Leyendas del Calcio: Paolo Maldini

Hace ya dos temporadas, que el fútbol ya no puede permitirse el lujo de poder ver a Paolo Maldini recorriendo la banda izquierda. Tras 25 temporadas, en la élite, el Calcio y todo el fútbol mundial se quedó sin la figura elegante de uno de los mejores defensas de la historia.

Decir el nombre de Maldini, significa hablar de una leyenda. Nadie podría imaginarse cuando debutó ante el Udinese en la temporada 84/85, que aquel niño de 16 años, que entraba en sustitución de Battistini, iba a llegar a lo mas alto del panorama mundial.

Nadie creia que iba a conseguir jugar 25 temporadas, al máximo nivel en las filas del todopoderoso Milán, pocos creían que acabaría portando el brazalete de capitán durante tanto tiempo, que sería el jugador con mas presencias en la selección nacional con 124 (todavía se mantiene), disputando 4 Mundiales y 3 Eurocopas y consiguiendo ser el jugador que mas veces ha defendido capitanía en la azzurra, con 74 partidos.

Son números de leyenda, una leyenda que acentuaría en el Milán, en forma de títulos: 7 Scudettos, 5 Champions,5 Supercopas de Europa, 2 Intercontinentales, 1 Mundial de Clubes,1 Coppa de Italia y 5 Supercopas Italianas...un palmarés, al alcance de pocos, por no decir de nadie.

El Calcio parece que tardará en encontrar un jugador de su estilo. Un defensa, que empezó de lateral izquierdo, pero que con mucha frecuencia se adaptó a la posición de central, donde rendía con la misma efectividad. Rápido, muy bien colocado, seguro, líder y sobretodo elegante, Maldini, fue una constante pesadilla para las delanteros rivales.

Pero dejando de lado su tremenda calidad futbolística, el gran Paolo, destacó por ser un auténtico caballero dentro y fuera del campo. Respetado por las hinchas rivales y admirado por todos sus compañeros de profesión, Maldini se ganó el afecto y cariño de todos los equipos del Calcio.

Solo un pero en su carrera. Tuvo problemas, con su propia afición, bueno para ser justos, no con todos, sino con los ultras del Milán. Nunca les profesó su apoyo como muchos otros jugadores han hecho , ni entendió como el club podía financiar sus desplazamientos y eso acabó por ponerle en su contra. En su partido de despedida, un feo gesto ensombreció la que debía ser la despedida del quizás, mejor jugador rossonero de la historia.

Pancartas en contra de Paolo en su último partido con la camiseta del Milán, ante la Roma, rezaban:"Por tus 25 años de gloriosa carrera sientete agradecido de los colores que has definido como mercenarios y mendigos" Esta frase parece poco entendible para todos, pero no para Maldini, que siempre estuvo en contra de patrocinar los viajes de los 'tifosi' radicales. También hubo otra pancarta que decía:"Gracias capitán: sobre el campo un campeón infinito, pero has faltado al respeto a quien te ha enriquecido".

Para dar la puntilla, desplegaron una pancarta con el número 6 y el nombre de Baresi, que ponía "Solo hay un capitán". Pero todos los que quisieron aguarle la fiesta al gran capitán,quedaron ensombrecidos por las mas de 80 mil bufandas con el nombre de Paolo, que se alzaron con su salida al estadio.

El enfrentamiento de Paolo con los ultras, empezó con la vuelta de Capello como entrenador del Milán, algo a lo que se intenaron oponer los ultras, pero que Maldini defendió y posteriormente, tras perder la final de la Champions ante el Liverpool en 2005, cuando Maldini criticó a una parte del sector de la afición, por recibirlos con pitos, lo que hizo que uno de los jefes de los ultras declarara: "Después de la final nos definió como mendigos por haberle silbado".

Pero ni siquiera todos estos episodios, pueden echar por tierra, la gran carrera del elegante zaguero italiano. Ningún entendido de fútbol, podrá no saber quien es Maldini, ¿cuantos no habrán acabado escogiendo a "Il Bello", como así lo apodaban, para conformar su equipo en la cónsola?Yo lo reconozco, soy juventino, pero siempre lo "fichaba".

Paolo dejó igual de tristes a los rossoneros, como al resto de aficiones rivales. Porque mas allá de los colores que llevara, su carisma, caracter y su elegancia le hicieron ganarse el respeto de todos.Quizás para la Uefa y la Fifa, nunca se mereció llevar el premio al mejor jugador del mundo, pero sus mas de 900 partidos con la camiseta rossonera (que llegaron a los 1000 como jugador profesional) y su inteligencia siempre permanecerán en el recuerdo de todos.

Lo dejó con 41 años, pero seguro, que podría haber aguantado un par de temporadas mas, o las que se propusiese. El fútbol, se quedó huérfano con la retirada de un jugador ejemplar, dentro y fuera de los terrenos de juego, de un icono del fútbol mundial, de un ejemplo de lo que es sentimiento hacia una camiseta, de quien para muchos ha sido, el mejor lateral izquierdo de todos los tiempos.

En Milán, ya sueñan con que Christian Maldini, tome el relevo de su padre, como ya hizo Paolo con Cesare, hace varias décadas. No obstante, difícil le será al pequeño quitarse de encima la etiqueta de "hijo de", algo que sí consiguió su padre, pero ya se sabe, cuando uno se apellida Maldini, puede conseguir todo lo que quiera y llegar a lo mas alto.