Bobby Jones, el talento
"El golf de alta competición se juega principalmente en un campo de cinco pulgadas y media: el espacio que hay entre tus orejas". “Fue un gran jugador, un hombre de familia, un gran escritor, un magnífico profesor, un estupendo diseñador de campos de golf, pero fue, sobre todo, y por encima de todas las cosas un gentleman".
Bobby Jones, el talento
"Bobby Jones fue y siempre será el mejor jugador de golf de la historia” así lo aseguran varios de los más reputados críticos del deporte de la pelota con hoyuelos.
El golf es un deporte que algunos no quieren considerar como tal, sin embargo la técnica necesaria, la entereza, la imaginación o la capacidad de concentración son cualidades imprescindibles para su práctica y por tanto hacen de este incomprendido, un juego sólo apto para los mejores. La gloria depende de un solo golpe, décimas de segundo y la pelota vuela hacia el Green, la belleza de algunos golpeos es casi inverosímil. Bobby Jones era ese golpeo.
Bobby Jones nació el día de San Patricio, 17 de Marzo de 1902 y según cuentan no pudo ingerir alimentos sólidos hasta la edad de cinco años por una extraña dolencia estomacal que le acompañó durante varias etapas de su vida, el deporte hizo que el niño sanase y diese paso al genio, no recibió ni una sola lección y aprendió a golpear imitando a Stewart Maiden, profesor del East Lake Country Club, un campo situado a escasos metros de su casa, donde ganaría un torneo con tan sólo seis años.
A la temprana edad de catorce años Bobby participó en el US Amateur de Ardmore, Pennsylvania, cuajando un excelente torneo, algunos ya vieron en él la clase que a la postre le convertiría en el más grande, según decían tenía el mejor swing y el balanceo más perfecto jamás ejecutado.
Pero no todo fueron buenos momentos en la vida de Robert Tyre Jones Junior, su fuerte temperamento y sus airadas quejas tras fallar un golpe llegaron a provocar que tuviese que pedir disculpas en más de una ocasión a aficionados y federación. Además las varices aparecieron en la pierna de Bobby cuando rondaba la veintena y le provocaron más de un problema, su dolencia estomacal aumentaba según la tensión a la que estaba expuesto y provocaba que el golfista participase en muy pocos torneos al año, normalmente no más de tres meses por temporada.
Algunos decían que no era feliz, que competía por su padre, quien tuvo una prometedora carrera de béisbol que tuvo que dejar de lado por la negativa impuesta por su padre, abuelo de Bobby. Además según cuentan estudió por petición de su madre, se licenció en Ingeniería en la Universidad de Georgia y en Literatura inglesa en la Universidad de Harvard, ante los deseos de su abuelo también decidió estudiar Derecho, licenciándose en la Universidad de Emory.
En las múltiples biografías de Bobby Jones que podemos encontrar su carácter perfeccionista queda plasmado, “era capaz de perder quince puntos en un torneo debido a sus nervios”, sin embargo Bobby mostraba su mejor versión cuando simplemente salía disfrutar, le costó un tiempo comprender que sólo así sería el mejor.
Siempre fue amateur, nunca sacó provecho económico de su destreza con los palos y como él mismo se encargó de recordar en una ocasión “Amateur es aquel que practica el deporte por afición, por amor y cuando hay dinero de por medio ya no puedes llamarlo amor”. Muchos no entendieron que no se beneficiase económicamente pero así de grande era el bueno de Bobby Jones.
En una ocasión Bobby desplazó la pelota antes de un lanzamiento y así se lo hizo saber al oficial de campo, este consultó a sus homólogos y a su contrincante, nadie había visto nada y la decisión fue para Bobby quien sin pestañear pidió una penalización en su contra, “sólo hay una forma de entender este deporte, y es esta” (1925, US Open Worcester, Massachussets).
Su leyenda crecía a cada golpe, su swing se elevaba para disfrute de los presentes y los trofeos caían uno detrás del otro, su leyenda se forjó entre 1923 y 1930 cuando se impuso en 13 de los 21 torneos que disputó, entre ellos tres British Open y cuatro US Open. El año por el que siempre será recordado es 1930, el año en que Bobby Jones se impuso en el British Amateur, British Open, US Amateur y US Open siendo el primer golfista en lograr el ansiado Grand Slam de Oro, ese mismo año, a la edad de veintiocho años Robert Tyre Jones Junior se retiró de la competición, lo dejó estando en la cima, como los más grandes. Algunos dicen que lo hizo porque no soportaba más la tensión, otros que fue cosa de su esposa, Mary Malone, con la que se casó en 1924, pero la cuestión es fuese por lo que fuese Bobby Jones ya sólo cogería un palo para disfrutar.
Su frase más legendaria, "El golf de alta competición se juega principalmente en un campo de cinco pulgadas y media: el espacio que hay entre tus orejas", siempre estará en la memoria de los aficionados.
A partir de entonces ejerció como abogado, sirvió a su país durante la Segunda Guerra Mundial, escribió libros, entre los que destacó su autobiografía: “Down de Fair way”, impartió clases, asesoró a Spalding en la fabricación de palos, desechando multiples modelos hasta dar su aprobación a un juego que encontró apropiado, e incluso hizo sus pequeños pinitos en el cine rodando doce cortos educativos con el golf como tema común con la colaboración de la Warner Bross y algunos de los más famosos actores de Hollywood. En 1933 diseño junto a Alister Mackenzie el Augusta National Golf Club, sede del actual Masters de Augusta.
El diseño del Augusta National Golf Club estuvo inspirado en el antiguo campo de St.Andrews,
Escocia, un campo que Bobby repudió llegando incluso abandonar en su primera comparecencia pero al que luego bautizó como “el campo más hermoso del mundo”.
En 1948 le diagnosticaron siringomielia, una extraña enfermedad que afecta al sistema nervioso central, todo empezó con uno pequeños dolores en la espalda, dolores que dieron paso a la utilización de bastón, bastón que se convirtió en muletas, muletas que finalmente se convirtieron en una silla de ruedas.
Diez años más tarde que se le diagnosticase la enfermedad Bobby viajó con su familia a St.Andrews donde se le rindieron honores similares a los de un jefe de estado.
Robert Tyre Jones Junior murió en 1971 a los 69 años de edad, tres años después su nombre fue inscrito en el Salón de la Fama del Golf mundial.
“Fue un gran jugador, un hombre de familia, un gran escritor, un magnífico profesor, un estupendo diseñador de campos de golf, pero fue, sobre todo, y por encima de todas las cosas un gentleman”.





