En busca del Santo Grial

Cuenta la leyenda que Jesús, ya resucitado se apareció a José de Arimatea para hacerle entrega y encomendarle la misión de llevar el cáliz que utilizó en la Última Cena a la Isla de Britania. Y cuenta la misma leyenda que el citado cáliz depositario de la sangre de Jesús poseía todo tipo de poderes sobrenaturales por lo que se convirtió en un objeto de poder ansiado por todos y conocido como Santo Grial, aquel sobre el que se entretejieron infinitas leyendas y alrededor del cual surgió una apasionante e iniciática búsqueda que ha llegado hasta nuestros días.

En busca del Santo Grial
En busca del Santo Grial

Depositario de la sangre de Jesús, el Grial fue objeto de incesante búsqueda y protección, pues cuenta la leyenda que en Britania una dinastía de guardianes se encargó de mantenerlo a salvo y proteger con sus vidas el citado objeto de poder, que acogió en su seno el tronco iniciático del mensaje del maestro. Y cuenta la leyenda que aquella misma Isla de Britania fue depositaria y custodia de otro mensaje, otro Santo Grial paralelo que acogió en su seno los conceptos de los cuales brotó el maravilloso fútbol total con el que hoy Pep Guardiola evangeliza nuestro fútbol y entronca directamente con la ideología de sus dos más directos y custodios maestros: Johan Cruyff y Charly Rexach.

Por todo ello os invito a emprender conmigo este pequeño y apasionante viaje a través del tiempo en búsqueda del Santo Grial esférico del Fútbol total. Un viaje al pasado a través de aquellos guardianes custodios que evangelizaron el mundo con unos conceptos futbolísticos que mantuvieron a salvo y revolucionaron este deporte. Una matriz ideológica que Cruyff perfeccionó y convirtió en estilo y filosofía, heredada de la docencia técnica de entrenadores como Rinus Michels, Jack Reynolds y Stefan Kovacs, que hicieron lo propio en Holanda.

Como en el caso del Santo Cáliz, también depositario de numerosas leyendas, como la escrita por los "Mágicos Magyares" húngaros en los años cincuenta, o la "Máquina de River" que deslumbró en los 40 en el fútbol argentino con unos conceptos de fútbol muy similares.

Las ramas ideológicas de un árbol sobre el que floreció el Fútbol Total y que nos conducen a un tronco iniciático común en el que se mantiene escondido el ansiado Santo Grial. Un tronco en el que encontramos a equipos que ejercieron de guardianes custodios de su iniciático y valioso mensaje esférico. El "Wunderteam austriaco" de Hugo Meisl, equipo y personaje que cimentó su éxito y leyenda en el valiosísimo legado docente del personaje que andamos buscando desde el inicio de este viaje: Jimmy Hogan.

El Santo Grial de un concepto futbolístico que el Barcelona convierte hoy día en obra maestra, un inglés natural de Lancashire que comenzó a construir la matriz ideológica de su revolucionaria teoría futbolística durante su modesta y discreta carrera futbolística como insider forward en las filas del Fulham, donde Hogan adquirió los conocimientos necesarios para crear su inconfundible estilo. Fue entre 1905 y 1908 cuando en aquel Fulham se percató de que el llamado ‘Scottish passing game’ (e inspirado por el técnico Jock Hamilton), era el camino correcto para marcar una época en el fútbol.

Unos conocimientos y unos conceptos que luego en su carrera como técnico intentó transmitirlos a sus equipos. En uno de ellos -el Bolton- inició su evangelización, pues se cita que en una gira veraniega realizada por Holanda, el fútbol desplegado por los ingleses -ante el Dordrecht- apabulló y maravilló a los holandeses de tal manera, que Hogan no tardó en ser requerido para en 1910 transmitir sus ideas y hacerse cargo -para un encuentro- de la selección holandesa. País en el que se le considera como uno de los grandes ideólogos de un estilo que los tulipanes perfeccionaron y convirtieron en seña de identidad.

Además de plantar la semilla y regalar su filosofía introdujo una serie de innovaciones como la dieta proteínica de los futbolistas, reduciendo el consumo de carne y aumentando la fruta y los hidratos de carbono, una circunstancia que como se ha demostrado es vital para el rendimiento de los deportistas y componen la sólida base alimenticia que les permite seguir un exigente entrenamiento diario.

