Rubén Uría: "El periodismo ha perdido su identidad"

Rubén Uría: "El periodismo ha perdido su identidad"
Rubén Uría: "El periodismo ha perdido su identidad"

Desde que decidió desenterrar su Hacha, su pluma viaja decidida y afilada por la raya de cal, allá donde el balón se siente abismo y el abismo se siente balón, para jugar un fútbol y un periodismo de verdad, de libre opinión y publicación, para contar historias de dioses rotos y romper historias de dioses que nada tienen que contar, para recorrer el pasillo de la noticia subido en el carro de una máquina de escribir periodismo de raza y autor, siempre en busca de la verdad, bajo la enseñanza y el recuerdo de José Joaquín Brotons y con la voz de José María García en el fondo de su gran corazón. Periodista de Onda Cero, la COPE, Eurosport le abrió una ventana al mundo para tomar un soplo de aire fresco a través del que respirar el periodismo de siempre, algo que hace maravillosamente en Jot Down, donde la noticia se viste de novela, donde los artículos de opinión y los reportajes olvidados, perdidos en el tiempo viven para siempre a la espera de llegar algún día a las manos, el recuerdo y el corazón de un nuevo lector. Con ustedes Rubén Uría en estado puro…

Pregunta: Una de las grandes paradojas de nuestra memoria nos dice que para recordar es necesario olvidar. ¿Qué recuerdos guardas olvidados en lo más profundo de tu memoria, allá donde tu barrio titula los sueños adoquinados de tu infancia, tu niñez? 

Respuesta: Chapas. Muchas chapas. Fútbol, ciclismo, incluso Juegos olímpicos. En un baúl, a buen recaudo todavía, guardo más de 3.000 chapas diferentes de equipos de todas épocas y Ligas. Incluso jugaba contra mí mismo, hacía chapas de la Premier League, del Calcio, del Mundial…Incluso llegué a jugar a chapas imitando el fútbol americano, que se emitía los sábados, grabado y por la mañana, en TM3. A las chapas le debo mi pasión por el deporte, la memoria, que es el recurso de los torpes como yo, y sobre todo, horas y horas de perfeccionar quién jugaba en qué equipo.

"Me habría gustado ser Peter Shilton, haber visto a Maradona venir corriendo desde el centro del campo y, cuando fuera a marcar, haberle sacado la pelota con el pie. Una vez dicho esto, si hubiera sido Shilton y hubiera sacado esa pelota ¿la historia del fútbol sería como es ahora?". 

P: ¿Qué descubriste primero el pasillo de la noticia o las gradas del Calderón?

R: Las gradas del Calderón. Fue un momento mágico, apoteósico, casi un milagro para un niño que iba de la mano de su padre a ver los partidos del Atlético Madrileño (el filial extinto del Atlético).  Era un crío, no levantaba un palmo del suelo y mi padre me recitaba las alineaciones del Atleti con tanta pasión que para mí era un sueño estar ahí sentado, viendo a esos ídolos. Supongo que esa sensación es la que hace que, hoy día, el fútbol siga siendo un regreso a nuestra infancia, a nuestros mejores recuerdos, a algo mágico.  Seas del Real Madrid, del Atlético o del Betis.

P: ¿Y qué es más difícil ser periodista o colchonero? 

R: Ser periodista, aquí no hay duda. Simpatizar con un equipo no equivale a escribir con su camiseta puesta, o a juzgar partidos y actitudes según de qué equipo seas. Ser independiente en el periodismo de hoy es harto complicado: Presiones, intereses de equipos, intereses de empresas, jefes sin criterio, competir con el periodismo de camiseta, mantener tu criterio aunque no sea el más popular…Sí, es mucho más difícil intentar ser periodista. Porque todo es un intento, y ese intento se mide día a día. Los que dicen que llevan 30 años en esto y lo saben todo, se equivocan. El periodismo se practica cada día, es una maratón, una carrera de fondo, sí, pero mejoras o empeoras, aciertas y te equivocas, cada día. El traje de periodista pesa mucho.

P: ¿Quién fue tu gran maestro del periodismo? 

