Un heroico Federer peleará por el oro

El suizo, impecable, vence en el encuentro más largo de la historia a 3 sets (4h26m) a un combativo Del Potro por 3-6, 7-6(5) y 19-17. Este domingo luchará por el oro olímpico ante el vencedor del duelo entre Djokovic y Murray.

Un heroico Federer peleará por el oro
Federer disputará en Londres su primera final olímpica individual.

El techo de la Pista Central del All England Club de Tenis se abre, provocando el júbilo de los aficionados que se dan cita. Un duelo por asegurarse el metal está apunto de comenzar. Dos grandes, que en el transcurso del partido se hacen gigantes, se miden sobre la hierba londinense. El partido se hace mítico cuando ambos se enzarzan en una batalla sin fin, de la que nuevamente Roger Federer sale victorioso (el suizo lleva un bagaje de 6-0 con el argentino en este 2012). La heroica batalla se convierte en el partido a tres sets más largo de la historia de los Juegos Olímpicos (4h26m, superando el de Jo-Wilfried Tsonga y Milos Raonic de segunda ronda). Las oportunidades se prestaron en varias ocasiones ante Federer, que eligió el camino del sufrimiento para derrotar a un combativo Juan Martín del Potro (4-6, 7-6(5) y 19-17). En la final se medirá al vencedor del duelo entre Andy Murray y Novak Djokovic.

Largos intercambios se suceden bajo los intermitentes rayos de luz que ofrece el sol y que penetran por la pista central, que abre su techo escasos minutos antes de comenzar el encuentro. Antes del primer descanso, Federer ya dispone de una bola de break, pero el servicio de Del Potro se mantiene intacto. Los juegos pasan y Juan Martín comienza a sentirse más a gusto sobre la pista. El suizo no es capaz de hacer frente a su derecha cruzada. Tampoco encuentra Federer su sitio en la red (tan sólo convirtió 4/8 puntos en la red en el primer acto). Con todo esto, llegó el momento que se vislumbraba. Octavo juego de la primera manga. El tandilense con 15-40 al resto, aprovecha la segunda oportunidad y quiebra el servicio de Federer. No falló Del Potro, que se adjudicó el primer parcial (6-4).

La incertidumbre surge en la segunda manga, donde ambos tenistas echan el resto. Ambiciosos al resto, se desgastan y ejecutan sus mejores golpes para tratar de conseguir una ventaja que les ofrezca tranquilidad a lo largo del set. Ni Del Potro ni Federer encuentran la tranquilidad con el servicio. Pero después de los agobios, se permitieron un respiro. Ambos bajaron el nivel al resto y se limitaron a cumplir sus servicios. El desempate se vislumbraba cerca cuando el suizo se enredo. Con 40-0, se relajó en exceso y el tandilense llegó a gozar de una bola de break que pudo ser definitiva, pero que no convirtió. El tie-break se echo encima y la experiencia fue la que se impuso. Federer estuvo por delante en todo momento y selló el acto por 7-6(5).

Pero la verdadera pugna se sirvió en la tercera manga. Federer había resurgido y Del Potro mantenía un nivel de juego óptimo. El cansancio empezó a hacer mella en ambas partes, más en el tandilense, que poco a poco comenzó a soltar su derecha y su revés a la primera de cambio, queriendo evitar los intercambios que tiempo atrás buscaba. Sin desempate que existiese, el partido comenzó a alargarse más allá de las tres horas. Dejó de ser partido para ser un mito al tenis. Las opciones surgieron para ambos. Federer (que llevaba 0/8 en bolas de break) quebró el servicio de Del Potro bajó los gritos de los aficionados. El partido parecía estar sentenciado cuando se produjo un cortocircuito en la cabeza del suizo, que cedió su saque en blanco. Del Potro, desgastado hasta ese momento, aupó fuerzas, que posteriormente le vinieron de lujo para poder hacer frente a un 0-40 en el vigésimo noveno juego.

Pero el momento decisivo todavía tardaría en llegar. Lo haría pasadas las cuatro horas que han convertido esta semifinal en el partido más largo a tres sets de la historia de los Juegos Olímpicos. Con 17-17 en el marcador, Federer dispuso de otro 0-40 que en está ocasión no desaprovechó. El suizo aprovechó su enésimo tren rumbo a la pelea por el oro y selló el acto por 19-17. En la final, el suizo se medirá al vencedor del duelo entre Andy Murray y Novak Djokovic.