San Diego se sigue haciendo el hara-kiri ante los Browns

Cleveland Browns y San Diego Chargers disputaron uno de los que sin duda opositará a peor partido de la temporada. El duelo acabó con un 7-6 que Philip Rivers fue incapaz de remontar. La temporada se está tornando cada vez más negra para los Chargers y ante los Browns dejaron patente que este año se les peude hacer muy largo y, además, puede significar el fin de una era en San Diego. Trent Richardson fue el mejor en una tarde lluviosa que acompañó a un encuentro gris.

San Diego se sigue haciendo el hara-kiri ante los Browns
Richardson fue la estrella que lanzó a los Browns hacia su segunda victoria (Foto: browns.com)
Browns
7
6
Chargers
Richardson fue la estrella que lanzó a los Browns hacia su segunda victoria (Foto: browns.com)

CLEVELAND - Una semana más y ya son muchas, los San Diego Chargers se negaron a salir de su depresión en un domingo más bien mustio.

Los Cleveland Brwons (2-6) aprovecharon la indecisión de los Chargers (3-4) para ganar un partido que, en condiciones normales, hubiesen perdido. Los Browns cosecharon la victoria más pírrica en lo que llevamos de temporada, acabando con un resultado de 7-6. Curiosamente, también fue Cleveland el protagonista del "peor partido" del pasado año, cuando ganaron 6-3 ante los Seahawks. Si hay que jugárselo todo a la mediocridad, parece que se juega en territorio brown.

Trent Richardson, a otro nivel

En esta última tarde para olvidar, los Browns se valieron para ganar de un exultante Trent Richardson, embalado hacia el offensive rookie of the year. Por tierra, el novato egresado de Alabama es imparable. Él mismo sería el que pondría el único touchdown del partido que, a la postre y vista la sequía ofensiva de ambos equipos, le dio la victoria a su equipo. Richardson fue un rayo de sol en un día gris y completó 122 yardas más el touchdown ganador.

Brandon Weeden se quedó en 11 completos de 27 intentos para 129 yardas, sin touchdown ni intercepciones. Pudo sonreír finalmente, a pesar de todo, y suma la segunda victoria de la temporada.

En el bando visitante, los Chargers completaron un día triste más, sin alegría ni voluntad de sacar las cosas adelante por parte de nadie en San Diego. Tras un gran inicio de temporada, San Diego se ha desinflado como si hubiera chocado súbitamente contra la dura realidad. Y la realidad es que Norv Turner tiene las horas contadas como head coach y quién sabe si Philip Rivers también. La ofensiva de los Chargers fue estéril de principio a fin, con Rivers deprimido y sin garra. Para San Diego, vestirse ayer y ponerse el casco fue en vano. El quarterback de los Chargers completó 18 de 34 para 154 yardas, sin touchdowns ni intercepciones.

La impertinente lluvia moja la pólvora de los dos equipos en la segunda mitad

El partido fue insulso hasta límites que rozaron la falta de competitividad y el único touchdown llegó en el primer cuarto, gracias al ya nombrado Trent Richardson. El running back se engrandece por momentos y su carrera hacia la end zone lo reflejó. Se escurrió entre toda la defensiva con hasta tres cambios de rumbo y ágiles recortes para dejar su campo de visión despejado y correr sin oposición.

En el segundo cuarto, los Chargers consiguieron recortar diferencias mediante dos field goals de Novak, pero todo quedaría ahí. La segunda parte no vio ninguna anotación y, al tiempo que la lluvia se intensificaba, el barro salpicaba más duramente a un Philip Rivers que se mostró ausente, sin capacidad de remontar el mísero punto que les separaba de los Browns. Si los Chargers no ganaron en Cleveland con las circunstancias que se les presentaron, difícilmente podrán sacar algo positivo esta temporada. 

La semana que viene, los Chargers volverán a tener un duelo propicio para remontar el vuelo frente a los Kansas City Chiefs. Por su parte, la semana nueve le depara a Cleveland Browns un difícil partido ante los Ravens.