Los ángeles del Dakar
Desde hace varios días se disputa la 33ª edición del Rally Dakar, una de las pruebas deportivas más duras, y que a lo largo de su historia se ha cobrado más de 60 víctimas entre pilotos, espectadores y organización. No obstante, nunca serán olvidados, ya que forman parte de la bonita historia de este Rally.
Dureza, valentía y superación. Esa es la esencia del Rally Dakar, el rally-‘raid’ más importante del mundo. Las interminables dunas, el agotador calor y los kilómetros de soledad marcan el desarrollo de esta aventura en la que llegar a la meta ya es una victoria. Y es que, desde que se inició allá por 1979, el Dakar ha perdido por el camino a 21 valientes que intentaron llevar a cabo la gran aventura de completar el Rally, el sueño de cruzar esa meta que llevan persiguiendo durante dos semanas. El último de ellos: Jorge Martínez Boero, que perdía la vida en la primera etapa de esta edición de 2012.
Pero no sólo han fallecido pilotos en esta aventura, ya que el Dakar se ha llevado también la vida de más de 40 personas entre espectadores y organización. Todos ellos forman parte de su historia, la historia de un Rally que nació gracias a Thierry Sabine.
Thierry Sabine: El pionero que dejó todo en el Rally

1977, desierto del Teneré. Thierry Sabine compite al mando de una Yamaha XT 500 en el rally Costa de Marfil-Costa Azul, pero en la etapa entre Dirku y Madama, Sabine se equivoca de ruta y se pierde en el desierto del Teneré. El francés estuvo dos días perdido en el desierto, hasta que la organización de la prueba le encontró milagrosamente. Sabine había hecho una cruz con piedras en el suelo que le salvaría la vida, ya que fue lo que vio el avión de la organización antes de rescatarle. Thierry se empeñó entonces en crear un rally, ya que quería volver a ese desierto que le había marcado la vida para siempre. Dos años después, en 1979, el Rally Dakar echaba a andar gracias a los intentos de Sabine, su creador.
El primer Rally comenzaba en la plaza del Trocadero de Paris rumbo a Dakar después de 10.000 kilómetros. Sabine estaba al cargo de un Rally que comenzó con 182 valientes, de los cuales 74 llegaron a completar el primer Dakar de la historia. El sueño de Sabine ya había puesto rumbo y la aventura dakariana se reeditaba año tras año. En 1983, los pilotos se enfrentarían por primera vez al desierto del Teneré, aquel que había cambiado para siempre la vida de Sabine.
Pero desgraciadamente, la historia de Thierry Sabine pondría fin el 14 de enero de 1986. El creador de un sueño, perdería su vida al cargo de él. Aquel negro día, el helicóptero en el que viajaba siguiendo la carrera se estrelló contra una duna, y tanto él como sus 4 acompañantes murieron en el acto. Las cenizas de Sabine fueron esparcidas en el desierto del Teneré, el lugar en el que tuvo inicio su sueño llamado Dakar.
Los valientes que perdieron su vida cumpliendo un sueño
Más o menos recursos, mejor o peor vehículo, moto más o menos potente…pero siempre la misma ilusión. Esa es lo que caracteriza a los pilotos que emprenden la aventura, la ilusión por cruzar la meta, esa ilusión que todos comparten, y que desgraciadamente no todos siempre cumplen.
Y es que primero las dunas africanas, y desde 2009 las de Chile y Argentina han roto muchas ilusiones, dejando a pilotos por el camino. Unos pilotos que fallecían cumpliendo el sueño de atravesar en su moto, en su coche, en su camión o en su quad los desiertos más duros del mundo.
21 pilotos forman parte de la negra lista de corredores que han perdido la vida en el Rally Dakar a los largo de sus ya 33 ediciones, de las cuales 16 se han visto teñidas de negro por la pérdida de algún dakariano.
Ya en la primera edición, el francés Patrick Dodin fallecía tras un accidente en Níger. Además de él, 11 franceses más, los holandeses Oosterhuis y Van Loevezijn, el japonés Kaneko, el belga Sansen, el español José Manuel Pérez, el italiano Meoni, el australiano Caldecott, el sudafricano Seymonds, y el argentino Martínez Boero perdían la vida mientras disputaban el Dakar. Ya sea por accidente, por disparos (como el caso del francés Charles Cabannes, disparado tras una emboscada en el pueblo de Kadaouane) o por la explosión de una mina (al francés Laurent Gueguen, a quien le explotó una mina abandona al sur de Marruecos en 1996), el Dakar se ha cobrado la vida de 21 valientes que emprendieron la aventura de completar el rally-‘raid’ más importante.
Junto a ellos, y como en el caso de Sabine; organizadores y espectadores también fallecieron durante el transcurso del Rally en alguna de sus ediciones, formando parte de la negra lista que asciende a más de 60 personas.
Fabrizio Meoni: Adiós a un campeón

