporada en la categoría de plata. La junta directiva busca cumplir primero con los pagos pendientes. Una vez superados los problemas monetarios, existen dos soluciones: jugar en Segunda B o desaparecer.

Hay sueños que parecen estar destinados, historias que desbordan alegría pero esconden incertidumbre y dificultad. Nadie quería un desenlace tan áspero, tan cruel. La crisis monetaria ha ido asfixiando la ilusión, la entrega y el inconformismo. Cuando se encontraba una solución, había un nuevo problema que llamaba con énfasis a la puerta. Y más cuando los clubes humildes parecen condenados a sufrir, a aguantar el peso de una escasez que multiplica los obstáculos y apenas propone facilidades. 

Tras la mejor temporada de su historia, el Manzanares Fútbol Sala ha dicho basta. Una decisión complicada que no hace más que resaltar una debilidad económica que ha terminado por ahogar un proyecto irrepetible e inolvidable. Este viernes, a las dieciocho horas, expiraba el plazo de inscripción para la campaña 2012/2013 impuesto por la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Un límite con exigencias nada sencillas. El club manchego ha preferido no seguir sufriendo, o al menos, no hacer la herida aún más grande y dolorosa. La idea de Manuel del Salto, presidente de la entidad, era clara: "O sacábamos el presupuesto completo de toda la temporada o no salíamos".
 
El problema no ha estado en los veinte mil euros que pedía la LNFS, sino en la precariedad de unas cuentas no exentas de auxilio. Mucha ha sido la ayuda que se ha solicitado, pero no tantas las respuestas a esa voz de socorro. Y tras pensar más con la cabeza que con el corazón, ahora sólo queda buscar enmiendas antes que pronunciar un hasta siempre. Porque como decía Aristóteles: "La esperanza es el sueño del hombre despierto".
 
En el deporte ocurre como en la vida. Es necesario luchar aún sabiendo que, aunque lo hagas, posiblemente la recompensa no sea la que buscas. La categoría de plata ya es pasado para el club manchego, pero el presente invita a no rendirse y poder subsistir en la Segunda División B. La primera misión radica en solventar los pagos de las nóminas que se adeudan. Después, reflexionar si la viabilidad es lo suficientemente coherente como para volver a arriesgar. La próxima semana, el club convocará una rueda de prensa para explicar las razones que han llevado a esta decisión final y para exponer las posibilidades del equipo a corto plazo.