Leyendas del Calcio: Dino Zoff

El Calcio siempre ha sido exponente de los mejores porteros de la historia del fútbol: Zenga, Tacconi, Pagliuca, Peruzzi, Toldo o Buffon, tuvieron un maestro de ceremonias, en el que fijarse, Dino Zoff, que elevó la figura del jugador solitario que permanecia custodiando la portería, en un mito.

Leyendas del Calcio: Dino Zoff
La história de las porterías se escribe en italiano.

Si Dino Zoff se hubiera retirado a los 30 años seguramente no habría pasado a la historia como el mejor portero italiano de todos los tiempos. Si el seleccionador italiano Bearzot hubiera cedido a las críticas que cuestionaban la decisión de llevar a un portero de 40 años al Mundial de España, Italia probablemente no habría ganado aquel título.

Y es que la explosión de Zoff, llegó precisamente en el momento en que muchos futbolistas o empiezan su declive futbolistico o acaban colgando las botas. Ninguno de los dos casos, fue el de Zoff, que explotó en los diez últimos años de su carrera.

Tras empezar su carrera a la sombra de Albertosi en la selección italiana, Zoff vivia recluido en el modesto Udinese, donde a pesar de ser pieza clave en el equipo, su carrera parecía que acabaría siendo la de un futbolista de clase media, a los que pocos o nadie recordarían en el futuro.

Luego llegó el Napoles, que decidió pagar 130 millones de liras, para hacerse con el guardameta. Allí permaneció cinco temporadas hasta que llegó la Juve, que curiosamente lo había rechazado con 14 años (como el Inter) para pasar una prueba. En aquella época apenas medía 1.60 metros, lo que acabó cerrándole las puertas de un gran club.

Sin embargo, los ocho huevos diarios que se tomaba por recomendación de su abuela le hicieron crecer ¡nada menos que 33 cm! En 1961, tenía 19 años cuando el Udinese le fichó. Por entonces, medía 1,82 m. Aquel chico que había abandonado su puesto de mecánico para encarar su estreno como profesional, había conseguido elevar su estatura y solo le quedaba ya elevar su trayectoria.

Ahi es donde apareció la Juve, que lo fichó a cambio de 330 millones de liras, mas el pase de dos jugadores bianconeros a Napoles como Carmignani y Ferradini. Sin duda una gran negociación para la Vecchia Signora, que en el futuro recogería los frutos.

Con 476 partidos oficiales disputados con la Juve, el legendario guardameta Dino Zoff, es el quinto futbolista con mas partidos jugados con la Vecchia Signora. Significante y sorprendente fue que llegó a Turin, cumplidos los 30 años, que no le impidieron permanecer once temporadas vistiendo la "maglia" bianconera.

Permaneció 332 partidos consecutivos situándose bajo los palos de "Il Comunale", consiguiendo en su primera temporada con la Juve, estar imbatido durante 903 minutos seguidos, todo un record. En su periplo por Turin, consiguió: 6 Scudettos, 2 Coppas y 2 Copa de la Uefa, además de ser campeón del mundo y de Europa con la Azzurra, quedándole la espinita clavada de las dos finales de Copa de Europa perdidas con la Juve.

Posee el record mundial de imbatibilidad de Selecciones, donde estuvo 1143 minutos sin encajar un solo gol. La Uefa le nominó como el quinto mejor futbolista europeo de la historia en 2005, por detrás de: Zidane, Beckenbauer, Cruyff y Van Vasten. Considerado el mejor portero italiano de la historia y de los mejores del mundo, Zoff destacó por su don de mando,su agilidad y sus paradas antológicas.

Una vez retirado como portero, a los 41 años, se convirtió en preparador de guardametas del primer equipo, hasta acabar siendo entrenador de la Vecchia Signora, donde consiguió 2 Coppas y una Uefa, además de dirigir también a la selección Italiana a la que llevó a la final de la Eurocopa de Holanda y Belgica en 2000.

Han ido pasando los años y Zoff siempre sigue saliendo en todas las conversaciones o tertúlias, que hacen referencia a los mitos de la portería. Su contribución al fútbol fue tal, que hasta se le reconoció con un sello, con su imagen levantando la Copa del Mundo en el estadio Santiago Bernabéu, tras alzar el Mundial de España 82 como capitán de la azzurra. Su leyenda perdurará hasta el infinito y las porterías siempre se mantendrán un poco inseguras sin su presencia.