R: Sin lugar a dudas, José Joaquín Brotons. Recuerdo con especial cariño cómo me acogió en Onda Cero, cómo me dio confianza en mi mismo y cómo, gracias a su peculiar personalidad y modo de entender el oficio, me instó a pulirme mucho más. La lástima es que, cuando tuve la suerte de poder trabajar con él, asimilé unos conceptos profesionales, pero no otros, también muy importantes, los personales. Juanma Rodríguez es otro periodista que siempre me ha ayudado mucho, Edu García es radio viva, punzante, ingeniosa, alguien que me hizo creer y despegar, pensar que podía conseguir integrarme en un grupo y trabajar con los demás, formar un equipo. Echo de menos a Brotons y a Edu García. A su lado, trabajar era muy sencillo: Disfrutabas.

"Cada vez que veo una tertulia de fútbol en la tele, apago el aparato. Es odioso y está haciendo un daño tremendo a la credibilidad del periodismo". 

P: ¿Qué fue primero Rienzi o la noticia, quién sonó primero Supegarcía o las ondas de radio?

R: Primero fue Supergacía, tenía etiqueta definitiva de número uno. De hecho, los mejores periodistas deportivos han crecido junto a García, o contra García. Eso marca qué fue Supergarcía en este país. Pionero en todo. En lo bueno y lo malo podríamos decir que fui fan del As en tono sepia, de Simón Rufo, de Rienzi, de Relaño en El País, de Segurola…Pero mentiría si no dijera que el que me inoculó en la sangre el veneno del periodismo deportivo fue Supergarcía. No me dormía hasta que el no decía aquello de “Adiós y feliz madrugada…”. Era un Júpiter tonante, un bastión del periodismo denuncia. No es que siempre llevara razón o que fuera perfecto, ni mucho menos

P: ¿Qué representa para ti estos nombres: Gianni Brera, Cándido Cannavó, Enrique Gil de la Vera, Gilera, Sarmiento Birba, Ángel Fernández, Ricardo Lorenzo Rodríguez, Borocotto, Rafael Gómez Redondo, Rienzi, Pablo Rojas “el Negro de la Tribuna”, Juan Manuel Gozalo, José María García…?

R: Se trata de grandes clásico de ayer, hoy y siempre. Gente que hizo mucho por el periodismo, que hoy serían referencias indudables del gremio, gente a la que leímos nosotros y nuestros padres, un pedacito de nuestra infancia, un rincón de nuestros sueños, el vehículo de conexión entre nuestras fantasías y las que ellos, gracias a su poder de comunicación, nos hacían vivir.

"Alfredo Relaño ha sido, para algunos es y para otros seguirá siendo, el mejor periodista deportivo de este país". 

P: ¿Se acercan José Sámano, Martí Perarnau, Fermín de la Calle, Juanma Trueba y Santi Segurola a estos grandes? ¿Podría Alfredo Relaño con lo magnífico periodista que es llegar a ser un clásico si dejara por un momento de pensar que Dios pintó el fútbol sobre un tapiz blanco? ¿Has conocido alguna vez a algún periodista tan juicioso y centrado como Miguel Rico?

R: Hablas de cinco periodistas extraordinarios, cada uno en lo suyo, aunque las comparaciones aquí hacen poca justicia. Sámano es exquisito y certero en cada crónica; Perarnau es académico, racional y tiene una precisión quirúrgica a la hora de desmenuzar un partido, una táctica o una situación; Fermín es extraordinario porque es multidisciplinar y lleva el periodismo en la sangre; Juanma Trueba escribe crónicas angelicales, magníficas; y Santi Segurola, en mi modesto punto de vista, es la bandera del periodismo de calidad, podría decirse que es la punta de lanza de muchos jóvenes que, gracias a leerle y poder disfrutarle, queremos adoptar un estilo y una manera de hacer las cosas que sea elegante, que no caiga en la zafiedad o en el discurso de un forofo. Los cinco me dan razones para creer que el periodismo basura pasará de moda, que a la gente le gusta leer artículos de calidad.

