Los entrenadores de judo desacreditados

La medalla olímpica es la máxima aspiración de cualquier deportista, para un judoka el gran momento llega cuando pisa un tatami olímpico, qué mejor modo de conseguirla que dando facilidades a quien ha podido hacer reales y le preceden ya unos resultados encomiables en pruebas como europeos, mundiales, torneos grand slam y competiciones internacionales puntuables

Los entrenadores de judo desacreditados
Esteban Arrillaga junto a Oiana Blanco

La piedra angular del judo español y sustento de resultados son los clubs, donde sale esa materia prima ya muy elaborada a base de trabajo muy individualizado por parte de entrenador y deportista. Se hace un seguimiento exhaustivo de planificación de temporada con sus ciclos álgidos de carga o descanso,  asimilación, calendario de citas, viajes, los stage, el entrenador es un pieza clave y es prácticamente como la otra mitad de ese tándem que conforman el deportista y sus resultados.

El gran momento para un judoka llega cuando pisa el tatami olímpico, no llega de gratis porque ha tenido que completar junto a su entrenador una clasificación en un ciclo de pruebas internacionales puntuables y muy despiadadas. En Londres se han podido ver imágenes de entrenadores dirigiendo el combate desde la grada, eso con la mejor de la suerte al haber conseguido entrada y es que la silla a pie de tatami corresponde a los seleccionadores nacionales.  

El primer día de competición Oiana Blanco del Judo Club Usurbil competía sin la presencia de Esteban Arrillaga que se quedaba fuera del lugar de competición, un trago doloroso muy amargo después de estos 4 años de trabajo y sacrificio junto a Oiana, con viajes fin de semana sí y otro también dejando a la familia en casa esperando, así de desgarrado se mostraba a VAVEL.com “En la concentración de julio en Castelldefels, la Federación Española prometió y se comprometieron a darnos el pase de día para poder estar junto a nuestro deportista, estábamos muy contentos porque no es lo habitual, durante este ciclo nos hemos costeado el pase de entrenador para estar en la competición, que según el torneo va desde los 100 hasta los 300 euros, estábamos más que conformes con esto, enviamos foto y documentación para poder tramitarlo al secretario de la Federación, días más tarde en la preolímpica de Madrid solicitamos hablar con el presidente y no tenía previsto aparecer, no obstante los responsables federativos allí presentes nos aseguraron que “contásemos” con ese pase, viajé a Londres, llegó el día anterior a la competición y nadie ni el presidente Juan Carlos Barcos, ni el secretario de la federación cogía el teléfono, el presidente de la vasca me tranquilizó diciéndome que no me preocupase que algún deportista me “prestaría” su credencial, esto me indignó sobremanera y opté por pasar el día haciendo turismo, esto no son maneras de tratar a los profesionales que llevamos cuatro años trabajando con nuestro deportista”

En septiembre se abre un nuevo ciclo olímpico y se procede a reuniones con los técnicos de los clubs españoles para establecer objetivo común y esta ocasión en palabras de Esteban “nos volverán a decir lo mismo, que hay dos equipos: el entrenador con su deportista y entorno y la Federación, y hay que remar en la misma dirección para clasificar de cara a Rio 2016, pero luego esto no es real y personalmente para mí, así no merece la pena”.

El de Esteban no es un caso aislado, el entrenador de Uriarte estaba en la grada, Azucena Verde preparaba los combates en los días previos junto a Ana Carrascosa en un club de Stratford cercano a la villa, ante la imposibilidad del acceso a las instalaciones.