Con Pau por bandera

El Comité Olímpico Español ha decidido por unanimidad que Pau Gasol sea el abanderado de España en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, por delante de los regatistas Iker Martínez y Xabi Fernández. Gasol sustituirá al tenista Rafa Nadal, quién no estará en Londres tras no recuperarse de una lesión de rodilla.

Con Pau por bandera
Gasol será el abanderado

Alejandro Blanco, presidente del COE ha anunciado que, finalmente, será Pau Gasol (Barcelona, 1980) el máximo exponente del deporte español en la ceremonia de Londres. La elección no ha estado exenta de polémica ya que la normativa del comité establece que el portador de la bandera será aquel deportista en activo con mejor palmarés en las Olímpiadas, con la única excepción de aquellos que ya hubiesen actuado como abanderados. Esta disposición eliminaba al remero David Cal (la portó en Pekín 2008) y dejaba tal honor en manos de los dos regatistas vascos, oro y plata en la clase 49er de vela.

Blanco: "Pau representa los mejores valores del deporte. Es un modelo a seguir" El comité se saltó su propia norma y decidió que Rafa Nadal, oro en tenis en 2008 e infinitamente más mediático que Iker Martínez y Xabi Fernández, fuese el abanderado. Ahora, con la baja de última hora del tenista mallorquín, el COE se ha encontrado con la negativa de los dos regatistas, airados tras su exclusión y centrados en su preparación de cara a los JJOO. Además, Fernández sufre una lesión en la espalda que les ha impedido entrenar con normalidad en los últimos días y consideran que acudir a la ceremonia les robaría medio día de entreno. 

Pau Gasol: méritos indiscutibles

Y así, de rebote, la bandera la portará el mejor jugador de baloncesto español de todos los tiempos, Pau Gasol. Su palmarés es arrollador: medalla de plata en los JJOO de Pekín, campeón del mundo en Japón 2006 (MVP del torneo), dos Eurobasket (2009 y 2011), rookie del año 2002, dos anillos de la NBA con los Lakers (2009 y 2010), cuatro veces all-star, dos ligas ACB, una Copa del Rey... Referente absoluto de la mejor generación de nuestro baloncesto, nadie puede dudar de sus méritos deportivos ni de su actitud fuera de las canchas. Tipo solidario y comprometido, es embajador de Unicef, ha conducido su carrera con inteligencia y siempre supo asumir su éxito con naturalidad. Ahora liderará, desde sus 2.13m de altura, el desfile olímpico. Lo disfrutará seguro, pero mirará con el rabillo del ojo a su compañero de vestuario en Los Ángeles, el arrogante Kobe Bryant, que lleva años picándole con la final de Pekín. Ese es el verdadero objetivo de Pau y de la selección de Scariolo: desbancar a los EEUU del trono olímpico.