Super Bowl XXXVIII: El mejor Super Bowl de todos los tiempos
2003 se recordó como la mejor campaña de los Patriots en la NFL hasta ese entonces, con récord de 14-2, dentro de su temporada 34 en la era Super Bowl, 44 en la liga. Entre dimes r diretes, la franquicia atravesaba nuevamente la turba del clamor popular ante el miedo a ver la nave hundirse en un mal llevar de su propio éxito. 2002 no fue una temporada para enmarcar de Tom Brady, que no destacó, al igual que el resto del equipo, sobre el resto de sus compañeros de juego en el resto de la liga.
Tras la redención llegó una temporada de aclimatamiento real. New England no logró alcanzar la postemporada en el año 2002 e inició la temporada de 2003 entre conjeturas sobre la situación actual con su entrenador, Tom Belichick, sobre el cual pesaban rumores de malos entendidos con los jugadores, en especial con Milloy, que abandonó New England rumbo a los Bills de Buffalo tras quedar en libertad. La batalla dentro del vestuario entre Belichick y el capitán, Milloy, fue saldada con la víctoria del primer, dejando a New England sumida en un exceso de confusión que amenazaba con llevar al descalabro, a una franquicia que de ser campeón, no logró clasificarse en su año de defensa del título.
2003 se recordó como la mejor campaña de los Patriots en la NFL hasta ese entonces, con récord de 14-2, dentro de su temporada 34 en la era Super Bowl, 44 en la liga. Entre dimes y diretes, la franquicia atravesaba nuevamente la turba del clamor popular ante el miedo a ver la nave hundirse en un mal llevar de su propio éxito. 2002 no fue una temporada para enmarcar de Tom Brady, que no destacó, al igual que el resto del equipo, sobre el resto de sus compañeros de juego en el resto de la liga.
El inicio de la campaña no pudo ser peor. Un 31-0 ante los Bills fue el inicio desastroso, rememorando tiempos pasados que no fueron mejores, y el miedo de que el nacer de Tom Brady en 2001, fuese simplemente un oásis en mitad de un desierto sin salida. Amenazados, desmoralizados, y enfrentados, los Patriots daban con la puesta en marcha dispuestos a limpiar los manchones que habían arraigado en sus corazones. Buffalo fue una pesadilla, y como tal, había que renacer de ella para volver a soñar.
Tras la dramática derrota en el Wilson Stadium, los Patriotas enfrentaron a los Philadelphia Eagles en el Lincoln Financial Field el 14 de septiembre, logrando arrancar la victoria de su pelea con el equipo de la NFC East, por 31-10. Los Patriots saborearon su primera victoria para dar la cara ante los Jets el 21 del mismo mes en Foxborough, por 23-16. La marca positiva se fijaba en New England.
La semana cuatro tuvieron frente a frente a los triples campeones del Super Bowl, los Washington Redskins, ante los cuales no pudieron dar la cara hasta el final, cayendo derrotados en Landover por 17-20. Última derrota y 12 victorias al hilo para refrendar el título divisional y su puesto en postemporada.
Los Patriots derrotaron consecutivamente a los Titans, Giants, Dolphins, Browns, Broncos, Cowboys, Texans, Colts, Dolphins, Jaguars, Jets y una blanqueada, que devolvieron con sed de venganza, a los Buffalo Bills por 31-0. New England afrontaba la postemporada como campeón de la AFC East y consiguiendo un récord de 8-0 en el Gillete Stadium que los dejó como el mejor equipo de la liga jugando en su propio terreno. Pocos rivales podían frenar la ofensiva Patriota, que volvía a tener en Brady un seguro de vida, recordando al quarterback del 2001, ese jugador de segundo año que conquistó su primer Super Bowl, tomando la cima de los sueños que cualquier niño goza en sus noches de verano.
Los Patriots lograron el seed número 1 de la AFC, consiquiendo descansar la primera semana de postemporada. Los Titans fueron sus rivales, y aquel juego se recuerda como uno de los más fríos de la historia de la liga
Con -16 ° C sobre el field, y contra el co-MVP de la temporada, Steve McNair en frente, los Partriots derrotaron al frío, a sus fantasmas, sus temores, y dejaron de lado cualquier atisbo de fracaso que pudo asomar en los momentos inciales, ante Buffalo, y durante la temporada baja, con los enfrentamientos entre Belichick y Milloy. No, New England supo ser más, supo ser un equipo y dejar a trás a los subcampeones del Super Bowl en 1999, por 17-14. New England avanzaba, y Peyton Manning esperaba.
Indianapolis llegaba a la lucha por el campeonato dispuesto a llevar a Peyton Manning a su primer Super Bowl. Los Colts, con una ofensiva demoledora, se vieron limitados a 14 puntos, con un Peyton Manning que sufrió cuatro intercepciones, tres de ellas por obra y gracia de Ty Law además de cuatro sacks, tres de ellos por Jarvis Green. Peyton Manning fue anulado durante todo el juego e Indianapolis sufrió las consecuencias. Los Patriots anotaron un touchdown, por medio de Brady que se fue con 22 completos en 37 intentonas para 237 yardas, además de la anotación, y una intercepción. Cinco goles de campo de Vinatieri dejaron a New England 24-14 arriba, y de camino hacia su segundo Super Bowl en tres campañas, cuarto en su historia.