Alfredo Relaño ha sido, para algunos es y para otros seguirá siendo, el mejor periodista deportivo de este país. Sabe mucho de fútbol y tiene una grandísima cualidad: Tiene una enorme capacidad para resumir, en pocas líneas, una tendencia general, un sentimiento o un partido. Relaño es una delicia concretando ideas y generando y asociando conceptos. Lo del Villarato, desde mi punto de vista, es algo que le ha hecho más daño a su credibilidad que otra cosa, no lo comparto y él lo sabe. Pero ¿cómo se puede decir que Relaño no es un periodista admirable?  Lo es. En cuanto a Miguel Rico, no sólo es un tipo que merece la pena, sino que reúne varias cualidades insólitas: No esconde su tendencia, pero no regala el oído a nadie;  tiene argumentos para debatir sobre todo; sabe qué tecla pulsar para hacer un juicio de opinión; y es magnífico escribiendo porque sabe mezclar vísceras y cerebro. Es uno de los periodistas deportivos que más admiro. Sobre todo, en estos momentos.

"El periodismo ha perdido su identidad".

P: ¿Cuándo decidiste desenterrar el Hacha amigo Uría?  

R: Igual por frustración profesional, no sé. Supongo que porque me sentía incómodo con la oferta de mercado que había en los diarios y porque me propuse ofrecer otras cosas distintas, ni mejores ni peores, pero distintas. Quería recuperar parte del periodismo denuncia, del periodismo humano, de algunas historias que, en los diarios de hoy, no caben, porque hay que vender la cubertería del Madrid o el pijama oficial de Kaká.

P_ Como tienes una edad similar a la mía debiste crecer entre el Larguero y Supergarcía, por eso te voy a hacer una pregunta de hace diez, veinte años: ¿García o De la Morena? 

R: García, hace 10 años, hace 20, ahora y cuando sea. Pero no porque De la Morena no haya sido extraordinario, que lo es, sino porque la figura de José Ramón no podría haberse entendido sin García. Y De la Morena ha sido y es todavía un número uno.

P: ¿Qué le debes a la COPE, a “Tiempo de Juego” y qué me podrías decir de tus compañeros, en especial de José Antonio Abellán?  

R: De “Tiempo de Juego” tengo un recuerdo inmejorable, con gente de bien como Edu Garcia, Valentín Martín, Vicente Ordaz, Luis Munilla, Axel Torres, Alkorta, Andújar, Fouto, Omar Candelas, Ricardo Altable…Éramos una familia de verdad, no sólo lo que salía por la radio.  Sobre Abellán, nada que decir.

"El traje de periodista pesa mucho".

P: ¿Vive el periodismo actual enfrascado en el guion de la película Network, aquella de la que hiciste un brillante artículo de opinión? 

R: Hoy todo es audiencia. Lo que no vende, no sirve. Y el que no tiene amigos o presenta “recomendaciones”, acaba acorralado. A eso hay que sumar la crisis económica y nos daremos cuenta de que el periodismo ha perdido su identidad.

P: Dijo un sabio popular como Sabina: “Los gimnasios están llenos, mientras las librerías siguen vacías” y "Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo." En cuanto a lo primero ¿qué importancia le das a lectura, a la literatura, en la vida y un oficio como el tuyo? Y en cuanto a lo segundo, ¿consideras que has adoptado esa filosofía de vida como leitmotiv? 

R: Creo que, en líneas generales, leer es básico para poder escribir, para poder tener más datos, para poder mejorarte a ti mismo. Muchos de los grandes defectos, lagunas y faltas de criterio que tenemos los periodistas es por no haber dedicado suficiente tiempo a leer, a rebuscar, a documentar, nuestros artículos u opiniones. Lo de pelear hasta el último segundo y no estar de acuerdo, debería ser el lema de vida de todo periodista que se precie. Hoy estamos demasiado “apegados” al poderoso. ¿Dónde está el periodismo denuncia?

P: ¿Qué tiene el fútbol de cultura y qué tiene la cultura del fútbol para que sea un fenómeno tan global como la economía de mercado, la democracia o internet?

