Lala Brooks, un "crystal" en bruto

La sexagenaria diva del 'soul' y antiguo miembro de "The Crystals" lleno de música la Sala Capitol de Santiago de Compostela acompañada por "The Allnight Workers".

Lala Brooks, un "crystal" en bruto
Imagen "grupal" de todos los protagonistas de la noche | Foto: Javi Chú Fernandez.

Son las nueve de la noche de un veintisiete de octubre que se mueve dejando paso lentamente a un nuevo día y se escucha de fondo el reloj de la ciudad que anuncia a todos los vecinos la misma primicia que se os ha revelado hace escasos momentos. Es ya casi de noche por lo que el horizonte está definido por una línea de casas con tejado de pizarra en las que millones de gotitas de agua replican al caer del cielo. Las farolas desprenden luz anaranjada que iluminan los pasos de las pocas personas que todavía no han corrido a resguardarse en la cafetería más cercana. 

Por las calles, el viento guía tus pasos ayudando a avanzar hacia delante, empujando las chaquetas y haciendo que te plantees que quizás hubiera sido mejor quedarse en casa resguardado en las mantas y el sofá. Pero en el fondo, hay algo que sabes que merece la pena, no todos los días se recibe a un pedacito de la historia de la música en tu ciudad. 

Lala Brooks, leyenda del soul visitaba Santiago y no estaba dispuesta a perdérmelo por mucho pañuelo que albergase en mi bolsillo. Esta diva, que a sus trece años ya había bailado en los mejores escenarios del mundo con The Crystals de mano del conocido productor Phil Spector, iba a dar una clase magistral sobre qué es música con mayúsculas.

Las paredes de la sala Capitol, antigua sala de cines de Compostela donde tanta magia se había producido años antes, volvería a revivir una de sus noches de emoción en las que todos teníamos las expectativas muy altas. 

The Allnight workers fue el producto de la tierra escogido para calentar a un público expectante, que bailó con temas de estos coruñeses de alma negra que empezaron a hacer flotar rithm and blues en el ambiente, en una actuación en la que no hubo tiempo a cansar en exceso al grupo, pues ellos serían los encargados de acompañarla durante su actuación. The allnight workers posaron sus instrumentos y nosotros aplaudimos a estos "monstruos" que se encontraban encima del escenario por primera vez en la noche.

El turno de Lala Brooks llego y señoras, modernos, popindies, camareros y personal en general que nos encontrábamos aquella noche allí rompimos en aplausos y Little Boy rompió entre la sonrisa de Lala y la de todos los que estábamos en la sala. Apoyada por las coristas, los temas manaban de su garganta y entraban directamente en nuestras almas, esto no es una queja ni mucho menos,  en eso consiste el soul. Coristas y cantante se acompañaban con una ferocidad que removía los cimientos y tema tras tema, Lala conseguía sacudirnos.

La sexagenaria diva también reveló al público historias de sus grabaciones con Phill Spector y del legendario perfeccionismo de este productor que hacía repetir a las chicas de The Crystals hasta 14 veces una canción para que esta saliera perfecta. Canciones e historietas se entrelazaban mientras nosotros llegábamos a una apoteosis de éxtasis que hacía que le sacásemos a nuestros treinta centímetros de suelo su máximo partido hasta que con Da doo ron ron nuestro corazón se detuvo por un momento y volvía a latir al siguiente al ritmo de la canción.

En resumen, una gran organización, un gran grupo con denominación de origen y una leyenda del soul son lo que consiguen un público entregado que aplaudirá el tiempo que sus manos se lo permitan hasta volverse rojas y un recuerdo que perviva para siempre en la memoria de los afortunados que allí nos juntamos.