Andrew Luck se doctora, triunfal, ante unos preocupantes Packers

Andrew Luck se doctora, triunfal, ante unos preocupantes Packers

Los Indianapolis Colts le infligieron otra dura derrota más a unos Packers que ya empiezan a agotar su crédito de partidos perdidos. Andrew Luck se vistió de gala para un baile que le situó cara a cara con Aaron Rodgers y en el que se le permitió demostrar que puede hacer grandes cosas en su incipiente carrera en la NFL. La conexión entre Luck y Reggie Wayne fue estelar durante todo el partido -el receptor llegó a las 212 yardas- y la rúbrica perfecta a ello llegó a 35 segundos del final, cuando entre ambos fabricaron el touchdown que dio la victoria a los Colts, que se la dedicaron emotivamente a su entrenador Chuck Pagano, enfermo de leucemia.

Colts
30 27
Packers

INDIANAPOLIS – El cara a cara entre los quarterbacks que encarnan el presente y el futuro de la NFL se resolvió con emoción, en el último segundo y con victoria para la juventud de Andrew Luck, que culminó una actuación de bandera con 362 yardas de pase en 31 pases completos de 55, con 3 touchdowns -dos de pase y uno por propia carrera- y solo una intercepción.

La asociación de Luck y su wide receiver Reggie Wayne fue determinante para la victoria final de los Colts, y Wayne cerró otro gran partido individual con 212 yardas con 1 touchdown en 13 recepciones.  

Aaron Rodgers vio cómo el número uno del draft le pintaba la cara con un drive ganador y a falta de medio minuto para la conclusión. Además, lejos quedó de Luck en yardas, con 243 en 21 de 33 completos. 3 touchdowns no valieron para superar al novato.

Rodgers sumó con ello su tercera derrota en esta temporada, que puede hacérsele complicada a los Green Bay Packers, vista la situación. El balance de 2-3 empieza a preocupar a Mike McCarthy, que no sospechaba que tantos equipos le treparan hasta las barbas en este inicio de temporada. Otro partido más que se le escapa a los de Wisconsin en las postrimerías y, con la repetición, ya pica. Le está costando a Green Bay cogerle el pulso a la campaña, que avanza sin esperarles.

Por el contrario, los Colts encontraron la recompensa que buscaron y, como no pudo ser de otra forma, la dedicatoria fue para su entrenador en jefe Chuck Pagano, al que esta misma semana se le ha diagnosticado leucemia. Indianapolis avanza al 2-2 y la victoria contra uno de los grandes favoritos puede haberle servido de bautismo a estos Colts.

Los Packers comienzan por delante

Tuvieron que transcurrir 13 minutos de juego y más de media hora de reloj hasta que llegó la primera anotación del partido. Antes de que subieran al marcador los primeros puntos, ambos equipos habían movido el ovoide en largos pero improductivos drives que, finalmente, siempre eran detenidos por las defensivas en la zona central del emparrillado.

Eso ocurrió hasta que Aaron Rodgers logró continuidad en un rápido drive que acabó con touchdown de John Kuhn cuando los Packers estaban en la yarda 2 de los Colts. Mientras, Luck se mantenía en la oscuridad, sin ninguna acción especialmente relevante y sin oportunidades para anotar. Debería esperar al segundo cuarto.

Y tampoco es que comenzara muy bien para él. Todo lo contario, ya que su primera posesión del segundo período apenas le duró y Rodgers le contestó rápido, sin andarse con rodeos y demostrándole quién mandaba ahí. Rodgers conectó con James Jones para 6 yardas y touchdown. 14-0 para los Packers y tiempo de reacción obligada en los Colts si no querían que se les fuera el partido.

Sucedía que la defensiva al completo de los Packers paraba los ya de por sí cortos intentos de Luck de avanzar. Dejaron de ser intratables mediado el segundo cuarto, cuando por fin, la línea directa entre Andrew Luck y Reggie Wayne –con alguna grandísima atrapada- llevó a los Colts a la red zone. Pero también ahí fueron detenidos los Colts, que se tuvieron que conformar con tres puntos. Otra vez, la defensa podía con el ataque.

En seguida, el ataque contrario, el cheesehead, contestó con otra fugaz jugada que acabó en siete puntos más para Green Bay. Rodgers rápido para Cobb y el receptor ágil para driblar al único hombre que le salió al paso. Con el camino despejado, el 21-3 estaba claro. La veteranía se estaba imponiendo, aunque cierto es que la juventud, encarnada en Andrew Luck, lograba pasar de las 1.000 yardas de pase en sus cinco partidos como profesional antes del descanso.

