Mitos Olímpicos (I): Mark Spitz: el "tiburón" de la piscina

Mitos Olímpicos (I): Mark Spitz: el "tiburón" de la piscina

Mark Andrew Spitz (10/02/1950) es uno de los grandes nadadores de toda la historia. En su poder está uno de los mayores hitos en la historia de los Juegos Olímpicos, al ganar en Múnich 1972 siete medallas de oro.

Mark Andrew Spitz nació el 10 de febrero de 1950 en un pequeño pueblo de California, en Modesto. Su carrera fue muy corta pero tremendamente productiva. Se entrenó muy duro siempre para lograr sacar el máximo partido a sus competiciones. Ganó 5 medallas de oro en los Juegos Panamericanos de 1967 y 8 títulos universitarios. El éxito le empezó a llegar con tan solo 18 años en los Juegos Olímpicos de México de 1968 donde ganó 2 medallas de oro en las categorías de relevo y otras dos medallas en pruebas individuales, una de bronce y otra de plata. Su carrera se consumó cuatro años después en Múnich, donde ganó siete medallas de oro, 3 en relevos y 4 en individuales. A pesar de su corta edad se retiró para dedicarse al negocio de los Bienes Raíces y a diseñar ropa para niños.

Su leyenda comenzó cuando tan solo tenía dos años de edad. Sus padres decidieron trasladarse a Hawái, en cuyas playas empezaron sus enseñanzas de natación. A los 8 años, se trasladó a California para ingresar en la academia YMCA y nadar en sus filas. Solamente un año después ya tenía su propio entrenador, que comenzó a inculcarle los valores y esfuerzos de la natación, Sherm Chavoor. Mark Spitz empezaba un duro entrenamiento que le llevaría a tener ocupado la mayor parte de su tiempo. Entrenaba siete días a la semana durante las 52 semanas del año y su trabajo empezaría a dar sus frutos.

Desde joven su estilo quedó más que claro

Con 11 años a sus espaldas, Spitz ya tenía sobre él 17 records nacionales de su categoría. La leyenda empezaba a colocar piedras para allanar su camino a la gloria. Cierto tiempo después, su padre Arnold le inscribió en el Club de Natación de Santa Clara donde conoció a un nuevo y más duro entrenador, George Haines. Continuó entrenando unos años con él hasta que le llegaron los primeros triunfos fuera de Estados Unidos. Sería en los Juegos Panamericanos de 1967 que se celebrarían en la vecina Canadá, en la localidad de Winnipeg. De las 128 medallas de oro que consiguieron los Estados Unidos, 5 se le atribuyen a Mark Spitz.

Tan solo un año después se celebrarían los Juegos Olímpicos en Ciudad de México. Mark Spitz acudía a ellos con grandes esperanzas de hacer algo grande pese a su corta edad. No defraudó. Consiguió dos medallas de oro para su país en las pruebas de relevos 4x100 estilo libre y 4x200 estilo libre. En la primera de estas dos pruebas consiguieron un tiempo de 3.31.7 y ocuparon la primera plaza del pódium por delante de la Unión Soviética y de Australia. Las cosas en el 200 fueron similares y con un crono de 7.52.3 se alzaron con el oro por delante de Australia y la Unión Soviética.

Spitz se sintió defraudado en individuales

En las pruebas individuales las marcas fueron más discretas, pero con 18 años consiguió asombrar al mundo entero de la natación. Participó en la final de los 100 metros masculinos de mariposa. Quedó segundo con un tiempo de 56.4 y solo superado por su compatriota Douglas Russell con 55.9. El tercer puesto del podio lo ocupó otro estadounidense, Ross Wales, con 57.2. En la otra prueba que consiguió estar en la final fue los 100 metros libres masculinos. En esta ocasión, Spitz tuvo que conformarse con la tercera plaza con un tiempo de 53.0. El primero fue el australiano Michael Wenden con 52.2 y el segundo el nadador de Estados Unidos Ken Walsh con 52.8.

A pesar de que el propio Spitz consideró decepcionantes estos resultados, ya que pretendía conseguir 5 o 6 medallas de oro, continuó trabajando. Contrató a un nuevo preparador, Doc Counsilman, que le llevó a ganar cuatro campeonatos nacionales y dos interuniversitarios, además de establecer varios records mundiales. Cuando llegó el año 1972 y con ellos los Juegos Olímpicos de Múnich, Mark Spitz se había clasificado para siete pruebas de los campeonatos, obteniendo la medalla de oro en todas las pruebas. Y no solo ganó las medallas, sino que incluso superó todos los records del mundo que se encontraban vigentes hasta la fecha.

Múnich supuso la gloria y el final de su carrera

En 100 y 200 metros libres, sus triunfos fueron además arrolladores. En 100 metros, consiguió hacer una marca de 51.22 segundos y ganar la competición por encima de su compatriota Jerry Heidenreich con 51.65. El tercero en discordia fue el nadador de la Unión Soviética, Vladimir Bure, con 51.77. En la prueba de los 200, Spitz siguió imponiendo su ley con un nuevo record del mundo al parar el crono en 1.52.78. Aventajó en casi un segundo a Steven Genter que consiguió un 1.53.73.

Las otras dos pruebas individuales que ganó el "tiburón" fueron los 100 y 200 metros mariposa, prueba de la que se convirtió un total experto. En los 100 metros de nuevo consiguió ser el más rápido de la piscina con un asombroso tiempo de 54.27. El canadiense Bruce Robertson fue segundo y Jerry Heidenreich tercero. En los 200 metros mariposa, Mark Spitz cerró con un crono de 2.00.70. La victoria fue aplastante sobre el segundo, Gary Hall, que obtuvo un tiempo de 2.02.86.

Las otras tres medallas de oro que consiguió este gran nadador lo hizo en la categoría de relevos, pero batiendo sendos records del mundo en cada una de las pruebas. En el relevo 4x100 libre masculino consiguieron un tiempo de 3.26.42. En la prueba de 4x200 libre masculino también se pasearon sobre sus rivales con un crono de 7.35.68, seis segundos por encima de Alemania. Y en la prueba de 4x100 estilos, la cosa no cambió y se impusieron con otro tiempo espectacular de 3.48.16, sacándole de nuevo a Alemania cerca de los cuatro segundos.

Después de estos Juegos Olímpicos, Mark Spitz decidió retirarse y la natación perdió uno de sus mejores participantes de la historia. A pesar de que en la actualidad tengamos otros grandes nadadores como Michael Phelps, el mundo llora todavía la retirada del "tiburón" estadounidense.