Gómez Noya, un superhombre de plata

Tirando abajo la tiranía de los gemelos Brownlee, el gallego logra un segundo puesto que sabe a mucho. Tras controlarse a lo largo de toda la prueba, los tres se fueron a por las medallas en la carrera a pie, donde Alistair estuvo inalcanzable. Noya se quita la espina de Pekín y confirma ser uno de los mejores triatletas de la historia. Mola acabó 19º tras remontar en los 10 quilómetros y Pérez, 24º.

Gómez Noya, un superhombre de plata
Plata y Oro, Javier y Alistair, saludándose exhaustos al acabar la prueba Vía:Reuters

Pese a no ser uno de los deportes más populares de estos Juegos –aunque lo es cada vez más-, mucha gente esperaba con ansía la final del triatlón masculino. Tras una prueba femenina muy disputada, crecía la expectación ante la que podía ser una de las carreras más bonitas de la historia del triatlón. Esperanzas británicas con los hermanos Brownlee como claros favoritos y también españolas, con su máximo exponente a la cabeza, el campeón del mundo Javier Gómez Noya.

Con una temperatura agradable pero fresca –que obligó a los triatletas a ponerse el neopreno para el tramo de natación-, brillante era la estampa del Hyde Park, donde se tenía que celebrar la prueba. Abarrotado de público –sin duda uno de los puntos positivos de estos Juegos-, se tiraban al agua los participantes a las 12:30 hora española con, y nunca mejor dicho, rigurosa puntualidad británica.

La realidad es que Gómez Noya mostró buenas sensaciones desde el principio. Bien colocado en los primeros metros, el español aprovecharía sus grandes habilidades en la natación para pasar en los primeros puestos y con más libertad de movimientos, evitando así los golpes típicos que se producen, sobre todo al paso por las boyas. Creando ya un primer corte, los primeros triatletas acabarían la natación en 17 minutos, pasando el eslovaco Vargas primero con Noya justo detrás. 

Los favoritos, a por todas en la bici

Hayes y los Brownlee fueron los que tiraron la mayor parte del tiempo

Tras la primera transición, Noya salió primero y decidió esperar a los Brownlee, con los que se fue para adelante formando un grupo escapado. Junto a ellos tres, Vargas, Fabian y el ruso Polyanskiy, que a los pocos quilómetros pincharía su rueda trasera. Poco a poco irían cogiendo ventaja respecto al grupo perseguidor y parecía que, de seguir así, la lucha Bronwlee-Noya se produciría de tú a tú, sin rivales ni invitados sorpresa. Pero el grupo perseguidor venía muy fuerte, colaborando entre ellos y en la segunda vuelta, los máximos favoritos y líderes hasta ese momento de la prueba serian cazados.

Como era de prever ahí apareció el británico Hayes, que como estaba previsto tenía que ayudar a los Brownlee en el tramo de ciclismo. Hayes y los hermanos fueron los que tiraron la mayor parte de los quilómetros y realizaron el mayor desgaste, hecho que parecía favorecer a Gómez Noya, bien resguardado en medio del grupo. Cansados de llevar el ritmo, los Brownlee pidieron un par de veces colaboración por parte de otros triatletas y finalmente Alistair intentó una escapada que no llegaría a buen puerto. 

Se acabó la especulación en la carrera a pie

Pese a entrar antes en la zona de transición el español, los Brownlee salieron primeros empezando ya los 10 quilómetros a pie. Automáticamente Noya se enganchó a los hermanos y dejaron atrás a los franceses Vidal y Hauss, al actual campeón olímpico Frodeno o al ruso Bryukankov. Los tres primeros iban a ritmo de crucero y fueron ampliando la ventaja de 17 segundos a 27 al paso por la mitad del recorrido. Las medallas parecían estar seguras y solo faltaba saber en qué orden se las repartirían.

Alistair, que tiró del grupo desde el principio, no aflojó en ningún momento y acabó por eliminar a su hermano Jonathan, que empezó a ceder metros. Buena noticia para el español, que se jugaría el oro en un cuerpo a cuerpo con Alistair. Espoleados por los centenares de aficionados de todo el mundo que ocupaban los jardines del magnífico Hyde Park, Gómez Noya empezó a hacer la goma ante el espectacular ritmo que estaba imponiendo el mayor de los Brownlee, que iba como una moto. Aunque parecía que podía aguantar, finalmente Alistair iría arañando segundos al español. La plata no peligraba ya que Jonathan había tenido que parar 15 segundos en una de las zonas especiales del circuito para cumplir una penalización.

Una plata para estar orgulloso la de Gómez Noya, que había medio batido a los Brownlee

Tras 1:46:25, Alistair llegó a la meta, andando, con una bandera británica en mano, celebrando y gozando un oro merecido. Tras él, el superhombre español, que llegaría once segundos después. Una plata para estar orgulloso la de Gómez Noya, que había medio batido a la saga Brownlee. Por detrás de él llegaría el otro, Jonathan, que pese a la penalización pudo llevarse el bronce. Los franceses Hauss y Vidal llegarían cuarto y quinto respectivamente, con Frodeno sexto. El hasta ahora campeón olímpico no tuvo ninguna opción.

Mario Mola, tras demostrar en el último tramo que es un gran corredor, acabó en 19º lugar mientras que Josemi Pérez seria 24º. Notable participación de los españoles liderada por un Gómez Noya que con su medalla hace historia en el triatlón español –primera medalla española de este deporte en unos Juegos – y consigue la cuarta para España en Londres.

 

Clasificación final:

1. Alistair Brownlee - 1:46:25

2. Javier Gómez Noya - 1:46:36

3. Jonathan Brownlee - 1:46:56

4. David Hauss - 1:47:14

5. Laurent Vidal - 1:47:21

6. Jan Frodeno - 1:47:26

7. Alexander Bryukhankov - 1:47:35

8. Sven Riederer - 1:47:46

9. Joao Silva - 1:47:51

10. Alessandro Fabian - 1:48:03

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19. Mario Mola - 1:49:23

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24. Jose Miguel Pérez - 1:49:53

 

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