Remontada de Luck y sus Colts

Tras el descanso, Rodgers regaló un balón que fue interceptado en su propio campo y Andrew Luck quiso despertar. Lo hizo. Otra vez apoyándose en Reggie Wayne y en él mismo –mediante carrera- ganó bastantes yardas en apenas un par de acciones y, al final, el touchdown llegó de la mano de Allen.

El partido había entrado en una dinámica en la que solo dos grandes quarterbacks, uno consolidado y otro en ciernes, podían traspasar las duras defensas, y fueron los Colts los que encontraron más huecos. El partido estaba más abierto que nunca y, primero, Vinatieri enmendó un primer error con su primer field goal del partido. No era suficiente para remontar, pero si algo había cambiado en el partido es que ahora Luck se erigía más sólido que nunca. La ofensiva de los Colts percutió y percutió, golpeando constante como un martillo y al final el quarterback rookie se encontró corriendo para tres yardas y touchdown. El intento de conversión de dos puntos falló, pero el resultado ya estaba lo suficientemente apretado como para que ambos conjuntos se lo jugaran todo al último cuarto, más vivos que nunca con 21-19 en el electrónico.

El cuarte definitivo lo inauguró Luck con intercepción, pero los Packers la hicieron irrelevante. Cuando el de Stanford volvió a coger el balón ovalado, sería para ponerse por delante. Demostrando una vez más su buen entendimiento con sus receptores, Luck encontró un valioso primer down cuando vio a Hilton para conseguir colocarse prácticamente en 1st & goal. La definición erró y tuvo que ser Vinatieri quien, con tres puntos, colocase el 22-21 momentáneo. Por primera vez en el partido, los Packers de Rodgers estaban por detrás y les tocaba remontar. Como en Seattle.

Últimos minutos de incertidumbre, el partido gana en épica

Quedaba tiempo suficiente, ocho minutos. Una buena recepción con carrera incluida de James Jones dio por iniciado el primer drive decisivo de Rodgers y cía, pero los Packers no pudieron conseguir más que ese primer down. La razón era fácil: Rodgers había recibido cuatro sacks en el partido y el quinto llegó en ese ataque. La defensiva de los Colts le había estudiado bien y el fantasma de su actuación en Seattle sobrevolaba en el Lucas Oil Stadium.

Aaron Rodgers mostró entonces su cara más seria para, en un rápido drive a cuatro minutos del final, enderezar el rumbo y poner ventaja de cinco con un touchdown mediante pase a James Jones. La pelota, otra vez en el tejado local. Andrew Luck al mando y el partido, en su punto más emocionante.

Luck tuvo dos minutos para reaccionar y los aprovechó con veteranía impropia, demostrando por qué ha sido el número uno del draft y por qué puede ser muy grande en su carrera como profesional. Lo iba a hacer con una ofensiva no-huddle que desorientó a la defensa de los Packers y con pases de vértigo, de los que se agradecen en situaciones extremas. Era una de esas situaciones, e inlcuso Luck corrió cuando se vio en apuros para conseguir un primer down que, a la postre, resultó clave. A la siguiente, llegó el touchdown que tanto esperaba el Lucas Oil.

Crosby falla el field goal que le daba el empate a Green Bay sobre el reloj

El alumno estaba ganando a su maestro pero Rodgers es ya experto en estas lides y en 30 segundos le colocó en buena posición el balón a Crosby en lo que sería un field goal de infarto, con todo el estadio expectante. Muy desviado se marchó el lanzamiento y Rodgers miró cabizbajo en lo que era su tercera derrota de la temporada.

Quien se exalte puede decir que está naciendo una nueva dinastía en Indianapolis, quien no, que Luck hizo un tremendo partido pero todavía le queda muchísimo por recorrer. Lo que sí que es cierto es que el quarterback hizo una suerte de demostración de poder contra uno de los grandes equipos de la NFL y candidato a todo. La victoria no pudo estar dedicada a nadie más que Chuck Pagano.

En la semana seis, los Indianapolis Colts se enfrentarán a los New York Jets en el MetLife Stadium de East Rutherford, mientras que los Packers intentarán volver a retomar el vuelo contra unos imparables Houston Texans. No pasaría nada si la victoria no empezara a ser considerada obligada.