Seis meses repletos de buen metal

Seis meses repletos de buen metal

Pequeño resumen de lo que nos ha traído el inmenso mundo del metal durante este primer semestre del año 2012. Cosas buenas, regulares y malas, como siempre, pero podemos empezar a vislumbrar algunos discos que, a buen seguro, se van a convertir en clásicos de la escena musical más extrema

MoClaro está que es prácticamente imposible abarcar en un pequeño artículo, como pretende ser este, todo el espectro de discos que han sido lanzados durante este año en el género metalero. Aquí solo se pueden encontrar algunos de los más destacados, ya sea por la calidad, por el renombre del grupo, o por el nefasto lanzamiento que ha sido sacado a la venta.

Clásicos

Si hay un grupo de los grandes que se haya decidido a sacar un LP este año, esos son Cannibal Corpse. Los estadounidenses, con su clásico y característico death metal, que algunos tachan de demasiado mainstream, y liderados por el celebérrimo Corpsegrinder, nos han traído uno de sus trabajos más completos y con mejor sonido.

Sus tradicionales riffs; los blast beats, realizados casi a la perfección por Paul Mazurkiewicz, y la línea de bajo de Alex Webster que se escucha con cada vez mayor claridad, marcan el duodécimo disco de larga duración de Cannibal Corpse. Torture se puede convertir en uno de los mejores discos del año y, probablemente, tras Kill y Tomb of the Mutilated, es el mejor Cd de los de Buffalo. “Encased in Concrete”, “Demented Agression” o “Sarcophagic Frenzy” son algunos de los temas más destacados.

 

Rush son los amos del progresivo. Ni Opeth, ni Porcupine Tree, ni siquiera Dream Theater tienen esa capacidad de hacer unos ritmos tan complejos, unos riffs tan redondos y unas letras tan llenas de sentido. Vale, sí, quizá sean lo menos “metalero” que podemos encontrar en este artículo, pero estos señores tienen mucha más actitud que ¾ partes del resto de grupos que aquí encontramos.

El riff inicial de “Caravan”, “BU2B” o “The Anarchist” dejará patidifuso a todo aquel que se atreva a ponerse este tremendo Clockworck Angels. Uno de los mejores trabajos de los británicos desde que en 1981 sacaran uno de los mejores discos de rock progresivo de todos los tiempos, Moving Pictures.

Dying Fetus son sinónimo de brutalidad, tecnicismo y velocidad. Eso es exactamente lo que nos muestran en su último disco Reign Supreme. En él, los aportes técnicos se han multiplicado y las partes más “hardcoretas”, que abundaban en álbumes previos de la banda, se han “deathmetalizado”.

John Gallagher, como es costumbre en él, lleva el término “voz gutural” hasta extremos insospechados; mientras que Trey Williams hace malabares con la batería y Sean Beasley completa el power trío estadounidense. La más que directa “Invert the Idols”; “From Womb to Waste” o, la que para mí puede ser uno de los temas del año, “Revisionist Past”, son buenos ejemplos del discazo que se han marcado los de Maryland.

Otro de los clásicos entre los clásicos son los británicos Anathema. El grupo británico, liderado, por los hermanos Vincent y Danny Cavanagh (a los que luego se unió Jamie, gemelo de Vincent), dejó, hace mucho tiempo, el doom que practicaban y, como tantos grupos que en un principio desarrollaron el género más “blacksabathariano”, han continuado por géneros muy variopintos. Los de Liverpool eligieron el rock atmosférico y ambiental.

La verdad es que no sé con qué etapa me quedo, pero su nuevo Weather Systems es una obra maestra de los ingleses. Canciones lentas, voces melódicas, toques progresivos, que provocan en el oyente una sensación de tranquilidad y espiritualidad que pocos grupos consiguen en el mundo del metal…Genial.

Si hay que escoger algún tema para destacar, sin lugar a dudas, las dos primeras canciones del disco: “Untouchable”, en sus dos partes, y “The Lost Child”. Esperemos que estos británicos sigan por la senda que han marcado porque van por el buen camino.

Napalm Death, uno de los grandes pioneros en la música grindcore, no han cambiado, prácticamente, ni un ápice desde que comenzaran su prominente carrera allá por mediados de los ochenta. Fuerza, garra, corazón y mucho, mucho grindcore (y del bueno) es con lo que nos topamos en Utilitarian.