R: Que es el reflejo social, que es un regreso a la infancia, que es el punto neurálgico de pasiones y sueños encontrados. Que los caprichos de un balón son tan azarosos como la misma vida. La prima de riesgo no tiene carácter lúdico. O al menos, yo no he sido capaz de encontrarlo.

P: El 22 de junio de 1986 ¿quién te hubiera gustado ser, Diego Maradona, Víctor Hugo Morales o un aficionado al fútbol nacido en Argentina? 

R: Me habría gustado ser Peter Shilton, haberlo visto venir corriendo desde el centro del campo y, cuando fuera a marcar, haberle sacado la pelota con el pie. Una vez dicho esto, si hubiera sido Shilton y hubiera sacado esa pelota ¿la historia del fútbol sería como es ahora? ¿y Maradona? ¿Y Shilton? Y ¿se diría en Argentina que Maradona es más que Messi? Nunca lo sabremos, es indemostrable, pero por eso el fútbol es más que internet, que la democracia, que la economía. Un segundo cambia tu vida.

P: Groucho Marx que era un genio y un visionario dijo un día: “La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro”. ¿Debemos hacerle caso, es tan pobre el contenido televisivo, tiene el deporte el tratamiento que merece, encuentras algún oasis en el desierto de la imagen?  

R: Cada uno tiene su opinión, la mía es bastante radical, lo reconozco. Cada vez que veo una tertulia de fútbol en la tele, apago el aparato, no me interesa nada escuchar a personajes, que no periodistas, que llegan al plató sabiendo, de antemano, qué van a decir cada uno de ellos en cualquier situación. Parecen pollos amaestrados, dicen siempre lo que su público quiere escuchar. Es odioso y está haciendo un daño tremendo a la credibilidad del periodismo.  Sí, prefiero un buen libro, o un artículo periodístico de más calado. El periodismo deportivo en TV ya es Salsa Rosa.

P: Por cierto y hablando de Groucho ¿qué sector del fútbol crees que encajaría a la perfección en la siguiente afirmación del genio neoyorquino?: “Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente”.

"No me interesa nada escuchar a personajes, que no periodistas, que llegan al plató sabiendo, de antemano, qué van a decir cada uno de ellos en cualquier situación. Parecen pollos amaestrados, dicen siempre lo que su público quiere escuchar". 

R: En todas las tertulias televisivas que se han puesto de moda porque sus personajes chillan, como gorrinos e histriones de sí mismo, pero a las empresas nos les importan ni sus disparates, ni sus ataques a la verdad, ni sus formas de hooligans. Sólo les importa el índice de audiencia. Yo, lo siento, crecí con “Estudio Estadio”. Allí ni Dios gritaba y los niños estábamos pegados a la tele 7 horas diarias. Y no veo gritar a nadie en Canal Plus o en GolTV (claro, son canales de pago y dan calidad). Y eso, sí lo veo.

P: ¿Crees que el Atleti que se hizo grande, crece y envejece dignamente de un tiempo a esta parte? ¿El fútbol es una gran mentira desde que las sociedades anónimas desnaturalizaron la identidad de los clubes y la voz del socio se apagó? 

R: El Atlético es el fiel exponente del desaguisado del fútbol convertido en SAD. Cuando le abrieron la puerta de par en par a los constructores y especuladores, una parte del alma del fútbol murió. Ahora, recuperar la legitimidad y soberanía de los clubes, es el gran reto para el aficionado. Antes todos podían escoger, un hombre, un voto, quién quería que fuera su presidente. Pregunta cuanta gente del Atlético desea que Gil y Cerezo sigan ahí 24 años más, con sus “grandes gestiones”. Nadie.

P: ¿No crees que la prensa deportiva (futbolística) española, vive una dualidad constante entre Madrid y Barcelona en la que en los últimos tiempos cambian los papeles constantemente y se reparten mutuamente el rol de víctima? 

