Leyendas del Calcio: Gabriel Omar Batistuta

Sin duda ha sido uno de los mejores goleadores en la historia del fútbol. Un depredador nato, que vívia por y para el gol. En Florencia, se le considera poco menos que un Dios. Así era Gabriel Omar Batistuta, la bestia de los porteros.

Mucho tiene que agradecerle el fútbol a Jorge Bernardo Griffa, ojeador de Newell 's Old Boys, que en un viaje con el equipo a un pueblo de Santa Fe, para jugar un partido amistoso, descubrió la figura de un "pibe" torpe y gordo, que marcó cuatro goles.

Griffa, lo tuvo claro, tenían que llevárselo a Newell's, a pesar de las opiniones contrarias del resto de entrenadores y directivos, que no creían en aquel joven, pero al final acabó saliéndose con la suya. "Batigol", como le apodaron durante toda su carrera, pasó una temporada en Newell's donde debutó en primera división, para fichar posteriormente por River, donde no triunfó por la poca confianza de Passarella y se marchó a Boca, donde marcó 13 goles en 29 partidos.

Tras una gran temporada con los xeneizes, llegó la oferta de la Fiorentina, club en el que marcó mas goles, en el que mas temporadas estuvo y en el que se dio a conocer a todo el mundo. Con los "viola", marcó 217 goles en 269 partidos, que le permitieron ganar una Copa de Italia y una Supercopa.

Su gran carisma y caracter, hicieron que se quedará en Florencia, nueve temporadas, llegando a permanecer en el corazón de todos sus hinchas, cuando decidió quedarse en la Fiore jugando en la Serie B, cuando los toscanos descendieron en 1993. Batistuta, con sus goles, ayudó a devolver al equipo a primera, la temporada siguiente.

Su gesto, fue tan apreciado por el club, que le hicieron una estatua en el estadio, que todavía hoy sigue brillando. Tras su paso por la Fiore, decidió fichar por la Roma con 31 años, donde consiguió ayudar al equipo con 20 goles a consegui el tercer Scudetto de la historia romana.

Tras dos temporadas en Trigoria, disputó su último año en Europa, jugando en el Inter de Milán, pero sus apariciones se vieron reducidas, por jugadores como Ronaldo, Recoba o Crespo. Sus últimos dos años como futbolista, los disputó en Qatar, junto a otros jugadores como Hierro o Guardiola, consiguiendo ganar el campeonato y el trofeo de máximo goleador, con 26 goles.

Con Argentina, sus números también fueron impresionantes, consiguiendo 56 goles en 78 partidos, convirtiendose en uno de los mejores goleadores en la historia de los Mundiales, anotando 10 tantos en los 3 en los que participó, además de ganar tres Copas América en las que llegó a ser el máximo goleador la temporada 91,anotando seis goles en seis partidos.

Batigol, destacaba por su tremenda pegada, su potente disparo, su perfecta finalización, ya fuera al primer toque o de cabeza. Siempre estaba en el sitio oportuno en el momento adecuado. Los que le conocieron y compartieron vestuario con él, destacan su capacidad de sacrificio en cada entrenamiento, su humildad dentro y fuera del campo, su voluntad de mejora continua y su carácter ganador.

Sus famosas y clásicas celebraciones cuando anotaba un gol, en las que se hacía eco de una metralleta, pasarán a la história del futbol. Sin duda, uno de los mejores delanteros que ha dado la historia de este deporte y que yo he tenido la suerte de poder ver.