New England volvía a un Super Domingo, pero esta vez no fue en New Orleans. Houston, testigo de excepción, con el Reliant Stadium albergando la que se llamó, hasta ese momento, el mejor juego por el Súper Tazón de todos los tiempos. ¿El culpable?, Peter King. Exagerado o no, Carolina se había coronado campeón de la NFC y llegaba al mando de Jack Delhomme, sin nada que perder, y muchísimo que ganar. En frente, New England, a por su segundo Super Bowl en tres campañas, y lanzados a convertirse en la nueva dinastía de la liga.
La primera mitad fue un duelo defensivo, táctico y de mutuo respeto entre ambos equipos. Las ofensivas demostraron que no todo pasa por sus manos, pasando desapercibidos tanto Delhomme, como Brady, en todo el primer cuarto. Si bien es cierto qur hubo varias oportunidades de pronta anotación, se frenaron enseguida como un rayo que deja su estela sobre el campo, sorprendiendo a los propios protagonistas, que se veían atados de pies y manos.
La primera intentona fallida fue por parte de Adam Vinatieri, que falló un gol de campo de 31 yardas con posesión Patriota. Otra intentona, de 36 yardas, fue bloqueada por Shane Burton con 6:00 del segundo cuarto. New England la primera anotación en tercera y siete, con un pase de cinco yardas de Tom Brady hacia Deion Branch con 3:05 por jugarse del segundo cuarto.
Carolina respondió con gallardía, enlazando una ofensiva de ocho jugadas para 95 yardas finalizando por Delhomme, con envío a Steve Smith con 1:07 para el descanso. Los Panthers igualaban, y New England se sorprendía.
Los Patriotas lograron recuperarse rápidamente, mientras Brady hiló una ofensiva de 52 para llegar con 37 segundos por jugarse, un pase de cinco para David Givens logró dejar a los Patriots 14-7 arriba. Los Patriots puntearon, recuperando Kris Mangum y retornando para 12 yardas, llegando a la 47 de Carolina. Stephen Davis logró correr para 21 yardas y dejó en posición de gol de campo a John Kasay, que acortó distancias con un field goal de 50 yardas. Al descanso llegabamos 14-10.
El tercer cuarto fue un calco del primero, en el cual ni Panthers o Patriots, lograron responder sus series ofensivas coronando la endzone rival, llegando al último y decisivo cuarto con un marcador ajustadísimo, y todo por jugarse entre ambas franquicias.
El cuarto periodo dejó a New England arriba por 11 puntos, 21-10, tras una anotación de Antowain Smith en dos jugadas. New England se veía más cerca del objetivo, pero Carolina no optó por el camino de la rendición, y plantó batalla anotando en sus dos siguientes posesiones de balón.
Dos pases de Jack Delhomme de 18 y 22 yardas a Smith y coronando con uno más a DeShaun Foster de 33 yardas. Carolina redujo distancias con 12:39 por disputarse. Los Panthers optaron por la conversión de dos puntos, pero el pase de Delhomme fue incompleto, y los campeones de la NFC desecharon una gran oportunidad de poner a New England contra las cuerdas. El tiempo iba reduciéndose, y Carolina veía más lejos un sueño que New England si saboreaba.
New England avanzó hasta la nueve de Carolina, y con todo de cara, Brady fue interceptado por Reggie Howard en tercera y gol, dentro de la zona de anotación. Apenas dos jugadas más tarde, Delhomme envío un pase de 85 yardas, imponiendo un récord para un Super Bowl, hacia Muhammad, dejando a los Panthers arriba por 22-21 con 6:53 minutos por disputarse. Nuevamente, Carolina optó por la conversión de dos puntos, que nuevamente fue incompleta.
Los Patriotas tomaron el mando e hilaron una ofensiva de 68 yardas. Brady envío un pase de 25 para Givens, sumado a otro de 18 en tercera y nueve para Vrable, que fue alineado como ala cerrada, para dejar a los Patriots con otra anotación. Los Patriotas tomaron la decisión de la conversión de dos puntos, que se completó con el envío de Brady hacia Kevin Faulk. Con 2:51, New England se iba arriba 29-22.
Carolina tiró de orgullo, y su honra le permitió igualar la contienda con un envíod e 12 yardas de Jack Delhomme hacia Proehl. 1:08 por jugarse, y Brady con el balón para decidir el Super Bowl. Houston contenía el aliento.
Kasay dejó el balón fuera de límites, arrancando New England desde su propua yarda 40. Hilaron cinco jugadas llegando a tercera y tres en la 40 de Carolina con 14 segundos por jugarse. Brady envío un pase de 17 yardas hacia Branch dejando en posición de gol de campo a Adam Vinatieri, que nuevamente, le dio el título a New England con su conversión desde 41 yardas. New England volvía a tocar el cielo, ante un rival que demostró ser más que digno, un rival que se hizo merecedor de un título que no se puede compartir.
Tom Brady conquistó su segundo Super Bowl MVP, cerrando con 32 completos en 48 intentonas para 354 yardas y tres touchdowns con una intercepción
Con 26 años, el quarterback de los Patriots hizo historia, y se convirtió en una leyenda viva de la NFL. New England, comenzaba a cimentar lo que finiquitaría una campaña más tarde, y se convertitía en algo que ansiaron durante décadas: Una dinastía.



