Oscar Pistorius, superación como bandera

Oscar Pistorius, superación como bandera

Es conocido como “Blade Runner”. Su historia ha despertado el interés de un público que le ha encumbrado como el nuevo héroe mediático para estos juegos olímpicos. Armado con un gran corazón y un incasable espíritu de superación, Oscar Pistorius podrá cumplir su sueño de participar en unas olimpiadas con los atletas de élite. El camino no ha sido nada fácil, y no sólo por su falta de piernas, sino por el enorme debate que ha suscitado la prótesis que utiliza para correr. Pero este sudafricano de 25 años nunca se rinde, tiene la superación como bandera.

Los medios de comunicación le persiguen, el público le adora, es la nueva estrella de estos Juegos Olímpicos Londres 2012. Su rostro alegre y su historia le avalan. Verle romper barreras hace que los espectadores queden anonadados ante tal despliegue de entrega y superación. Todos los amantes del deporte hablan de él, de cómo ha llegado hasta aquí, lo que le ha costado, lo que ha luchado, y lo que aun está por venir.

Luchador nato

Y es que este sudafricano nacido hace 25 años en  Sandton, Johannesburgo, no ha tenido nunca una vida sencilla. Su historia de esfuerzo y dedicación no viene de ahora, sino que ya tuvo que aprender a crecer desde su llegada a este mundo. Nada más nacer, los médicos se dieron cuenta de que no tenía ni peronés ni tobillos. Una gran tara física que provocó que a los 11 meses sus padres, Henke y Sheila Pistorius tuvieran que tomar la terrible decisión de apuntar las piernas de su joven bebe. La otra opción hubiese sido más dura, ya que implicaba esperar un milagro de regeneración que parecía imposible.

Desde ese momento su vida cambió para siempre. Ya desde niño se le colocaron prótesis en ambas piernas que le permitieron desarrollar su vida de la forma más normal posible. En ese aspecto sus padres fueron de gran ayuda, ya que en todo momento apoyaron los deseos de su hijo para ir mejorando y descubriendo las enormes posibilidades que su espíritu poseía. Y es que desde niño Oscar Pistorius vivió por y para el deporte. Siempre fue enamorado de las actividades físicas, algo que demostró en su etapa escolar, donde realizó deportes tan diversos como rugby, donde sufrió una gran lesión en 2003, tenis, waterpolo, natación e incluso lucha libre.

A los 11 meses sus padres tuvieron que tomar la terrible decisión de apuntar las piernas de su joven bebe

Sin embargo a medida que fue realizando y disfrutando con la actividad de estos deportes, Pistorius se dio cuenta de la enorme capacidad que tenía para el atletismo. Pronto empezó a destacar entre sus compañeros de escuela, viendo como sus prótesis transibiales le hacían volar hasta límites insospechados. La brillante carrera de Oscar Pistorius estaba a punto de comenzar, era un camino sin retorno.

Su primera gran aparición se produjo en los Juegos Paralímpicos de verano en Atenas 2004. En esas fechas, "the fastest man on no legs" (el hombre más rápido sin piernas), como se le empezaría a conocer, contaba con 18 años. No defraudó, consiguiendo la medalla de oro en la prueba de 200 metros (T44) (para personas como apuntación por debajo de las rodillas), con un tiempo record de 21’97 segundos y en la categoría de 400 metros (T44), con un tiempo espectacular de 46’34 segundos. Además logró la medalla de bronce en los 100 metros (T44). Su historia empezaba a escribirse y en su mente ya revoloteaba la idea de competir con los atletas de élite en los siguientes juegos, algo que traería una gran polémica.

La polémica de sus prótesis 

El debate se empezó a alimentar tras la celebración de estos Juegos Paralímpicos de 2004. Pistorius siguió con su imparable carrera de atletismo, logrando victorias y records, siempre en las categorías de jugadores con algún tipo de discapacidad. Su sueño era participar en los Juegos Olímpicos de 2008 de Pekín, junto a las grandes estrellas del atletismo mundial sin discapacidad. El destino era muy complicado, no sólo por el veto de la  IAFF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo), sino por la enorme polémica que suscitaron sus prótesis de fibra de carbono.