R: De esa bipolaridad tenemos la culpa todos, desde hace años. Lo que ocurre es que el resto, la clase media, se ha visto apolillada porque la diferencia económica ha disparado su potencial deportivo, y eso repercute en que sólo dos pueden ganar siempre. Un reparto más equitativo del dinero o la desaparición de los extranjeros, igualaría la Liga. Y también, aunque no se crea, los minutos que los periodistas concedemos a los clubes. ¿Qué no es creíble? Que se pregunte la gente qué cobertura informativa tenía el Deportivo antes de ser el Superdepor. O el Sevilla antes de su gran ciclo. O el Valencia con Benítez.

P: Recientemente falleció Joe Frazier, un gran campeón, un chico de barrio que siempre iba hacia adelante, que jamás dio un paso atrás. Era una roca pero nos podía sorprender sacando su sombrero y cantándonos un blues. ¿Habrá comprendido Mourinho que su Real Madrid puede y debe ser como el legendario púgil de Beaufort, que se topó con Muhammad Ali pero acabó haciendo besar la lona a la leyenda?  

R: No lo comprenderá jamás, porque Mourinho vive y trabaja pensando que él es Alí, que él y sólo él es “El Más Grande”. Quizá lo sea. Yo, desde luego, no le compraría un coche de segunda mano, porque no me fío de él.  Y hablo, por supuesto, del personaje que él mismo se ha creado. El entrenador es un número uno indiscutible.

P: Por cierto hablando de Ali y Mourinho, ¿no crees que la pose artificial del portugués ante los medios, representa la historia más vieja del mundo? Muy de combates de boxeo, muy de Ali fuera del ring. ¿No crees que Mou aspire a ser en ese sentido una mala copia de Brian Clough?

R: Exacto. Pero en todos los sentidos. Sólo que Clough ganó con Derby County y Forest, dos equipos muy alejados de la elite y del potencial económico que él sí ha tenido con Chelsea, Inter o Madrid. Eso sí, lo que hizo Mou con el Porto es extraordinario.

P: Este Barça de Guardiola que puede perder y ya es leyenda se construyó en más de dos décadas y el fútbol tiene la memoria muy frágil pero ¿crees que como el Templo de Jerusalén será destruido en tres días?

"El Atlético es el fiel exponente del desaguisado del fútbol convertido en SAD. Cuando le abrieron la puerta de par en par a los constructores y especuladores, una parte del alma del fútbol murió".

R: No. De hecho, imagino que el paso del tiempo me dejará por los suelos, que el Barça va a seguir ganando títulos y jugando bien al fútbol durante muchos años más. ¿Mejor que el Madrid? El tiempo lo dirá, pero el Barça es una idea futbolística. Y las ideas no mueren nunca, permanecen siempre vivas.

P: Un compañero me hizo un símil cultural muy acertado, me dijo: Messi llega a la belleza a través del barroco y Xavi llega a lo sublime a través del minimalismo, de la sencillez. Entonces le pregunté ¿si Messi es como dices y Xavi tal y como lo describes, qué tipo de jugador es Iniesta? ¿Qué representa Iniesta para ti Rubén? 

R: El mejor jugador español de la historia y el nombre al que millones de españoles asociaremos, de manera instantánea, uno de los días más felices de nuestras vidas. Andrés, por su modo de ser, se merecía ese gol. Messi será Balón de Oro, pero Iniesta es Balón de Oro en los corazones de todos los españoles. Y digo bien, de todos.

P: ¿Algún día Messi sorteará su más complicada quimera: ser campeón del mundo y ser querido en Argentina? 

R: Estoy convencido de ello. Incluso creo que ganará más de una Copa del Mundo.

P: Cuando Eduardo Chillida hacía esculturas veía porterías y porteros, ¿cuando haces un articulo o cuentas una historia qué ves? 

R: El personaje, el lado humano, la coyuntura que nos demuestra que el fútbol sólo es un reflejo de quiénes somos y qué queremos ser en la vida.

"Espero que la Copa del Mundo de España cambie esa inercia de no rendir un homenaje prolongado a los éxitos españoles y que se valore, a partir de ahora, mucho más a nuestros iconos".

