Primavera Valenciana

Lo que empezó siendo una lucha pacífica por una educación digna en la que los alumnos pudieran asistir en condiciones a clase, se convirtió en una batalla campal en la que los estudiantes se convirtieron en enemigos para un cuerpo de policía que solo supo frenar una misma voz a golpes. Fotos de Germán Caballero.

Primavera Valenciana
Primavera Valenciana

Sabrán los lectores asiduos a VAVEL que la información que prima por encima de todo es la deportiva. Pero sabrán también que los soñadores que formamos parte de este ambicioso proyecto luchamos por un periodismo de calidad, algo que desgraciadamente está en desuso. Y para los que no lo sepan, quien escribe estas palabras libera al diario de toda responsabilidad y las críticas que se viertan hacia este artículo serán única y exclusivamente para el autor. Mi función en VAVEL es contar a los lectores lo que hace el Valencia Club de Fútbol cada partido, pero lo acontecido en la ciudad del equipo blanquinegro me obliga a traspasar el mundo futbolístico para intentar acercar lo que ocurre día a día en lo ya conocido como Primavera Valenciana.

Los recortes en Educación del Gobierno han afectado en demasía a la Comunidad Valenciana. Hace poco más de un mes, la provincia de Castellón informó de que varios institutos se habían quedado sin calefacción. Una foto de un alumno del Instituto Álvaro Falomir de Almassora desató una serie de protestas que comenzó desde la parte norte de la comunidad hasta llegar a la capital, Valencia. Más concretamente, al céntrico instituto  Lluis Vives. Los alumnos de este instituto colocaron pancartas a inicio de esta semana que acaba hoy en las ventanas del centro y salieron, de forma pacífica, a protestar a la calle Xátiva por los excesivos recortes que dejaron al colegio sin calefacción. Al igual que lo ocurrido en el Instituto Álvaro Falomir de Almassora. Pero la protesta va más allá. Lejos de los recortes del Gobierno central, la gente de la Comuninat está harta de que el dinero sea invertido en grandes eventos, véase la Fórmula 1 o la Copa América, y que no haya preocupación alguna por lo realmente importante, que es la Sanidad y la Educación, entre otras cosas.

Los participantes en la protesta del Instituto Lluis Vives fueron aumentando con el paso de los días, al igual que la tensión generada por la aparición de la Policía Nacional. El Cuerpo Nacional de Policía salió a la calle por orden de Paula Sánchez de León, delegada del Gobierno, con el objetivo de desalojar las calles del centro de Valencia y devolver el orden a la ciudad. Algo que no gustó a los estudiantes, quienes reclamaron su derecho a cercar la calle.

De la paz al campo de batalla

Entre reclamos e impaciencia, en el centro de Valencia se fraguó una batalla que refleja la situación de un país en horas bajas. Ante la imposibilidad de desalojar pacíficamente la calle Xátiva y alrededores, la Policía, bajo las órdenes de Paula Sánchez de León, comenzó a utilizar la fuerza para vaciar las repletas calles de Valencia. En poco más de diez minutos, la capital del Turia viajó atrás en el tiempo y recordó los peores momentos del territorio español. Niños, adolescentes y adultos fueron golpeados sin posibilidad alguna de defensa.

Entre los agredidos, Andrea, estudiante de 19 años, recibió un fuerte golpe en la cabeza y tuvo que ser atendida recibiendo seis grapas para cerrar la herida. En declaraciones a VAVEL, Andrea afirmó que se sintió engañada por los agentes: “Me llevaron dentro porque decían que llamaba mucho la atención. Me dijeron que me había caído y que me había dado un golpe, ¡a mí! Pero tuvieron que llamar al SAMU”. Pero sorprende más la explicación de la agresión: “Yo estaba de espaldas a los policías para volver entre la gente porque se llevaron a un amigo. Salí y noté un fuerte golpe en la cabeza de repente. Me apoyé en un coche porque me mareé, empezaron a pitarme los oídos y comencé a andar. Cuando me toqué la cabeza y la gente vio la sangre, gritaron que me habían abierto la cabeza y enseguida me metieron dentro del grupo”.

También atendió a VAVEL el fotoperiodista que nutre de imágenes este artículo. Germán Caballero nos contó como se originó la batalla entre policías y estudiantes: “Aquello comenzó cuando los chavales salieron del instituto. Cortaron la calle Xátiva y a los 10 minutos decidieron avanzar. En uno de los cruces, la policía, que estaba escondida, apareció y montó un cordón policial. Los chicos se exaltaron y ahí, la policía se volvió loca.” La tensión y la agresividad siguieron creciendo hasta llegar a la Estación del Norte de Valencia: “Mucha violencia y además gratuita. Los chavales se asustaron y empezaron a saltar la valla. Los policías no paraban de golpear; cargaron, cargaron y cargaron. Algunos periodistas también recibimos varios golpes.”

Cierto es que, como se ha podido ver en varios medios, algunos policías recibieron golpes por algunos que aprovechan las aglomeraciones para sacar su rabia a la luz, desacreditando así cualquier protesta pacífica. Pero, obviamente, las agresiones a los policías escasearon.

La tensión siguió en aumento hasta la noche. La imagen de Valencia para el resto de España y de Europa volvió a ser vergonzosa. Sobre todo gracias a los vídeos que la prensa publicó en sus ediciones digitales. Lamentable es el vídeo en el que un policía empuja a dos chicas que solo huían contra un coche en marcha. La mayoría de  televisiones abrieron con imágenes parecidas y criticando la actuación del Cuerpo Nacional de Policía. Se denunciaron también las palabras del Jefe Superior de Policía en la Comunidad Valenciana, Antonio Moreno, en las que tachaba a  los estudiantes de ser el enemigo: “la Policía se ha visto obligada a repeler una agresión, hubo una respuesta proporcionada y no cargas.” Las imágenes están ahí.

Calma tensa

Tras la mala imagen que se creó Valencia y su propio gobierno, los días siguientes a la carga policial no tuvieron problema alguno. Los manifestantes pudieron mostrar su descontento con total tranquilidad. Las protestas más multitudinarias se dieron el jueves y el sábado.

Para este miércoles hay una huelga propuesta desde hace poco más de dos semanas en toda España en contra de los recortes y Valencia volverá a ser tomada por los estudiantes. Esperemos, que con otro resultado.