La inspiración Cowboy devora la ilusión de los campeones

Los Cowboys dejan su marca en juegos inaugurales con marca de 35-17-1, y un total de 7-0 en los disputados ante los New York Giants. Su porcentaje ganador sube hasta .669, siendo el mejor en la era Super Bowl.

La inspiración Cowboy devora la ilusión de los campeones
Tony Romo abandonó el MetLife con tres pases a las diagonales.
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Tony Romo abandonó el MetLife con tres pases a las diagonales.

EAST RUTHERFORD - Con sorpresa inicial, así es la NFL y así se presentó ayer en sociedad la temporada 2012 con el duelo divisional entre los actuales campeones, New York Giants, y aspirantes a realizar algo más que verlas venir, los Dallas Cowboys. Sorprendente, por el hecho en sí mismo, fue la victoria Boy en el feudo Gigante por 24-17 y la demostración de que en este deporte, las sorpresas están a la orden del día.

Si se vive de inspiración, alegría que ayer llegó
 
O eso pensará Tony Romo tras irse de New Jersey con 22 completos de sus 29 intentonas para ganar 307 yardas y enviar tres balones a las diagonales, sumando una intercepción. Romo demostró que la inteligencia suma grandes puntos en un deporte en el cual, lo físico, es una parte importante, pero no en todo su efecto sobre el campo. El mariscal de Illinois dejó seca a una línea defensiva Giant que no fue capaz de predecir los martillazos que le propinaron Romo, Murray y Ogletree.
 
DeMarco Murray demostró que lo presenciado la pasada campaña no fue un espejismo ni mucho menos. 20 acarreos le sumaron 131 yardas siendo un estilete en cada jugada terrestre de los texanos. Por aire todo fue diferente, no Dez Bryant o Miles Austin, que completó un gran final de encuentro, fueron los puntales y dianas de Romo en sus ofensivas aéreas. El undrafted Ogletree, fue quien se llevó las primeras 100 yardas o más en recepción para esta temporada regular, alcanzando las 114 en sus ocho recepciones, con dos llegadas a las diagonales de los Giants. Sus dos primeros aterrizajes en zona de anotación desde que llegó a la NFL.
 
Los Cowboys dejan su marca en juegos inaugurales con marca de 35-17-1, y un total de 7-0 en los disputados ante los New York Giants. Su porcentaje ganador sube hasta .669, siendo el mejor en la era Super Bowl.
 
Por el otro lado, los Giants
 
Con Eli Manning al frente, con su último partido oficial saldándose con victoria Giant: El Super Bowl, y un MVP para él mismo, se fue con 21 completos de sus 32 intentonas para 213  yardas con una anotación sin ser interceptado. Sufrío tres capturas, de ellas, dos por la mano de DeMarcus Ware. Ware alcanzó las 101 capturas en su carrera, en apenas 113 juegos; es el segundo jugador en la historia de la NFL que más rápido lo consigue.
 
Por aire, Víctor Cruz fue de nuevo protagonista, y no en el buen sentido. Si bien fue el Giant con más atrapadas, 6 para irse a las 58 yardas, dejó caer tres balones clave tras envíos de Eli Manning. Una noche poco inspirada del receptor castigó en exceso las aspiraciones de los neoyorquinos que se vieron muy limitados en sus ofensivas.
 
La tierra no fue mucho mejor. El rookie D. Wilson apenas se fue con dos acarreos para cuatro yardas, perdiendo acción en el juego tras un fumble. Por su lado, Ahmad Bradshaw finalizó con 17 acarreos y 78 yardas. Sumó una llegada a las diagonales tras una carrera de 10 yardas.
 
El inicio del juego se marcó por la imprecisión y los errores en ambos lados. Los Cowboys lograron recuperar el balón tras el fumble de Wilson, pero se vieron incapaces de finalizar la ofensivas y perdieron en cuarta y una, yéndose del primer cuarto con los cartones sin estrenarse.
 
El segundo periodo no fue mejor para los Cowboys, que vieron como Michael Boley interceptaba a Tony Romo y avanzaba hasta la yarda uno de los Cowboys, sumándole un faul personal al tacklear a Boley, por Romo. Era el momento para que el MetLife rugiese y los campeones diesen la primera anotada de seis puntos en los marcadores, de esta temporada. Pero no pudo ser. La defensiva de los Boys tomó protagonismo y frenaron las acometidas de los Giants, que no tuvieron más remedio que conformarse con un gol de campo de 22 yardas para el escocés Lawrence Tynes.
 
Con apenas 1:01 por jugarse e irnos al medio tiempo, Tony Romo dio en las diagonales con Ogletree para dar la primera opción anotadora de la temporada y del juego. Dallas se marchó al descanso arriba 7-3 y el juego psicológico de su lado.
 
El tercer episodio culminó con un Romo inspirado en su primera serie ofensiva, con un drive de nueve jugadas, 80 yardas ganadas y un envío de 40 hacia Ogletree, nuevamente. Los texanos se escapaban en el marcador por 14-3.
 
Pero no podía estar todo vendido
 
Los Giants rescataron su orgullo herido de campeón de la mano de Eli Manning. El quarterback consolidó un drive de nueve jugadas y 89 yardas para darle el balón en acarreo a un Ahmad Bradsahw que se encontró el camino despejado hasta la zona de anotación gracias a la cobertura del fullback Henry Hynoski. Con el acarreo de 10 yardas, New York se acercaba en el marcador lo suficiente para creer de nuevo.
 
Si se pensaba que los Cowboys se vendrían abajo, DeMarco Murray dio un puñetazo sobre la mesa con una escapada de 48 yardas y dejó preparado el terreno para el field goal de 33 yardas por parte de Dan Bailey. Dallas se alejaba por siete puntos para irnos al último cuarto en disputa.
 
El cuarto periodo se saldó, sobre todo, con el gran manejo del reloj que tuvieron los Cowboys, por primera vez en demasiados juegos. Consumidos siete minutos y seis segundos, avanzaron 82 yardas en un drive lento pero seguro de ocho jugadas. Romo dio su tercer pase de anotación tras una acrobática recepción de Miles Austin, que anotó con llegada a las diagonales tras 34 yardas. Dallas llegó en primera y treinta, para escaparse 24-10 y dejar apenas 5:57 minutos en el reloj para la ofensiva blue.
 
Eli Manning consumió más de tres minutos en un drive de 12 jugadas para 79 yardas, finalizando con pase de anotación de nueve yardas a Martellius Bennett. Poco tiempo en los relojes, apenas 2:36, dejaba a Dallas en posición de victoria.
 
Y no la desperdiciaron. Los Cowboys consumieron los relojes gracias a una gran recepción de Ogletree de 15 yardas en tercera y doce, con dos minutos justos por disputarse. New York se vio ligado al desastre al no tener tiempos muertos y la victoria tocó suelo texano, de nuevo, tomando venganza del juego disputado la temporada pasada en el mismo escenario, que dejó fuera de la postemporada a los Cowboys.
 
Los Giants inician como la campaña pasada, con derrota ante rival divisional, mientras que los de Dallas dan un paso adelante en su pugna por entrar en la postemporada, al derrotar a un rival divisional y directo.