Tony Romo pudo ser héroe, pero aún es villano

Tony Romo lanzó 10 intercepciones el año pasado, esta campaña en apenas siete juegos lleva 13 balones interceptados.

Tony Romo pudo ser héroe, pero aún es villano
Tony Romo fue un villano por apenas unos milímetros (CBS)

Los Dallas Cowboys tienen por delante unos días dolorosos tras la derrota en Arlington ante los New York Giants el pasado domingo. Los fallos de su mariscal titular, Tony Romo, han sido el centro de atención desde que los oficiales diesen por finalizado el encuentro.

Regresar de una desventaja de 23 puntos y situarte al frente en los cartones, para acabar perdiendo el juego, es algo que no se pasará por alto como una derrota más a ojos del aficionado Cowboy respecto a su quarterback, ni a su equipo. Dallas arrojó la oportunidad de tomar aire en su división y asestar un golpe certero a los Giants con un juego ganado y perdido en sus propias manos, por 29-24.

Romo tuvo tres pases interceptados en la primera mitad, que los Giants materializaron, en gran medida, para dejar una ventaja que parecía demasiado amplia para ser igualada. El quarterback tomó los mandos a partir del tercer cuarto y quiso levantarse como salvador, lanzó a los Cowboys a la que pudo ser la mayor remontada en la historia de la franquicia, si Dez Bryant no hubiese tocado líneas en el último pase del encuentro, con 6 segundos en los cartones. Unas pulgadas cambiaron todo.

Su propio coach tuvo palabras de apoyo para el mariscal, indicando que "Es una liga difícil y una posición difícil". Jason Garrett se mostró "Orgulloso de como respondió pese a las intercepciones, llevando al equipo en la espalda hasta el final".

Tony Romo lanzó 10 intercepciones el año pasado, esta campaña en apenas siete juegos lleva 13 balones interceptados. Su mala protección de balón, está pasando factura a un equipo que baja el listón cada semana, respecto a sus objetivos finales.

Garrett también afirmó que en el juego ante Giants "Se quedaron cortos" pero van a "Solucionar el problema de las entregas de balón, mejorando especialmente en ese aspecto a todo el equipo"

Tony Romo pudo ser el héroe de un partido loco, pero murió siendo el villano del equipo.