España - Estados Unidos: Las guerreras, en busca de lo imposible

España - Estados Unidos: Las guerreras, en busca de lo imposible

"¿Qué somos? ¡Guerreras! ¿Y qué vamos a hacer? ¡Ganar, ganar y ganar!" Emulando a la batalla de las Termópilas y tirando un paralelismo deportivo, el waterpolo femenino español presenta hoy a las 21:00 una batalla trascendental en sus vidas profesionales, donde se disputarán el oro ante las americanas. Con solo 570 waterpolistas federadas en España, se puede lograr un hito en un waterpolo que no vivía un momento así desde el oro masculino en Atlanta 96. Una quimera que podría convertirse en realidad.

"¿Qué somos? ¡Guerreras! ¿Y qué vamos a hacer? ¡Ganar, ganar y ganar!"

Oscar Wilde decía que amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida. Como cualquier frase motivadora, como cualquier sentencia con tintes de superación, se puede aplicar al deporte. Pero sin dejarnos llevar por el vulgo, sin dejarnos llevar por una corriente cada vez más propensa a ensalzar lo común, a postrarse a la moda, nos proponemos hacerlo sobre un deporte que permanecía en la penumbra, al menos desde la perspectiva española. Una actividad poco practicada en España, se propone conseguir un oro olímpico en Londres. Concretamente en waterpolo femenino, en la primera ocasión que disputa esta modalidad en unos Juegos Olímpicos. Pero la proeza no consiste en el qué y en el cuánto, sino en el cómo.

Tras sufrimiento y a base de solidez de equipo, la selección femenina entrenada por Miki Oca ha alcanzado una final que les podrá permitir soñar con el oro (21:00, en directo en VAVEL). En el camino se recuerda mañanas y tardes dedicadas exclusivamente a alcanzar esa utopía que parecía tan lejana. Días que se hacían eternos (llegando a las seis horas de entrenamiento diarias), y sesiones que provocaban que a la mañana siguiente, al levantarse, surgiese un mínimo resquicio de duda en cuanto al trabajo en cuestión. Pero las ganas y la voracidad de conseguir ser la primera campeona de waterpolo femenino en la historia de los Juegos Olímpicos causaba el desvanecimiento de la fatiga.

El oro masculino de Atlanta 1996, el espejo

Por la vereda del triunfo, Jennifer Pareja, Maica García, Laura Ventosa y compañía han esquivado diversos obstáculos para llegar a la final contra Estados Unidos, rival con el cual empataron en la fase de grupos tras un épico final. Se antoja verdaderamente complicada la medalla de oro, pero con un grito de guerra por bandera, el equipo español buscará sumar el tercer oro en estos Juegos Olímpicos de Londres. Por si fuera poco, buscan la inspiración en un pasado mejor para el waterpolo español. Masculino, claro está. En Atlanta, en 1996, el equipo español masculino lograba el oro rompiendo los pronósticos. Quieren repetir hazaña. Jennifer Pareja, capitana del equipo nacional, así lo confirmaba: "Aprendimos de ellos que hay que ser ambiciosos, crecerse en los momentos duros. ¿Cómo no vamos a mirar lo que hicieron si nuestro entrenador fue uno de ellos, de los mejores, por cierto?.

570 waterpolistas federadas, un número muy inferior al de otros países

Con menos de 600 waterpolistas federadas en España (la mayoría se encuentra en Barcelona, dónde reside el CAR de San Cugat lugar donde se prepararon para asaltar el oro), España llega a una final ante el combinado americano con mucho más nombre y con más posibilidades en su haber, ya que la diferencia en cuanto a federadas es enorme. Adam Krikorian es el entrenador del rival de España, el cual se alzó con la plata en Pekín y busca mejorar sus registros.

"Son fuertes, potentes, ambiciosas. Ellas quisieron que se las reconociera como las 'guerreras'"

"Me di cuenta de cómo eran y de lo que eran capaces de hacer en cuanto comenzamos a trabajar juntos en 2010. ¿La clave? La ambición, las ganas y, en especial, el hambre por ganar, por darse a conocer, por superar las dificultades y por hacer cosas importantes", declaraba Miki Oca al ser preguntado por 'sus chicas'. Demuestra la confianza existente, pero el compañerismo se comprueba en las declaraciones de las waterpolistas. Maica García ya lo decía antes de la semifinal, el apoyo del público, crucial: "Nos ayuda a ser más fuertes. El ánimo vuestro, el de la afición nos está ayudando a seguir creciendo".

Hoy tienen una prueba de oro, y nunca mejor dicho. Son unas guerreras, porque así se hacen llamar: "Es que son así, fuertes, potentes, ambiciosas. Ellas quisieron que se las reconociera como las ‘guerreras’. La verdad es que encaja con ellas a la perfección".