Imparable Federer

El suizo despeja de golpe y porrazo las dudas que dejó en su encuentro ante Bellucci apalizando a Juan Martín del Potro (6-3 y 6-2)

Imparable Federer
Roger, concentrado fijamente en la bola antes de ejecutar un golpe de derechas.

Federer no estuvo fino ante Bellucci. Su encuentro de octavos, donde tuvo que remontar un set en contra, provocó el típico aluvión de críticas y dudas que surgen en torno a su figura cuando se desvía lo más mínimo del camino previsto. Parece mentira que, a estas alturas de la película, aún haya gente que no conozca al de Basilea, capaz de jugar como y cuando quiere. Y ayer le dio por querer, sufriendo las consecuencias el bueno de Juan Martín del Potro. 

Y eso que el tandilense lo tuvo de cara al comienzo. Pudo romper de salida el primer juego al saque de Federer, pero unos problemas con el ojo de halcón y una mala decisión del árbitro lo impidieron. A raíz de ello no solo se quedó sin romper el saque del suizo sino que además cedería el suyo propio a continuación, siendo imposible ya darle la vuelta a un set. El número 3 del mundo reguló, y pese a que Delpo logró anotarse sus tres siguiente juegos de saque en blanco (sólo cedió cuatro puntos con servicio, todos en el juego que perdió) no volvió a encnotrar opciones de rotura y dejó escapar así el set inicial.

Comenzaba el segundo set con el argentino al servicio, que debía estar esperanzado, pues había encontrado la sintonía con su saque y no era una quimera la remontada. Sin embargo, en lugar de concentrarse en la pista por su mente volvieron a aparecer las malas sensaciones en base al problema con el árbitro del primer juego. Se volvió timorato en unas ocasiones, precipitado en otras y errático en casi todas ellas. Jugar ante todo un Federer con esas cortapisas es sinónimo de fracaso, y así fue. El expreso de Basilea adquirió pronto un break de ventaja consolidado en las postrimerías de la manga para poner un 6-3 y 6-2 final que suponía así la cuarta victoria del curso ante al argentino, todas sin que éste le haya arrebatado ni un solo parcial. Ahora Roger se enfrentará por una plaza en la final a Rafa, verdugo de otro argentino, David Nalbandián.