Si alguien busca complejidad o algo por el estilo, que se vaya a otro sitio, porque aquí encontrarán tres cuartos de hora de canciones directas a la yugular. “Errors in the Signals”, “The Wolf I Feed” o la brevísima “Nom de Guerre” son buena muestra de ello.

The Industrialist es el noveno disco de estudio de Fear Factory. Pocos grupos tienen tanta diferencia de unos a otros discos, no por el sonido, sino por la calidad de los temas. En esta ocasión, Burton Bell y Dino Cazares, amos y señores de la fábrica del miedo, nos traen un disco que suena bien…pero poco más.

El death industrial fue dejado de lado hace mucho tiempo y se han sabido amoldar a los nuevos tiempos, variando el sonido hacia el Groove peros sin perder un ápice los sonidos industriales. Los dos temas ambientales con los que se cierra el disco son totalmente eliminables, pero todo se nivela con varios verdaderos temazos como la canción que da título al disco, “The Industrialist, “Recharger” o “New Messiah”.

Otro de los grandes de la escena, Meshuggah, se decidió a sacar disco en este 2012. Poliritmos, marca de Tomas Haake; riffs imposibles, provenientes de la guitarra de ocho cuerdas de parte de Thordendal; y unas voces llegadas desde el infierno con Jens Kidman, hacen de su Koloss otra obra maestra (más) de estos suecos.

Yo no sé si esto es “djent”, metal progresivo o qué es exactamente, lo que sí sé es que estos señores de calidad y técnica van más que sobrados. Cierto es que no llega al nivel de su magnánimo predecesor obZen, pero viniendo de Meshuggah, casi todo es bueno. Si hay que recalcar algunas canciones, “I am Colossus”, “The Demon’s Name is Surveillance” y “Demiurge”, caracterizan a la perfección el LP.

Revelaciones de la temporada

Una de las bandas revelación de este 2012 deben ser T.R.A.M. Formada por el inigualable guitarrista Tosin Abasi, líder también de Animals as Leaders; y al que acompañan Javier Reyes, también compañero en AaL; Eric Moore, batería de Suicidal Tendencias; y Adrian Terrazas, quien ya tocara el saxofón en The Mars Volta.

Lingua Franca es su debut y el que lo escuche notará, desde la primera nota, que está oyendo algo especial, diferente. Mezclan jazz, progresivo, algo de metal, algo de rock…Es imposible quedarse con una sola de las canciones del disco. Otra matrícula de honor para ellos.

Otro gran álbum el que se han sacado de la manga los británicos Dyscarnate y que lleva por título And so it Came to Pass. Con su primer LP pasaron ciertamente desapercibidos, pero en esta segunda ocasión, su death metal, clásico, rápido y a la yugular se debería de colar por los oídos de todo buen metalero.

Las influencias de Hate Eternal, Dying Fetus o Misery Index se intuyen durante los 38 minutos que dura el LP y obligan al oyente a ponerse, de inmediato, el primer CD de estos ingleses que, a buen seguro, darán que hablar. “In the face of Armageddon”, “Engraving Ecstasy” o “The Promethean” son tres de los mejores cortes que nos podemos encontrar en el death metal de este año.

Si al lector le interesa el black metal con una vuelta de tuerca, el disco que tendría que escuchar sería el debut de dodecahedron, que llegan a la escena metálica dejando patidifusos a propios y extraños. Los siete temas del disco no se limitan a los clásicos riffs blackers y los blast beats sin ton ni son.

No. El avant-garde y lo experimental se abren huecos en cada uno de los segundos de este disco, dando lugar a lo que algunos podrían llamar “post-black metal”. Personalmente, uno de los descubrimientos del año. Su “View from Hverfell”, dividido en 3 partes, debería ser escuchado por todo aquel que le interesen los géneros más experimentales.

Una de las bandas revelación de la temporada será, sin lugar a dudas, Acheode. Un grupo italiano que mezcla mathcore y metalcore, ciertos toques de melodic death metal y en la que también podemos vislumbrar algo de deathcore. Los jóvenes transalpinos mezclan perfectamente estos influjos para hacer un trabajo totalmente personal que se puede colar entre lo mejor del año.

