El Hall of Fame recibe a su Clase de 2012

En la ceremonia, el emotivo discurso de Curtis Martin, ex de New England Patriots y New York Jets, tomó gran parte del protagonismo final.

El Hall of Fame recibe a su Clase de 2012
Seis nuevos inmortales entran en Canton (NFL)

El Hall of Fame de Canton volvió abrió nuevamente sus puertas para recibir a los inmortales de la Clase de 2012. Seis nuevos miembros que pasarán a la historia del football en el lugar donde las leyendas nunca mueren y se fusionan en un sólo ser con la propia eternidad.

Seis entraron, pero algunos se quedaron fuera. Entre los que han llegado a la orilla pero no han tocado playa, están el corredor Jerome Bettis, el receptor Tim Brown, el ya demasiadas veces rechazado, Cris Carter o Kevin Greene. Se unen el receptor Andre Reed o el cornerback Aeneas Williams. Notables son la falta del ex dueño de los míticos San Francisco 49ers, Eddie DeBartolo Jr o el legendario entrenador, Bill Parcells.
 
Los seis hombres que han vestido el saco dorado son:
 
Jack Butler: 52 intercepciones con cuatro devueltas para anotación. Nueve campañas en la NFL, todas con Pittsburgh.
 
Dermontti Dowson: Siete Pro Bowls consecutivos, seis All Pro al hilo y 184 juegos con Pittsburgh le llevan a Canton.
 
Chris Doleman: Se fue a 150.5 capturas en 15 años jugando en la élite. Ocupa el cuarto lugar histórico de la NFL. Comenzó en Minnesota pasando por Falcons y 49ers, para finalizar de nuevo en los Vikings.
 
Cortez Kennedy: Jugador defensivo de la campaña 1992, ocho viajes al Pro Bowl y tres All Pro consecutivos. Toda su carrera la desarrolló en los Seattle Seahawks.
 
Curtis Martin: Corrió para 1,000 yardas en sus 10 primeras campañas en la NFL. Jugó para New England y los Jets. Al retiro, llegó con la cuarta marca histórica de yardas por tierra en 14,101 y 90 anotaciones.
 
Willie Roaf: Siete All-NFL, con nueve campañas en los Saints y cuatro más en Kansas. 11 viajes al Pro Bowl en 189 juegos en la liga.
 
“No destacaba a menudo, a menos que fuera por un réferi que señalaba que había cometido un castigo de ‘holding’”, comentó Willie Roaf.
 
En la ceremonia, el emotivo discurso de Curtis Martin, ex de New England Patriots y New York Jets, tomó gran parte del protagonismo final. El ex corredor describió la crudeza de su infancia en un barrio pobre de Pittsburgh, donde tuvo que hacer frente a la violencia doméstica.
 
Fue su madre quien le impulsó a dedicarse al football, y, de esta forma, mantenerse lejos de los problemas que le rodeaban.
 
“Mi gran logro en la vida fue poder ayudar a mi madre”, confesó.