P: Siguiendo con las esculturas, si das un paseo por la geografía futbolística de las Islas enseguida te percatas de la sensibilidad histórica de los ingleses, los británicos por sus ídolos futbolísticos. En cada campo un héroe de bronce traza el camino generacional hacia el pasillo de las emociones, donde los padres transmiten a sus hijos el respeto y la sensibilidad histórica por los que fueron grandes iconos del club. ¿Por qué nos llevan años luz? ¿Qué falla en España? 

R: El periodismo. Aquí el tema va de ensalzar a Guardiola cuando gana y, cuando pierde, poner en marcha el ventilador de la mierda y ponerle a caldo. No hay respeto por nuestras figuras de verdad, por la historia, por las hemerotecas. Tampoco hay ese acusado sentido de la tradición de Las Islas, eso también es cierto. Espero que la Copa del Mundo de España cambie esa inercia y que se valore, a partir de ahora, mucho más a nuestros iconos.

P: ¿Qué consejo le darías a todos esos chicos que cursan en la Unversidad estudios de Ciencias de la Información y sueñan con recorrer el pasillo de la noticia, pasear por la redacción vacía repleta de consonantes y vocales esparcidas por el suelo ávidas de encontrar a un redactor que las convierta en periodismo de autor, o al menos en periodismo libre de opinión y publicación? 

R: Siempre respondo lo mismo. No soy nadie autorizado para dar consejos, pero ahí van. Uno, no dedicarse al periodismo. Y si se hace caso omiso del primer consejo, volcarse en el segundo: disfrutar de cada segundo de la profesión.

"Quería recuperar parte del periodismo denuncia, del periodismo humano, de algunas historias que, en los diarios de hoy, no caben, porque hay que vender la cubertería del Madrid o el pijama oficial de Kaká".

P: Y por último: Durante este tiempo de trabajo nos hemos topado con una paradoja que cuando menos nos ha chocado, los periodistas que persiguen el prestigio y la calidad en el periodismo, no han apoyado un medio que precisamente eso es lo que busca, hacer el periodismo que sus medios le permitan y dar salida al talento, VAVEL, un sitio cuanto menos, digno. Es algo que nos ha sorprendido mucho en VAVEL, pues a muchos de los que nos hemos acercado nos han ignorado. Solo honrosas excepciones como Carles Francino, Antonio Romero, Miguel Ángel Román, Javier Fuente, JJ Santos, Martín Perarnau, tú y algún otro han atendido nuestra llamada. ¿A qué crees que se debe, vislumbras el porqué de esa actitud o es un mero comportamiento de defensa corporativa? Nosotros no encontramos respuestas positivas a una contradicción tan grande.

R: Ignoro las razones de por qué motivo otros periodistas declinan colaborar o coger el teléfono a vuestra llamada. Quiero creer que por falta de tiempo, por estar liados o siemplemente, porque no desean volver a ese periodismo de calidad que pedís, exigís y queréis. Yo, al igual que vosotros, sin manejar todas las claves internas y disponer de toda la información que sí tenéis vosotros, entiendo que si existe algo contradictorio no es el periodismo, sino los periodistas. Y por ahí, no hay que negarlo, hay muchos periodistas extraordinarios que, además, son buenas personas. Pero también existen otros que no lo son. Y hay, por desgracia, mucha gente que se pregunta qué puede hacer el periodismo por ellos, y no qué pueden hacer ellos por el periodismo. 

MJ: Amigo Rubén, muchas gracias por tu amabilidad, por tu sinceridad, por tu docencia, por desenterrar tu Hacha una vez más con la esperanza de enterrarla algún día porque las cosas hayan cambiado. Gracias por haberme recibido y por tu pasión, pues como dijo Roberto Fontanarrosa: "Creo que si no se entiende que esto es una pasión, y las pasiones son bastantes inexplicables, no se entiende nada de lo que pasa en el fútbol"

Rubén: Al contrario, el agradecido soy yo y me pongo a tu disposición para lo que quieras. Un placer haber tenido la oportunidad de contactar con una de las personas que más y mejor explican el fútbol y sus historias, como es tu caso. Un abrazo