Confianza desmedida ante ilusión con reservas

Confianza desmedida ante ilusión con reservas

Las sensaciones se centran en su mariscal Blaine Gabbert, Rashad Jennings por tierra y el receptor abierto Justin Blackmon. Los tres, sobre todo el último, han sido considerados las tres mayores incógnitas que se presentaron para éste campemento, y con ello, para la franquicia y su futuro. Por el momento, han logrado disipar toda duda sobre su desempeño con grandes actuaciones.

¿Son de confiar? dos victorias en pretemporada parecen indicar que podría ser así. Claro, es pretemporada, poco más hay para juzgar actuaciones que los dos primeros juegos y los campamentos de entrenamiento. Con ello en mano, Jacksonville puede ser fruto perfecto para que la ilusión comience a tomar cuerpo en una franquicia que parecía destinada a no levantar cabeza.

La solución a todo ello: Juventud y talento.
 
La pretemporada de los Jacksonville Jaguars, hasta el momento, está siendo casi perfecta en números y sensaciones. Sin su máxima estrella sobre el emparrillado, los pleitos de Maurice Jones-Drew con el equipo siguen al día, la franquicia de Florida ha conseguido sobreponerse de la mano de un talento joven que puede darle más de una alegría en un futuro en la liga.
 
Las sensaciones se centran en su mariscal Blaine Gabbert, Rashad Jennings por tierra y el receptor abierto Justin Blackmon. Los tres, sobre todo el último, han sido considerados las tres mayores incógnitas que se presentaron para éste campemento, y con ello, para la franquicia y su futuro. Por el momento, han logrado disipar toda duda sobre su desempeño con grandes actuaciones.
 
  
 
Blaine Gabbert se ha convertido ya en mariscal de segundo año, hemos visto como llegó a 16 completos en sus 26 intentonas de pase para 174 yardas y tres pases de anotación en sus dos primeros juegos frente a la ofensiva de los Jaguars. Jennings, suplente de Jones-Drew, se fue a 23 acarreos para lograr 118 yardas y demostrar que la tierra de Jacksonville puede contar con él para solventar momentos que rocen lo difícil o imposible.
 
Respecto a Justin Blackmon. El receptor, que se vio alejado los 12 primeros días del campamento tras ser acusado por conducir bajo los efectos del alcohol, logró cuatro atrapadas para 48 yardas y una anotación el día de su debut, sorprendiendo
 
Gabbert llegó para ser el mariscal del futuro de una franquicia que tuvo en Garrard su jefe de filas, pero las lesiones le privaron de poder llegar a más en su carrera. Su presencia en los Jaguars no dio lo suficiente, era un novato. Sus movimientos en el campo no llamaron demasiado la atención, sobre todo en la bolsa de protección. Gabbert finalizó con el 50.8 de los pases completos, último lugar de la NFL, para lograr 2.214 yardas con 12 anotaciones aéreas y 11 pases interceptados.
 
El desempeño de Blaine fue puesto en duda, pero desde la franquicia se le defendió, indicando su edad, apenas 21 años, y el no haber dispuesto de una temporada baja decente por el cierre patronal. En frente, un equipo que no daba demasiados apoyos a un mariscal que llegaba de una ofensiva spread durante toda su etapa colegial con Mizzou. Su cuerpo de receptores pasó por ser el peor de la liga, además de una línea ofensiva que no le permitía demasiada movilidad. No tuvo opciones para completar sus pases ni demostrar un talento que hoy si aflora. 
 
La experiencia es factor para un Gabbert que ve ahora unos Jaguars ostensiblemente mejorados y la confianza depositada sobre sus hombros.
 
                
 
Tocando al receptor abierto Justin Blackmon. La ascensión de los Jaguars en el Draft para tomar el receptor egresado de Oklahoma State, fue criticada duramente por grupos de aficionados y analistas. Los problemas que acarreaba el jugador con la justicia, se hicieron realidad en Jacksonville cuando fue arrestado por conducir ebrio y las negociaciones para su contrato se vieron estancadas de forma repentina. Blackmon se perdió gran parte de los entrenamientos y el primer juego de pretemporada.
 
Ahora todo parece un mal sueño.
 
El receptor abierto debutó en la semana dos con cuatro atrapadas, los únicos que fueron enviados hacia él, dando inclusión a uno ccon tráfico de por medio que dejó gratamente sorprendidos a sus compañeros y staff técnico.
 
Su velocidad y visión del juego, serán un factor cuando la presión sobre él mismo y Gabbert sea incisiva y el balón deba volar rápido.
 
Por el otro lado, un Jennings que promedia por acarreo 5.1 yardas y, sorpresivamente, hace olvidar, al menos levemente, la ausencia de un Jones-Drew que no parece demasiado cercano a regresar al campo.
 
                          
 
Su velocidad y manos seguras para salir en carrera, le convierten en un gran valuarte para ser penetrador de tercer down en ofensivas bloqueadas. Todo ello, le hace ser el favorito ahora mismo, para ser el corredor del primer partido de temporada regular para los Jaguars de Jacksonville. 
 
Hacer olvidar a Jones-Drew, en el caso de que las negociaciones sigan quebradas, será tarea complicada, estamos ante el último líder de yardas por tierra de la liga y estrella indiscutible de un equipo falto de ellas. Por el momento, Jennings, ha dado los primeros pasos hacia un futuro que se espera se torne brillante.