Leyendas del Calcio: George Weah

Leyendas del Calcio: George Weah

Liberia, siempre estará agradecida a George Weah, por situarla en el panorama futbolistico durante muchos años y por muchas causas sociales, apoyadadas por el que un dia se convirtió en el mejor jugador del mundo. George Weah, el mejor jugador africano de todos los tiempos.

Unos pueden pensar que fue Roger Milla y otros que Eto'o o Drogba le han superado, pero de momento y hasta la fecha solo él, George Weah, se ha alzado con el Fifa World Player y un Balón de Oro. Fue la primera vez que el trofeo se asignaba a un jugador no nacido en Europa. Las normas cambiaron aquel año y aquel liberiano de enorme zancada salido de los suburbios de Monrovia fue el primer afortunado de fuera del continente en tener el Balón de Oro en el salón de su casa.

La carrera de Weah, empezó en su país y en Camerún, hasta que como la gran mayoria de jugadores africanos emigró a Francia. Su primer club fue el Monaco de Arsene Wenger, apor quién fichó en la temporada 1988. Weah siempre consideró a Wenger como un padre para él y del que dice que le enseñó todo lo que sabe, llegando incluso a regalarse su Balón de Oro, porque segun cuentan que dijo "hay que recompensar a los hombres buenos". Tras alcanzar una final de la Recopa, cuatro años mas tarde, se marchó al Paris Saint Germain, que le valió para conseguir una Copa de Francia  y una Copa de la Liga. 

Sus grandes actuaciones, sobretodo en la Copa de Europa, le sirvió para fichar por el Milán, que llevaba varios años siguiendo su evolución, hasta que se decidió a pagar los 1250 millones de pesetas que valían su marcha. En los rossoneros, además de alzar el Balón de Oro y el Fifa World Player, consiguió un Scudetto en las cuatro temporadas en las que permaneció en San Siro.

Allí consiguió enloquecer a la hinchada rossonera, con su velocidad felina, su explosividad en carrera, su potencia en la arrancada, su tremenda definición en el uno contra uno, su potente latigazo y sobretodo su gran corazón, que cautivó a sus tfifosi.

Porque además de marcar goles, Weah, era de ese tipo de jugadores carismáticos, que con solo un buen gesto o una sonrisa, se ganaba a su hinchada. En Milán todavía hoy se acuerdan de él y de esos goles, que siempre conseguían poner de pie a los rossoneros.

Tras su paso por el Milán, se marchó a la Premier, para jugar en el Chelsea y en el Manchester City, sin mucha fortuna, por lo que acabó regresando a Francia, para jugar en el Olympique de Marsella, antes de retirarse en el Al Jazera en 2003.

A pesar de no conseguir nada a nivel deportivo con Liberia, se fundó la camiseta de su selección en 60 ocasiones, anotando 22 goles, que se sumaron a los mas de 260 que consiguió en toda su carrera. En la actualidad, está metido en el mundo de la política, luchando por el desarrollo de Liberia y África.

Personalmente nunca olvidaré esos goles de "killer", que siempre le marcaba a la Juve y que tanto daño me hacían. Siempre que cogía el balón, sabias que el peligro iba a llegar. Nunca se cansaba de correr. Cuando todos ya estaban fundidos, la pantera todavía aceleraba. Era Weah, el que un día llegó para sustituir a Van Basten y se convirtió en un mito.