Finaliza el grupo B: España 3ª se enfrentará a Francia en cuartos

La Ñ se enfrentará a la poderosa selección francesa reeditando la última final del Europeo. Los españoles perdieron frente a Brasil dando una pobre imagen, pero evitan a los EEUU, que se medirá a Australia, hasta una hipotética final. Rusia-Lituania y Argentina-Brasil completan unos cuartos apasionantes.

Finaliza el grupo B: España 3ª se enfrentará a Francia en cuartos
Marc protesta una decición

El grupo B ha terminado de una manera un tanto sorprendente. La selección española ha caído hasta la tercera plaza después de sendas derrotas frente a rusos y cariocas en las dos últimas jornadas. Ello nos evita encontramos a USA hasta la final, lo que era el plan originario. Sin embargo, las sensaciones no son buenas, la Ñ no encuentra su ritmo y la falta de sintonía con el sistema táctico de Scariolo es cada vez más patente.

Selecciones como Rusia, Brasil o Francia han demostrado estar en mejor estado anímico y de forma. Pero es ahora, en las eliminatorias directas, cuando la magia de la roja suele erupcionar.

 

España encaja frente a Brasil (88-82) su segunda derrota consecutiva

 

Partido un tanto desnatado y falto de tensión durante los tres primeros cuartos, que tomó intensidad en un último parcial donde la selección española se volvió a ir de vacaciones mentales.

 

Tras la derrota con Rusia era necesario volver a la senda de la victoria, a la que está tan acostumbrada esta magnífica selección desde hace más de una década. Con muchas especulaciones en el ambiente sobre si era mejor ganar o perder de cara a rondas futuras, la Ñ salió con todo, mientras que los cariocas prescindieron desde el inicio de uno de sus mejores hombres: Nene Hilario. El center ni siquiera calentó en la ronda previa, sin embargo no está en ningún parte médico.

 

Pese a ello Brasil plantó cara a los españoles. El encuentro se mostraba un tanto desnatado, sin la tensión de estarse jugando un puesto. Aún así, se pudieron ver buenas jugadas puntuales.

 

España volvió a explotar sobremanera el juego interior. Pau Gasol (25 puntos, 7 rebotes, 2 tapones) hizo otro partido excelso en lo ofensivo. Gracias a estos guarismos ya es el máximo anotador español de todos los tiempos en unos JJOO, superando al mítico Epi. Mientras que el vetusto escolta necesitó cuatro eventos olímpicos, el gigante de Sant Boi lo ha batido en tan sólo tres participaciones.

 

Su hermano Marc Gasol (20 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias) también quiso ganar protagonismo, quizá de manera excesiva en los compases finales, donde la selección necesitaba más juego en equipo y no tanto en la pintura.

 

Serge Ibaka (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) culminó el triunvirato de lujo, como siempre intimidador y esta vez acertado en los tiros de campo (7/10).

 

La mala noticia es que todo esto no fue suficiente. España volvió a irse del partido en los momentos finales. Perdió ritmo, se obcecó en jugadas manidas de balones dentro sin bloqueos ni pick and roll, y practicó una preocupante defensa-visión.

 

Scariolo veía de manera impotente como los brasileños nos superaban en el marcador gracias al gran encuentro de Leandro Barbosa (23 puntos). Sus tiempos muertos fueron estériles. Esta vez combinó a los tres bases en distintos momentos del encuentro, pero no consiguió que ninguno de ellos tomara el ritmo suficiente para llevar los mandos de la nave con fiabilidad.

 

Navarro sigue más que tocado, errático en el tiro y lento en las transiciones. Rudy dejó su casillero a cero, mientras que Llull es infrautilizado teniendo en cuenta nuestra perentoria necesidad de un escolta bajo que esté en forma.

 

Con todo ello, la Ñ cierra el grupo 3ª, dubitativa y muy inconsistente en los finales de partido. Su rival de cuartos será una Francia muy física y plagada de jugadores NBA, que querrá vendetta después de lo ocurrido en el reciente Europeo.

 

La supuesta buena noticia es que evitamos a EEUU hasta la final. Pero lo realmente crucial ahora es elevar el nivel sobremanera para poder pasar a semis y recuperar sensaciones día día.