Pese a ser un disco corto, con tan solo 28 minutos, la vertiginosidad se hace patente a lo largo del CD, que tiene sus puntos álgidos en “Parasitic Gangrene”, “Feed the Fetus” o la canción que da nombre al LP, “Anxiety”. La portada es lo primero que llama la atención, con un hombre que es ahorcado por el cordón umbilical de un feto.

Si hay algún lanzamiento espectacular en este 2012, ese ha sido Monolith of Inhumanity de Cattle Decapitation. Los californianos han sacado una verdadera bestia parda. Un disco mezcla de death progresivo y goregrind, que con una gran velocidad y técnica se van a colar, sin lugar a dudas, entre los mejores discos de la historia del metal más extremo.

Travis Ryan y los suyos han sabido innovar lo justo para no dejar de lado su particular sonido, sin olvidar tampoco los temas más característicos en sus letras, como la misantropía o la supremacía animal. Por ello lo introducimos en este apartado de “revelaciones”. No puedo decantarme por ningún tema en especial, los once en bloque y por separado son dignos de admiración. Matrícula de honor Cum Laude.

Saber hacer

En 2011, los italianos de Fleshgod Apocalypse lanzaban una de las obras maestras del death metal de los últimos años, con Agony. Y ahora, en 2012, sus compatriotas, Hour of Penance han querido seguir la estela de los también transalpinos, con los que han compartido escenario en multitud de ocasiones y se han intercambiado miembros en diversas oportunidades.

Sedition nos muestra un buen death metal, pero sin llegar a las cotas de su predecesor, Paradogma, quizá el mejor álbum lanzado por los romanos. Momentos como “Decimate the Ancestry of the Only God”, “The Cannibal Gods” o “Sedition Through Scorn” estarán entre los mejores de este año 2012.

Hablar de brutal death metal es hacerlo de Aborted. Estos belgas, liderados por el carismático vocalista “Svencho” de Caluwé, que marca tendencia con sus increibles guturales, han realizado uno de los mejores discos de su carrera, en la que han vuelto a su faceta más brutal, dejando de lado los aspectos más “hardcore” que caracterizaron su anterior trabajo, Strychnine.213.

Además del total del disco, Global Flatline, que es de notable alto, nos han dejado un par de temas que son de lo mejorcito que han lanzado en sus 17 años de historia, como demuestran “Global Flatline” o “The Origin of Disease”. Este último tema cuenta con la colaboración de Julien Truchan, cantante de otros grandes del brutal death, Benighted.

Cerca de allí, en los Países Bajos encontramos a otra de las grandes bandas del mundo metálico. Hablamos de Asphyx, que con su death/doom hacen otro de los grandes discos del año, Deathhammer. LP que mezcla canciones rabiosas y llenas de velocidad, paradigma del death; con otras cuya pesadez, ritmos lentos y riffs “blacksabbatharianos”, se convierten en perfectos ejemplos de lo que el doom más modernos es capaz de ofrecernos.

Bob Bagchus, único miembro permanente del grupo desde sus inicios, y los suyos nos dejan algunos de los himnos del año, entre los que destacan la inicial “Into the Timewaste”, “Der Landser” o el corte que parece caracterizar a la perfección su música, “We doom you to death”.

Progresivos, experimentales, electrónicos, rockeros, metaleros…Uno ya no sabe cómo describir o caracterizar a un grupo tan grande como The Mars Volta. Quizá son simplemente…ellos. Y ahora, con Noctourniquet nos regalan un disco que si bien no llega a la calidad de Frances the Mute o De Loused in the Comatorium, sí tiene momentos épicos.

Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala siguen haciendo un tándem perfecto como bien demuestran en cortes como la pegadiza “Aegis”, “In Absentia” o “Molochwalker”

Candlemass pueden ser considerados los creadores de una mezcla de géneros que aglutina al doom más plúmbeo y lo épico que podríamos encontrar en el heavy metal clásico o, incluso, en el power metal; y que en su primer disco de larga duración ya parecían tener asumido (Epicus Doomicus Metalicus). En este 2012 llegan con Psalm for the Dead.

