Veni, vidi, vici para Andrew Luck

Luck ayudó a teñir la victoria de blanco azulado y dejó el juego como la victoria más abultada en pretemporada para los Colts desde que dejaron en el camino a los Redskins por 35-0, cuando aun no estaban en Indianapolis y se les conocía como Baltimore Colts.

Veni, vidi, vici para Andrew Luck
Andrew Luck no se dibujó como un quarterback novato en ningún momento
Colts
38
3
Rams
Andrew Luck no se dibujó como un quarterback novato en ningún momento

INDIANAPOLIS - Llegar, ver y vencer. Así podríamos describir el primer juego de Andrew Luck con la zamarra de los Indianapolis Colts en el Lucas Oil Stadium ante los St Louis Rams en el día de ayer. Si bien se argumentará, con cierta razón, que no pasa por ser más que el primer juego de la pretemporada, las sensaciones ofrecidas por el egresado de Stanford no han podido ser mejores.

El 12 de los Colts lanzó para 10 completos con 16 intentonas y avanzando más de 188 yardas aéreas, más las nueve por tierra en un acarreo. Su rating como pasador fue de 142.6. Tres de sus incompletos, llegaron a buen puerto siendo tomados por los receptores, que no pudieron sostener el balón y terminó besando el emparrillado; dos no fueron bien dirigidos y acabaron en tierra de nadie. Solamente uno rozó la intercepción, fue un envío profundo hacia T.Y Hilton, que rozó las manos carneras.
 
Luck ayudó a teñir la victoria de blanco azulado y dejó el juego como la victoria más abultada en pretemporada para los Colts desde que dejaron en el camino a los Redskins por 35-0, cuando aun no estaban en Indianapolis y se les conocía como Baltimore Colts. 
 
La primera jugada no pasó por ser un screen que parecía quitarle el mérito a un Luck que dio un pase de apenas cuatro yardas hacia Don Brown, que avanzó 63 para finalizar en anotación. La pasividad de St Louis en dicha jugada, fue comentada ampliamente por varios medios y analistas. Brown corrió en solitario sin oposición hacia la zona roja para dejar a los Colts arriba en los cartones.
 
El segundo periodo inició con una serie ofensiva de siete jugadas para avanzar 53 yardas y dar pase de 23 hacia Austin Collie, que puso distancia de por medio ante Rams de dos anotaciones, sin opción alguna.
 
Recordando, en su primer pase enviado en pretemporada para Peyton Manning en 1998, logró conectar un pase de ruta de poco más de ocho yardas hacia Marvin Harrison, con escapada de 48 para lograr anotación.
 
Volvió la ilusión a Indianapolis, pero una ilusión que debe reunir ciertas reservas. No deja de ser una primera toma de contacto, ante rivales que por supuesto, están en medio de probaturas y experimentos. Pese a ello, Luck devolvió una razón en la que creer tras la salida de Manning, y es contrapunto de lo que se está viviendo, por ejemplo, en Cleveland con los Browns y el debut de Brandon Weeden.
 
Cabe señalar el juego realizado por Mr Irrelevant, el mariscal egresado de Northern Illinois, Chandler Harnish. El jugador se fue con tres completos en sus tres intentos para 52 yardas y un pase de anotación hacia Jeremy Ross.
 
Por los Rams, Sam Bradford se vio relativamente cómodo tras perderde prácticamente toda la temporada pasada por una lesión. No estuvo demasiado tiempo sobre el campo.
 
Completó siete pases de sus nueve intentos para avanazar 57 yardas en dos series ofensivas. Pese a ello, St Louis no logró más puntos que el gol de campo de Greg Zuerlein de 37 yardas. Mucho camino por andar en unos Rams que deben acostumbrarse al sistema de Jeff Fisher y sobre todo, encontrar apoyos para un Sam Bradford que no puede tomar toda la responsabilidad ofensiva en una franquicia que cuenta con uno de los mejores corredores de la liga, como es Steven Jackson
 
De la misma forma que en Indianapolis, St Louis tiene de qué preocuparse, pero lo visto ayer, deja un punto atado, como es el quarterback. Bradford se vio relativamente  bien con su brazo y sonriente en la banca, quizás o no, pueda ser su año. Lo que está claro, es que debe dar el paso adelante que se espera que de, junto a quien debería ser una de sus mejores armas: Jackson.
 
Es pretemporada, pero la ilusión no conoce de fases.