Aquellos métodos de Hogan llamaron la atención de los grandes pensadores del fútbol de la época, uno de ellos, Hugo Meisl, lo adoptó como amigo, profesor y confesor. Junto a Meisl formó una dupla técnica con el objetivo de conseguir el oro para la selección austriaca en los JJOO de Berlín de 1916, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial, frenó en seco las ambiciones de gloria olímpica de Hogan. Los juegos fueron cancelados y el técnico inglés se vio atrapado en Austria-Hungría, en pleno estallido de violencia, un inglés en el centro del territorio "enemigo". Días después fue arrestado, la negociación por el pasaje de vuelta al Reino Unido para su esposa e hijos en marzo 1915, concluyó con la intervención del vicepresidente del club MTK Budapest, el británico barón Dirstay, que resultó crucial para evitar que se lo llevaran a un campo de prisioneros de guerra. Todo a cambio de convertirse en técnico del club MTK de Budapest.

El destino trazó la siguiente etapa de su evangelización, Hogan emprendió un nuevo camino iniciático en la "Perla del Danubio", la bella Budapest en la que a la finalización de la Primera Guerra Mundial transmitió su idea de juego de pase corto e innovaciones tácticas. Patentó y desarrolló el método de juego que pasó a la historia con el sobrenombre de "Estilo del Danubio". Fundador de la "Escuela del Danubio", gracias a su influencia, el MTK conquistó siete títulos consecutivos de la liga entre 1919 y 1925. Un año después la evolución del juego atrajo de tal forma a los aficionados húngaros que constituyeron la primera Liga totalmente profesional desde la constitución de la Federación Húngara de Fútbol en 1901. Fue así como este inglés marcó una época y mostró el camino a un país que nos dejó para el recuerdo una selección inolvidable como lo fue la selección húngara de los "Mágicos Magyares", dirigida por Gusztav Sebes, que llegó a declarar que Jimmy Hogan, fundador inglés del ‘fútbol moqueta, fue el que les había enseñado todo lo que sabían sobre fútbol.

Tras sentar cátedra en Austria y Hungría, Hogan regresó a Inglaterra pero curiosamente en su país no encontró la calurosa acogida que merecía, por ello partió una vez más, en esta ocasión hacia Suiza, donde pasó varios años con el Young Boys de Berna antes de regresar al MTK. Luego en 1925 se marchó al SC Dresde alemán en el que curiosamente jugaba Helmut Schön y sobre el que también tuvo influencia directa. Allí Hogan impartió su docencia por diversos clubes alemanes en giras de conferencias, en las que instruyó a jugadores y entrenadores por igual sobre tácticas y filosofías.

Al comienzo de la década de 1930, como la situación política en Alemania se convirtió cada vez más volátil, Hogan volvió a Austria para trabajar de nuevo con su viejo amigo Hugo Meisl. En aquellos refugios urbanos que constituían los legendarios cafés de Viena entabló interminables conversaciones tácticas y debates futbolísticos en los que fueron tomando cuerpo la bella esencia de un nuevo fútbol.

Un nuevo fútbol surgido de las botas del gran Matthias Sindelar, "El hombre de papel" y la movilidad de sus compañeros, un estilo que significó un cambio ideológico en la mayor parte del continente y, que junto a los conceptos de Herbert Chapman en Inglaterra, representó la primera gran evolución del juego. El nacimiento del mítico "Wunderteam", equipo que con la adaptación de Hogan de la WM, fundada en la libertad de movimientos y la creatividad del medio centro creó la posiblemente primera obra de arte colectiva en fútbol.

El enorme valor de un personaje que no pudo ser profeta en su tierra puesto que durante su trabajo técnico al frente del Fulham o sus sucesivas etapas en las filas del Aston Villa, sus revolucionarios métodos no acabaron de ser aceptados por aquellos futbolistas ni por un fútbol lejano a su concepto de juego, en el que la calidad técnica, el juego de pase corto y la explotación del espacio libre, eran fundamentos indispensables de su sistema. En este caso un fútbol más cercano al pase largo, inamovible de una vieja tradición que defendía que los futbolistas no debían tener demasiado contacto con el balón durante la semana para que llegaran con más ganas a los partidos.

Y quizás un fútbol que en aquel momento no valoró el crucial hecho de que en sus fronteras hubiera nacido y germinado el ideólogo del Fútbol Total, alfa del fútbol moderno y Santo Grial. Aquel que falleció en 1974, a la edad de 91 años e injustamente olvidado en el hospital general de su querido Burnley. James "Jimmy" Hogan