Entrenamiento de los Buccaneers sobre unos inexistentes Chiefs

Los Tampa Bay Buccaneers (2-3) superaron a los Kansas City Chiefs (1-5), que acudían al partido sin su quarterback titular y con Brady Quinn al frente. Josh Freeman, dubitativo la mayor parte del partido, tuvo la fortuna de tener enfrente a un rival que no presentó mucha batalla. Freeman acabó con unos buenos números y disfrutó con el abultado marcador final.

Buccaneers
38 10
Chiefs
Entrenamiento de los Buccaneers sobre unos inexistentes Chiefs
Los Buccaneers tuvieron un día tranquilo ante Kansas City, que se abandona progresivamente (Foto: AP)

TAMPA BAY - Los Buccaneers tuvieron una apacible tarde en el Raymond James Stadium gracias a la dejadez alarmante de unos Kansas City Chiefs que, por lo que dicta su juego, comienzan a dar por muerta la temporada.

Josh Freeman se mostró indeciso en la mayor parte del duelo pero a la vez acabó cosechando un éxito. El quarterback de los Buccaneers se enfrentó a una defensiva que le permitió sus fallos e igualmente concluir con una abultada victoria por 38-10. Freeman acabó con 15 completos de 28 intentos para 328 yardas, con nada menos que 3 touchdowns y una intercepción.

En el bando visitante, Brady Quinn no aprovechó la oportunidad de titularidad que se le presentó y no actuó mucho mejor que su compañero lesionado -al menos, esa es la versión oficial- Matt Cassel. Quinn, que podría aspirar a iniciar en más partidos debido a las críticas sobre Cassel, no tuvo un buen día aunque tampoco estuvo muy auxiliado por su ofensiva, que acusó una falta de intensidad considerable. El quarterback acabó con 22 de 38 para 180 yardas, sin touchdowns y sí con 2 intercepciones.

Duelo sin intensidad

El partido fue fiel reflejo del paupérrimo estado de ambas franquicias. Multitud de indecisiones y ausencia de seguridad en ambos bandos, con Freeman dando palos de ciego y Brady Quinn desubicado en su primer encuentro como titular.

Josh Freeman, obligado sí o sí a hacer algo esta temporada pero sin demostrar nada, no se metió en el partido hasta que, en la última jugada del primer cuarto, despertó súbitamente y consiguió conectar un impresionante pase con una atrapada más espectacular aún de Mike Williams, que corrió para 62 yardas y anotación.

Tras un segundo cuarto insulso y sin apenas acción, con tan solo un field goal de Succop para Kansas City, se pasó a un tercero que supuso la desconexión total de los Chiefs. Los visitantes bajaron totalmente los brazos -ya venían haciéndolo progresivamente desde mediado el segundo período- y se lo pusieron demasiado fácil a un Freeman que, esta vez, no lo desaprovechó. Mientras, la secundaria de los Chiefs, inexistente. 

De errores anduvo el juego

Los Buccaneers se distanciaron en el marcador con dos touchdowns, el primero de Vincent Jackson a pase de 19 yardas de Freeman y el segundo gracias a un gran retorno de intercepción del veterano Ronde Barber en una jugada en la que el defensor de los Buccaneers estuvo ágil para atrapar un balón que prácticamente ya estaba tocando tierra.

En el último cuarto, con todo vendido, los Chiefs convirtieron un touchdown gracias a un descuido de los Buccaneers en un punt bloqueado que, tras formar un caos en todo Tampa Bay, acabó recuperado en fumble por Edgar Jones. Siete puntos que no sirvieron para nada y que fueron neutralizados e incluso ampliados con dos touchdowns más de los Buccaneers, que cerraron el partido a placer, sin oposición alguna.

La semana siete, los Tampa Bay Buccaneers (2-3) se enfrentarán a los New Orleans Saints, mientras que los Kansas City Chiefs, con 1-5 de balance, tendrán semana de descanso.