Si hay que poner algún pero al grupo sueco es que parece no dar con la tecla en el apartado del vocalista. No por la calidad de las voces que en este disco son superlativas, sino debido a que Robert Lowe, el cantante en este último disco, decidió abandonar la banda al poco de lanzar el disco y ya van 5…

Algunas rumores surgidos desde dentro de la banda han lanzado la bomba de que este podría ser el último disco de Candlemass. Si, finalmente, es cierto lo que se apunta, me temo que lo habrán hecho de la mejor manera posible. “The Sound of Dying Demons”, “Waterwitch” o la increíble “Black as Time” están desde ya mismo entre los mejores temas lanzados por los nórdicos.

El death metal técnico tiene en Francia una gran legión de seguidores y de bandas. Y Gorod son uno de sus adalides más destacados. Calidad, técnica, velocidad, riffs grandiosos. Todo eso lo tiene el grupo de Burdeos y no ha dejado de plasmarlo en ninguno de sus cuatro discos, de los que desde aquí recomiendo desde la primera a la última nota de cada uno de ellos.

En esta ocasión no iba a ser menos y su A perfect Absolution se reivindica como uno de los mejores discos del año. “Sailing into the Earth”, “The Axe of God” o “5000 at Funeral” son buenos ejemplos de lo excelso disco que es este, al que si hay que poner alguna pega es lo “poco” que dura.

Los canadienses Cancer Bats también han lanzado disco en este primer semestre de 2012. Bien es cierto que el género que practican se aleja bastante del metal, siendo el hardcore, mezclado con algo de rock sureño, lo que mejor se caracteriza al cuarteto de Ontario.

Dead Set on Living es el título del cuarto disco de los americanos y “RATS”, “Road Sick” o “Bastards”, en la que incluyen sus voces Kate Cooper y el magnánimo Dez Fafara, son tres de los ejemplos del buen disco sacado por la banda de Liam Cornier.

Bleeding Through son uno de los grupos de metalcore más valorados por la escena metálica, pese a predominar en muchas de sus canciones el “core” sobre el “metal”. Su cantante, Brandan Schieppati, único miembro presente en la banda desde sus inicios, da toda la garra que el grupo necesita.

Con este The Great Fire, los californianos siguen por esa línea de estilo, dándole un factor distintivo, respecto al resto de grupos metalcore, el teclado de Marta Peterson. No es que sea su mejor álbum, pero “Faith in Fire”, “Walking Dead” o “Entrenched” harán las delicias de los seguidores del conjunto.

Volver…

Aún recuerdo cuando, en 2008, Al Jourgensen anunciaba que Ministry se terminaba para siempre. Nos quedábamos sin una de las referencias del metal industrial (Rammstein no es metal industrial, señores), pero el pasado 2011 rectificaba y comunicaba que volvían a la escena con un concierto en el prestigioso festival de Wacken.

Y sin apenas transcurrir un año, ya vuelven a dejarnos anodadados con un gran LP. Relapse  es el nombre que Jourgensen y los suyos decidieron para el nuevo álbum. No vamos a engañar al lector. El disco se deja escuchar y tiene puntos notables pero no llega a la calidad de su predecesor The Last Sucker o el célebre y cuasi perfecto Psalm 69. Cabe destacar, por encima del resto, la inicial “Ghouldiggers”, “Double Tap” o la versión del tema “United Forces” de la banda de crossover thrash, S.O.D.

Los cambios pueden ser buenos…o no

De vez en cuando, algunas de las grandes bandas de la esfera metalera deciden dar un pequeño cambio a su sonido. A veces, el cambio les hace ganar seguidores, y en otras, los pierden. Soulfly ha sabido dar el cambio en la dirección y en la intensidad justa y necesaria para que algunos de los tan temidos “trves” se decidan a darles una oportunidad.

Antes hacían nu-metal, género acabado desde que se inició, sin especial calidad técnica ni algo que se le parezca. En este disco han variado para ofrecernos verdadero metal. Ese groove moderno que tanto moderno que está de moda en Estados Unidos es lo que nos ofrecen y lo mejor es que lo hacen bien.

No es que sea un disco perfecto, pero está muy bien equilibrado. Tiene rabia, agresividad, dureza, partes calmadas y suena rematadamente bien. “World Scum”, un par de canciones de temática romana, como “Gladiator y “Legions”, o la basada en el célebre traficante colombiano, Pablo Escobar, “Plata o Plomo”, son los mejores temas del disco.

