Demasiadas despedidas
Ya no volveremos a ver 125cc, ni las MotoGP serán de 800cc. Pudimos despedir todos juntos a Marco y Capi tuvo, en su última carrera, un enorme detalle con él. TVE hizo su última retransmisión del Campeonato.
Para los amantes del motociclismo, Cheste ha significado más de lo que en principio hemos podido ver. Estando allí, disfrutando, o los que lo visteis desde casa, no nos dimos cuenta de todas las despedidas que tuvimos que juntar en un mismo fin de semana. Ahora, una semana más tarde, ya hemos podido reflexionar y quizá por eso, algunos, hemos llegado a la conclusión de que aunque todas las despedidas duelen, a su manera, no todas son iguales: mucho más que el hecho importa el cómo.
Adiós 125cc. La categoría del octavo de litro llevaba un total de 63 años en funcionamiento. Muchos son auténticos detractores de este cambio pero, para qué negarlo, también muchos lo fuimos con 250 y ahora adoramos la categoría de Moto2. El cambio de las 125 a las Moto3 podría ser igual, con muchas más batallas y adelantamientos de esos que nos hacen acabar viendo las carreras de pie y mordiéndonos las uñas. La categoría “pequeña” ha dado muchas alegrías al motociclismo español, con Nico Terol como último emperador, y para muchos por eso es una categoría tan especial. No debemos caer en el error de que Moto3 será diferente, tenemos grandes pilotos que vienen demostrando que el Mundial aún tiene mucho sabor español, con Maverick Viñales, rookie del año de 125, a la cabeza. No podemos olvidarnos tampoco de esos que están en el CEV, que nos muestran en cada prueba que aún tienen mucha historia que escribir. Nos quedaremos con los recuerdos de Ángel Nieto, Jorge Martínez Aspar, Emilio Alzamora, etc, que aunque a alguno, por edad, muchos no pudimos verle correr, somos conscientes de todo lo que han dado a la categoría y al motociclismo de nuestro país. Lo mismo pasará, en unos años, con la nueva categoría.
Hasta nunca 800cc. La categoría reina menos reina. Muchos equipos, los propios pilotos, periodistas, aficionados… a pocos les gustaba la era de las 800. Hasta el propio Stoner, que abrió y cerró la categoría con sus títulos (2007 y 2011) confiesa que no las echará de menos. Las 1000 prometen, y mucho. No olvidaremos nunca que la era de las 800 nos dio la alegría de tener, de nuevo, un campeón español como lo fue Lorenzo, pero por suerte él, Pedrosa, Márquez, que probablemente subirá el año que viene, Bautista, y los que vengan, seguirán trabajando para que, con las 1000cc también podamos celebrar títulos. Unos títulos esperemos que más reñidos, con más pilotos en parrilla y, sobre todo, con esos cuerpo a cuerpo que tanto nos gusta ver a los aficionados. Han sido muchos los que han criticado el cambio de cilindrada, pero todos los pilotos, que al fin y al cabo son los que lo disfrutan, están de acuerdo con el cambio; por algo será. A nosotros nos queda informar, disfrutar y, sobre todo, esperamos, celebrar muchas victorias a partir de la temporada 2012 que comienza en Abril.
Hasta pronto Capi. Uno de los grandes se va del Mundial, sin poder conseguir su podio número 100, pero con algo que dejó claro que esto es una gran familia: Capi llevó el número 58, en vez de su 65, en su última carrera, como homenaje a su compatriota Marco Simoncelli. Loris es para muchos el mejor piloto italiano de todos los tiempos y ese gesto le hizo aún más grande, si es que se podía. Con más de 300 carreras a sus espaldas y 22 años a lomos de una moto, Loris nos anunció su retirada en el GP de San Marino, cuando aún parecía que Cheste quedaba muy lejos. Fue emocionante verle por última vez sobre su Ducati del Pramac y pudiendo disfrutar de una carrera que significaba tanto, por tantas cosas. Loris se baja de la moto, pero seguro que no dejaremos de verle. Cuando algo te gusta tanto, como a los que nos gusta el motor, no puedes desengancharte de ello. Es un mundo del que, una vez que te metes, te cuesta salir y no porque no puedas, sino porque no quieres. Incluso esos que llevamos poco lo sabemos, cuánto más lo sabrá alguien como Loris.
Hasta luego, Marco. Con ruido, con alegría, emocionados… así quisimos despedir, como se merecía, a SuperSic. Pelucas de mil colores, pancartas, camisetas, etc, inundaban las gradas. En el paddock banderas, pegatinas en las motos, en los cascos y en los monos. Pudo sentirse la emoción en la vuelta que dieron todas las motos al circuito, con el grandísimo Kevin Schwantz liderando la marcha sobre la moto de Marco. La “mascletá” de fuegos artificiales, con una gran pancarta para marco de fondo, fue el punto y final de la despedida. Muchos, para qué negarlo, no pudimos evitar que se nos cayeran las lágrimas y se nos pusiera la piel de gallina. Sin ser creyentes de nada, muchos esperamos que Marco esté en algún lugar, donde se haya encontrado con otros que nos han dejado igual, y se diviertan en un campeonato que sólo podremos seguir una vez también hayamos dejado este mundo. Sin creer en nada, somos muchos los que esperamos que Marco, con su inconfundible sonrisa, haya disfrutado con nosotros de ese homenaje, en familia, que le dimos en Cheste.
Hasta siempre TVE. Será difícil acostumbrarse al cambio, de eso no cabe duda. Lo primero porque uno se acostumbra enseguida a lo bueno y ver una carrera sin cortes por publicidad ha sido, para qué mentir, demasiado perfecto. Atrás quedarán muchas historias vividas con TVE a lo largo de tantos años y, más recientemente, los “No visto” más graciosos de la historia o los cuestionarios de Izaskun, que tanto divertían a pilotos y audiencia. Gracias a la cadena pública el motociclismo se ha hecho más grande, llegando a todos los que cada fin de semana de carrera se han visto acompañados, año tras año, por todos los profesionales que han ido componiendo el equipo de TVE. No podemos negar que han hecho que este deporte crezca y por eso debemos darle las gracias a todos y cada uno de los que lo han hecho posible. Estos profesionales han puesto el listón demasiado alto, por eso ahora debemos tener paciencia y, sobre todo, no comparar. Afortunadamente, Telecinco se ha hecho con un buen equipo para cubrir el Mundial; entre ellos Mela Chércoles, Dennis Noyes o Ángel Nieto, unos verdaderos amantes de este deporte y de los que tenemos muchísimo que aprender. Entre todos, seguro, podemos colaborar para que el Campeonato Mundial de Velocidad siga siendo cada vez más grande.
Cada una a su manera, con su ritmo, su compás, con sus “pros” y sus contras. Cada una más especial que otra, mereciendo una forma de despedirse muy diferente. Todas ellas con su complicación y mereciendo un espacio único. Cada una que no tuvo su día propio y que todas juntas son demasiadas despedidas.