Muchos pilotos han perdido la vida en el Dakar, pero quizá nadie dejó un vacío tan grande como el de Fabrizio Meoni. Pasarían 32 años y varios meses de su vida hasta que el piloto italiano se hiciera con las riendas de una moto con la que surcar las dunas del desierto por primera vez. Esa vez fue en el Rally de Túnez de 1990, y desde entonces nadie le pudo separar de su gran pasión.
Dos años después atravesaba por primera vez el desierto que conducía a Dakar, lo que ya era un sueño para él. Y sí, consiguió superar el desafío a la primera, consiguió llegar a la capital senegalesa. Desde aquel momento, Fabrizio decidió ir más allá: quería ganar el Dakar. Y no paró hasta conseguirlo.
La preparación hacia el Dakar iba año tras año por un gran camino, y Meoni cosechaba éxitos en los rallys de Túnez y Egipto, entre los cuales consiguió un total de cinco títulos entre 1997 y 2000. Pero faltaba el colofón, rematar la faena en el rally más grande de todos, en el que los nombres de los ganadores brillan con luz propia. Y en el año 2001 llegaría ese momento, el momento en el que a sus 43 años se coronaría como campeón del Dakar. Y al igual que pasó tras su primera participación, nada le frenaría, ya que en 2002 volvió a alzarse con la victoria. En 2003 volvería a hacer un podio en el rally, esta vez siendo 3º. Al año siguiente, en el Dakar que Nani Roma ganaría por delante de Richard Sainct, Meoni acabaría sexto, pero nadie imaginaba que sería la última vez en la que Fabrizio llegaría a Dakar…
Corría la edición de 2005, cuando en la undécima etapa se apagaría la luz de un campeón. Fabrizio Meoni perdía la vida tras sufrir un paro cardiaco a consecuencia de una caída. Un trágico 11 de enero que se llevaba a un bicampeón del Dakar, un piloto que incluso llegó a ser líder en aquella fatídica edición. Al llegar a meta, Marc Coma y Cyril Despres se abrazaban desconsoladamente después de perder a uno de sus principales rivales. Pocas semanas antes habían perdido a otro: Richard Sainct (campeón en 1999,2000 y 2003), durante la disputa del Rally de los Faraones.
Tras ganar dos ediciones del rally, Fabrizio Meoni ya había conseguido todo como piloto de raids, e incluso se planteó en varias ocasiones la retirada. Pero su amor hacia esta carrera le hacía disipar sus dudas y volver a correr año tras año. En 2005, a los 47 años, Meoni decía adiós para siempre en la carrera con la que había sido feliz durante tantos años.
Un día antes de la muerte de Meoni, el español José Manuel Pérez “El Carni” fallecía también tras una caída en el Dakar. La edición de 2005 fue una de las más dolorosas de la historia del Rally.
España pierde a un dakariano: José Manuel Pérez “El Carni”

Gorro rojo, casco en el brazo y con unas ganas inmensas de disfrutar. Así aparecía José Manuel Pérez, más conocido como “El Carni” en la presentación del Barcelona-Dakar de 2005. Un piloto de esos que se ataba la manta a la cabeza para poner rumbo al rally, aprovechando todos sus recursos.
El ilicitano participaba en aquel 2005 por quinta vez en el Dakar, pero desgraciadamente sería la última. “El Carni” sufría un grave accidente en la séptima etapa y era operado de gravedad y se le extirpó el bazo y un riñón. Fue trasladado a la clínica del Cap, en Dakar, y tres días después, le trasladaron a Alicante, debido a que poco a poco iba evolucionando.
Lamentablemente, el traslado a España se demoró un poco más de lo previsto, y “El Carni” llegaba al hospital de Alicante con una fiebre muy alta, y no se pudo hacer nada por salvar su vida.
José Manuel Pérez se convertía así en el primer piloto español que perdía la vida durante la disputa del Dakar. Sus ilusiones en aquel 2005 se vieron truncadas tras su caída el 6 de enero, caída tras la que cuatro días después decía adiós para siempre.
El último ángel dakariano: Jorge Martínez Boero

Hijo de un consagrado piloto argentino del Turismo Carretera, Jorge Andrés Martínez Boero tiró más por los raids, y este año se enfrentaba a su segundo Dakar. 38 años, dorsal 175 en su Beta, e ilusión, mucha ilusión por acabar por primera vez el rally que no pudo completar el pasado año tras una caída. Pero desgraciadamente este año tampoco podría ser…
El pasado 1 de enero, Martínez Boero fallecía tras un accidente en la primera etapa del Dakar 2012. A sólo dos kilómetros del final de la etapa, Boero perdía el control de su Beta y sufría una parada cardiaca debido a la caída. Era su segundo Dakar y no pudo cumplir su deseo de acabarlo por primera vez, ya que en la quinta etapa del año pasado otra caída le apartó de la carrera.
Boero quería homenajear a su padre, la persona que le inculcó esa pasión por el motor. Sin tantos recursos como los pilotos más laureados del Dakar en la actualidad, Boero lo complementó con la ilusión y ganas de completar el Dakar, una de sus grandes pasiones. Lamentablemente, no pudo ser así.
El argentino había sufrido problemas con su camión de asistencia un día antes del comienzo del Rally, pero no estaba dispuesto a bajar los brazos. Antes de comenzar la carrera, Boero daba las gracias por Twitter a la gente que le había apoyado y comentaba “Lo voy a dar todo, lo que no mata fortalece”. Desgraciadamente, horas después perdía la vida en su país, donde daba comienzo el Rally Dakar.
Siempre en el recuerdo
Y es que, mientras se disputa en estos momentos la 33ª edición del Dakar, ahí arriba, donde las dunas se sustituyen por nubes, 21 pilotos disputan el suyo bajo la dirección de Thierry Sabine. 21 pilotos que pusieron su granito de arena en el desierto para llevar a cabo el sueño de un intrépido francés.
Actualmente, el Dakar lleva 33 años en funcionamiento y es el ‘raid’ más importante del mundo. Año tras año, cerca de 500 participantes se enfrentan a las dunas, a las piedras, a los duros caminos que supone el Rally con el sueño de llegar a una meta que en los primeros años fue Dakar, que en los últimos años ha concluido en Chile y que en esta edición lo hará en Perú. Todos ellos cuentan con una fuerte luz que, allá donde esté, les guiará por las dunas. La luz de Meoni, de Caldecott, de “El Carni”, de Sabine, de Boero…y de todos aquellos que dieron todo por superar esa gran aventura, y que aunque no corren, siempre estarán presentes. Son los ángeles del Dakar.