Si hay a alguien al que se le puede considerar creador de un arte tan mayúsculo como es el black metal, ese es Varg Vikernes. Nos trae el tercer álbum de Burzum por tercer año consecutivo. Lo mejor para algunos y lo peor para algunos es que ha ido perdiendo la esencia “black” para ir introduciéndose, cada vez más, en un género ambiental.

Los dos discos anteriores todavía tenían ráfagas con blast beats y todo aquello que nos pueda parecer black, pero en Umskiptar todo esto se ha difuminado o, quizá, Varg, desde su talento innato, lo único que ha hecho ha sido modernizarse y dar a sus álbumes un cariz mucho más relajado, tranquilo y, porque no decirlo, algo folk.

Una cuestión que me ha parecido ciertamente llamativa es que el disco parece ir de más a menos “brutalidad”, con “Blóðstokkinn”, con un estilo mucho más rápido y enérgico, mientras que “Níðhöggr” suena lenta, casi muerta. Pese a los cambios, el nuevo estilo y la cárcel, Burzum y Varg Vikernes siguen emocionando a un servidor como casi nadie sabe hacer.

Lamb of God son uno de esos grupos que han tenido la capacidad de ir mejorando la calidad de sus discos con el paso del tiempo. Con su nuevo Resolution, el grupo ha dado una vuelta de tuerca, girando a temas muchísimo más metaleros y dejando de lado el sonido mucho más “hardcore”, del que pudimos disfrutar en Wrath.

Es también su disco más maduro en el que los temas van tomando forma con el correr de los segundos y no se puede olvidar que es su álbum más largo. Casi una hora de CD, en el que destacan “Desolation”, con su ya clásico estribillo; “Ghost Walking” o el cierre, con “King Me”

Siguiendo por lo más técnico del death encontramos a unos renovadísimos Spawn of Possession. Anteriormente, la brutalidad era su seña de identidad más característica, pero con este Incurso, que nos llegaba en el mes de mayo, lo técnico y progresivo se han adueñado de la banda sueca.

No sé si la llegada del aclamado Christian Münzner a las guitarras o qué ha sido, pero el desvío del grupo hacia un death más en la onda de Obscura o Necrophagist es más que palpable. No es que lo hagan mal, pero prefería su versión y faceta más brutal, de la que pudimos disfrutar en Noctambulant.

De todos modos, la calidad es innata en el grupo y por ello, temas como “Where Angels Go Demons Follow”, la larguísima “The Evangelist”, o “Apparition” no dejarán de gustar a los más acérrimos al grupo.

Decepciones

Si el Antiguo Egipto hubiera tenido banda sonora metálica, a buen seguro, serían Nile y su líder, Karl Sanders, los encargados de crear tan majestuosa obra. Los faraones, obreros de las pirámides y la mitología egiptológica, se encuentran en todos y cada uno de los trabajos de los estadounidenses.

Lo bruto y lo técnico siguen siendo características imborrables en ellos, pero su nuevo At the Gates of Sethu tiene varios aspectos que no gustarán a los seguidores de la banda. Por una parte, las voces de Sanders y Toller-Wade parecen cansadas, viejas, enfermas…Dan una nota muy negativa al disco; y, por otro lado, parece que han perdido la capacidad de dejar buen sabor de boca tras cada tema, como sí ocurría en otros “larga duración” de la banda como Annihilation of the Wiked. Pese a ello, el trío nos deja algunos temas para rememorar como Enduring the Eternal Molestation of Flame o The Gods Who Light Up the Sky at the Gate of Sethu.

Quizá una de las decepciones del año nos la han servido los germanos Caliban, fruto, más que probablemente, de la fobia de servidor hacia el género que los alemanes practican: el metalcore. Mucho grito, mucha “actitud” punk y hardcore, pero poco gusto y caña a la hora de la verdad. El tema “Dein Re3.ich” es de lo poquito que salvaría.