 

Australia derrota a Rusia (82-80) con un triple de Mills

 

Sorpresa final en el único encuentro de toda la jornada en el ambos conjuntos no se jugaban nada. Una, hasta el momento, imperial Rusia (1ª matemática) buscaba el pleno de victorias ante la interesante Australia (4º), que ha ido escalando peldaños y finalmente terminado con una destacable marca de 3 victorias-2 derrotas.

 

Partido dominado por los australes, aunque siempre en una diferencia que rondaba los diez puntos. David Blatt no escatimó y siguió alineando a todos sus hombres, incluidos pesos pesados como Kirilenko o Khriapa. Pese a ello, unos rusos con todos los deberes bien hechos, se mostraron inevitablemente indolentes y levantaron el pie del acelerador.

 

Pese a ello, en el último parcial se reactivó el gen ganador de los ex soviéticos, que estuvieron a punto de ganar el tercer partido consecutivo en la bocina. Sin embargo, en esta ocasión recibieron de su propia medicina, y cuando la remontada ya se había conseguido, fue el francotirador Patrick Mills (13 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias) el que conectó un misil desde el perímetro que selló el partido en su último suspiro.

 

Los australes tienen ahora un terrible hueso que roer en cuartos, el todopoderoso equipo norteamericano. Sus expectativas de triunfo son nimias, pero están realizando unos muy dignos JJOO. Equipo con jugadores de calidad que se van calentando a lo largo de los días de competición. Buena prueba de ello fue el gran partido de Joe Ingles (20 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) y David Andersen (13 puntos, 5 rebotes), los otros dos grandes baluartes del conjunto.

 

Por su parte los rusos jugaron a medio gas y aún así estuvieron a punto de volver a vencer. Los de Blatt derrochan talento por lo cuatro costados. Shasa Kaun (18 puntos, 6 rebotes) fue su mejor hombre, respaldado por AK-47 Kirilenko y joven Shved. Pese a la derrota pasan como primeros con holgura, y se enfrentarán a Lituana en cuartos. Un magnífico duelo con sabor a la vieja URSS que promete dura contienda.

 

Gran Bretaña se impone (90-58) en el duelo de colistas

 

Los anfitriones salvaron algo la honrilla a costa de machacar a unos chinos que se llevan el gran rosco del campeonato. Partido sin historia en el que los británicos dominaron de cabo a rabo y sometieron al rival a parciales cercanos al sonrojo.

 

La ventaja fue siempre in crescendo y permitió al entrenador local Chris Finch rotar a toda su plantilla, dándole minutos a los menos habituales y despidiéndose de su público con cierto orgullo. Hasta cinco hombres llegaron a los dobles dígitos ofensivos. Entre ellos destacar a Achara (16 puntos, 6 rebotes), Sullivan (12 puntos, 5 rebotes) y Boatenge (10 puntos, 6 rebotes).

 

Los ingleses han demostrado que se encuentran aún a eones de competir en unos Juegos. La ausencia de hombres de la talla de Ben Gordon mermó sus posibilidades, pero no es excusa cuando has encajado cuatro derrotas previas tan claras (la más apretada fue precisamente contra la Ñ).

 

Por su parte, China se lleva el pleno negativo del grupo (0 victorias-5 derrotas). En sentido contrario a los australianos, los orientales han ido de más a menos, y ya totalmente eliminados, sus últimos partidos han sido una pantomima (un cuento chino si que quiere) en el que han recibido sendas palizas.

 

El gigante oriental tuvo un periodo de evidente auge hace una década. Sin embargo, la prematura retirada de Yao Ming y la evidente decadencia de sus antiguos símbolos como Wang Zi Zi, les dejan en una tesitura de recesión baloncestística. Precisamente Wang (11 puntos, 5 rebotes) fue el mejor del encuentro. El antaño llamado Yellow Magic se retira de la selección en sus cuartos Juegos.

 

La gran estrella actual del equipo, YI Jianliang ha terminado el campeonato tocado del pie y bajando rendimiento de manera exponencial. El atlético ala-pívot suena para algún equipo europeo de relumbrón esta campaña. En los JJOO comenzó supersónico, pero con los partidos se ha ido diluyendo como un azucarillo.

 

Mal papel general el de los pupilos de Robert Donewald, que tendrán que buscar en su copiosa y millonaria cantera una nueva generación de baloncestistas.