Mitos Olímpicos IX: Fermín Cacho

Uno de los momentos más recordados en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, fue el oro de Fermín Cacho en la prueba reina del atletismo: los 1500.

Mitos Olímpicos IX: Fermín Cacho
Fermín Cacho entrando en meta celebrando su oro olímpico.

El 16 de Febrero de 1969 nació Fermín Cacho en Ágreda, Soria. Designado por la IAAF mejor atleta español de la historia, con un palmarés al alcance de sólo los más grandes, escribió páginas de gloria en la prueba reina del atletismo: los 1500. El bronce de José Manuel Abascal en Los Angeles 84, parecía un techo imposible de superar. Los nombres de Sebastian Coe, Steve Cram, Said Aouita y otros tantos, hacían del deseo de ver un atleta español ganando un oro olímpico un sueño utópico. Pero todo esto se derrumbó un día de verano.

La tarde del 8 de Agosto de 1992, en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, con un estadio a reventar, se disputó la ansiada final del 1500 con dos españoles: Manuel Pancorbo y un chaval de 23 años al que ya se le llamaba "El tarzán de Ágreda". En la apuestas para el oro solamente figuraba un nombre, el del argelino Nourredine Morceli, dominador de la prueba; las esperanzas españolas pasaban por una plata o un bronce, casí nadie pensaba en la proeza olímpica.

La carrera fue lenta, pero limpia. Cacho bien colocado por la cuerda, detrás del keniata Chesire, del alemán Herold y emparejado con el americano Spivey; por detrás, Morceli a rueda de Fermín. Los pasos de los 400 lentísimos: 1:02.25 y 1:04.58, estaba claro que se iba a correr mucho al final y eso en principio no favorecían los intereses españoles. A toque de campana todo continuaba igual: Cacho por la cuerda, pero encerrado por estar tantos atletas agrupados. A falta de 300 metros el alemán Herold ataca por fuera, Chesire se abre al darse cuenta y en ese momento deja libre toda la calle uno, un pasillo hacia el oro que Fermín Cacho no desaprovechó. El ataque del "Tarzán de Ágreda" a falta de unos 250 metros fue demoledor, aplastante. Chesire intentó aguantar pero era imposible detener ese ritmo bestial. A falta de 100 metros, en la recta final, ya sacaba distancia suficiente, pero aún así, miró varias veces atrás, no sé lo podía creer, España tampoco y al cruzar la línea de meta sólo se escuchó un grito en el estadio Olímpico y en todos los hogares de este páis: Oro¡¡, en el 1500, la prueba reina, donde los mortales se convierten en leyenda.

Fermín Cacho se podría haber retirado después de semejante hazaña, su nombre ya estaba dentro de la magia del olimpismo, pero su carrera no hacía más que comenzar. Otra medalla en los juegos, plata en Atlanta 96, detrás de Morceli que se sacó la espina de Barcelona, dos platas en mundiales: Sttutgart 93 y Atenas 97, un oro en el europeo de Helsinki 94, bronce en Budapest 98, las platas en los mundiales indoor de Glasgow 90 y Sevilla 91 y por supuesto, tener todavía a día de hoy el record de España y de Europa con  3:28.95, siempre en su prueba, el mítico 1500.

En la actualidad Fermín Cacho es Concejal de Deportes en la localidad jienense de Andújar y recientemente fue como delegado de la R.F.E.A. al europeo de Helsinki, donde años atrás se había coronado Campeón de Europa, pero siempre será recordado entrando en meta celebrando un histórico oro olímpico y, como no podía ser de otra forma, lo logro en Barcelona 92.