23 años hace que Terrorizer lanzó World Downfall. Álbum que ponía las bases de un estilo notablemente estrambótico y, sobre todo, rápido: el grindcore. Una cuasi perfecta mezcla de música extrema, hardcore, punk y un incipiente death metal. Los 16 cortes constituirían el que, probablemente, es el mejor disco de la historia del estilo que empezaba a sacar la cabeza.

Pero la muerte del guitarra Jess Pintado en 2006 y la marcha, ya en 1989, del vocalista, Óscar García, hacen que en este Hordes of Zombies solo nos encontremos, al muy venido a menos, David Vincent, y el baterista, Pete Sandoval de aquellos cuatro chicos que dieron una vuelta al mundo más extremo del metal.

El sonido de Terrorizer ha variado tanto que, como diría Alfonso Guerra, “no lo conoce, ni la madre que lo parió”. Ese grindcore, puro y duro, ha ido variando a una mezcla más que mediocre de death metal y grindcore. Rezhawk, el nuevo cantante, hace un trabajo demasiado lineal y básico que aporta más bien poco; las guitarras y el bajo lo intentan pero no consiguen; solo Sandoval se mantiene en su línea. En definitiva, unos dioses que se han convertido en mortales de lo más zafio del panorama musical

Sigh han desilusionado a algunos (entre los que me encuentro) con un extraño In Somniphobia, pese a que ha despertado las pasiones de un amplio espectro del mundo metálico. Se han alejado del black metal más puro que practicaban (sin olvidar que en las islas niponas, todos los grupos dan su particular toque al género que practican) para dar rienda suelta a su faceta más vanguardista. Pese a todo, cabe resaltar algunos cortes, tales como “L’excommunication a Minuit” o “Purgatorium”.

Otra de las grandísimas decepciones del año ha sido la de los finlandeses Swallow the Sun. Amos y señores del death/doom, de un tiempo a esta parte, en esta ocasión no han logrado llamar la atención del gran público. Todo, hasta el título del disco (Emerald Forest and the Blackbird) se hacen pesados. Por rescatar algún pequeño pedazo de la hora y seis minutos con que nos llegan estos nórdicos, se puede citar “Labyrinth of London (Horror PT. IV)”

¿Y en España?

En el ámbito nacional se han producido dos lanzamientos repletos de calidad y saber hacer. Hablamos de The Call de Angelus Apatrida y Uluh de Vita Imana. En el primero de ellos, los albaceteños han hecho una inmensidad de disco en el que recogen lo mejor de los pioneros del thrash, dándole ciertos toques que podríamos catalogar de modernos, como el tapping, que hacen del LP algo más personal.

Los hermanos Izquierdo han logrado la experiencia necesaria y en su cuarto “larga duración”  han logrado el que puede ser el mejor disco salido de España en este 2012. Y su “You are next” estará entre los temas más destacados (atención a lo que voy a decir) de la historia del thrash. Para buena muestra el siguiente vídeo:

 

Pero no lo tendrán fácil porque los madrileños Vita Imana, con su Groove cargado de elementos tribales y claramente influido por grupos como Sepultura, Soulfly o Gojira, han creado otra obra maestra con “Uluh”. Un CD mucho más técnico y maduro que su predecesor En Otro Lugar, con unas letras cargadas de odio, sin olvidarnos de una producción que raya la perfección. Lo mejor de todo es que hacen algo que pocos se atreven: cantar en castellano.

Temas como “Romper con todo”, que ya conocíamos gracias al homónimo EP que sacaron en junio del pasado 2011; “Un nuevo sol”; o la canción que cierra el disco y que da título al disco, “Uluh”, nos dan toda una patada en la boca y esperemos que hagan que esta genial banda sea reconocida fuera del país de la piel de toro.

Conclusión

Como se ha podido observar en este pequeño artículo, este 2012 da la sensación de ser uno de los años más excelsos en lo que a calidad musical se refiere. Pese a las caídas estrepitosas, que las hay; el número de lanzamientos rebosantes de buen hacer es muchísimo mayor. Hay algunos álbumes en el segundo semestre del año que pueden aumentar aún más la calidad del año, aunque los niveles ya estén por cotas sumamente altas. Por último, señalar que algunos grupos han lanzado sus trabajos en fechas recientes y por tal motivo no nos parece acertado hacer una valoración de los mismos. Tal es el caso de Gojira, Ihsahn o Periphery.