Se alimentó la idea de que esas prótesis que utilizaba Oscar Pistorius para competir, no eran legales, ya que le proporcionaban una “ayuda técnica” que no está permitida en ningún caso por la IAFF. Así pues, el producto fabricado por la empresa  Ossur impedía al sudafricano poder presentarse a los Juegos de 2008. Para confirmar el argumento de la IAFF, Pistorius fue invitado en 2007 a realizar unas pruebas con el doctor Peter Brüggemann, para determinar sí sus prótesis le daban una ventaja sobre sus oponentes. Tras tres días de estudio, el doctor Brüggemann llegó a la conclusión de que estas prótesis le servían claramente de ayuda, en un porcentaje cercano al 25 %.

La polémica por sus prótesis estuvo a punto de impedirle cumplir su sueño

Para el sudafricano fue un completo jarro de agua fría. Aun así no se rindió y con fuerza de voluntad apeló al TAS (Tribunal Arbitral de Deporte), que quitó la razón a las pruebas realizadas por el profesor Brüggemann, alegando que no eran concluyentes porque no se tenía en cuenta la desventaja que tenía Pistorius en la salida. La decisión del TAS dio esperanza a Pistorius que veía como su sueño de competir en unas olimpiadas sin discapacidadestaba cada vez más cerca. Sin embargo, no alcanzó la marca necesaria para poder competir en Pekín para ninguna de las dos pruebas a las que aspiraba; la de los 400 metros lisos y la de 4x400 de relevos.

A Oscar Pistorius la imposibilidad de participar no le afectó tanto, él ya había conseguido su objetivo que era que pudiese competir con los deportistas sin discapacidades. De ahora en adelante dependería de él conseguir la marca que le permitiese cumplir su sueño y hacer realidad algo que hasta bien poco era impensable. Demostró que iba a por todas en los Juegos Paralímpicos de Verano de 2008, donde consiguió un espectacular “hat trick” de medallas de oro, al vencer en las pruebas de 100, 200 y 400 metros lisos, estableciendo además nuevos tiempos mundiales en estas categorías.

 

La carrera hacia su sueño

A partir de entonces no ha descasado hasta conseguir la marca que le permitiese poder competir en los Juegos de Londres de este verano. Sus límites no tienen barreras y en 2011 conseguiría en Lignano, Italia, su mejor marca personal en los 400 metros, 45’07 segundos. Más tarde la federación sudafricana le comunicaría que estaba incluido en la selección de atletas que competirían en la prueba de relevos 4x400 del Mundial de Daegu. En estas pruebas no logró clasificarse para la final, pero aun así consiguió la medalla de plata, al haberquedado su selección en este segundo lugar.

El éxito de Pistorius era enorme, aunque este aun esperaba ansioso la decisión de su federación para poder saber sí competiría contra los más grandes en Londres 2012. Ello pudo constatarse un feliz 4 de julio de 2012, es decir hace apenas 3 semanas, cuando el SASCOC (Compite olímpico sudafricano), decidió que participaría en la prueba de relevos 4x400 y en los 400 metros lisos, convirtiéndose en el primer atleta doblemente amputado que competirá en unas olimpiadas para no discapacitados.

"Hoy es uno de los mejores días de mi vida", dijo al saber que podrá estar en Londres 2012

Al conocer la noticia, “Blade Runner”, como se le conoce mundialmente, no pudo ocultar la inmensa alegría que sentía. “Hoy es uno de los mejores días de mi vida”, declaraba. Sin duda el reto es enorme, la dificultad también, incluso la presión que tendrá al haberse convertido en icono mediático (se habla de una posible película sobre su vida). Sin embargo, la ilusión que tiene en estos momentos Oscar Pistorius es infinita, supera barreras. Es el hombre que trasmite esperanza. Cuando comiencen los juegos y pueda cumplir su sueño, millones de personas estarán con él. No importa las victorias que puedan logran, a pesar de su destacado gen competitivo. Estar allí ya es un premio, algo que se le ha sido reconocido con el galardón Laureus del deporte 2012. La lucha no fue fácil y solo con esfuerzo ha podido vencer a las más arraiga de las utopías. Sin duda sí hay un deportista que te invite a pensar en superación, es éste, Oscar Pistorius, el atleta sin límites.