Política Noticias

Elecciones generales por adelantado

Elecciones generales por adelantado

José Luís Rodríguez Zapatero ha hecho, hoy, realidad el sueño de muchos de sus detractores, adelantar las elecciones. La fecha elegida para llevar a cabo los comicios es el 20 de noviembre, una “casualidad” que dará mucho que hablar.

Nada hacía presagiar a primera hora de la mañana que hoy iba a ser un día diferente de los anteriores. Estos días en los que los rumores y los dardos envenenados eran los protagonistas de las comparecencias de las altas esperas políticas de nuestro país. Al final, esta mañana, Zapatero ha tomado la decisión que muchos venían pidiendo, casi de forma desesperada, desde hace meses, adelantar las elecciones. Para sorpresa de todos, el día clave se ha fijado en el 20 de noviembre (20N), el día en el que se conmemora el  aniversario de la muerte de Francisco Franco. ¿Casualidad? Cuesta creerlo. Ese día puede ser clave en los resultados, aunque quizá sea más perjudicial que beneficioso, en contra de lo que se espera.

En la rueda de prensa ofrecida por el todavía presidente, se han recordado los logros de la legislatura, el descenso que ha habido este mes en las cifras del paro y demás “obras y milagros”, hasta que por fin se han pronunciado las palabras mágicas “adelanto” y “elecciones”. Momento feliz, casi de júbilo, para algunos y algo menos alegre para otros, que hubieran preferido que Zapatero agotase su mandato ante el miedo a un futuro muy incierto. “Nunca le ha pedido al presidente que adelante las elecciones” ha declarado posteriormente Rubalcaba, candidato socialista a la presidencia y sucesor de Zapatero en convertirse en el foco de todas las críticas y responsable de todo lo malo que nos acontezca. En este caso lo destacable no es si se lo han pedido más los de su partido o los opositores, lo importante es que lo ha hecho. Ha decidido acortar su mandado varios meses, a pesar de que en reiteradas ocasiones ha dicho que no lo haría.

¿Otros vendrán que bueno me harán?

Tras la rueda de prensa de Zapatero ha sido el turno de escuchar a Mariano Rajoy. Hablar ha hablado, decir no ha dicho mucho. La noticia no podía ser mejor para él, hace meses que se ve habitando La Moncloa y ahora ese momento está más cerca que nunca. Las críticas a Rodríguez Zapatero no han podido ser peores estos últimos meses, la presión de ver que el país ya no le respaldaba ha tenido que ser terrible. Muchos pedían su dimisión desde el mismo momento en el que renovó legislatura, allá por el 2008. Ahora hay que esperar para ver qué nos depara el futuro. Para ver si de verdad hay alguien que tiene las claves para mejorar esta situación y no llega el momento en el que Zapatero diga aquello de “otros vendrán que bueno me harán”. Sobre todo, porque si ese momento llega querrá decir que las cosas no sólo no habrán mejorado, sino que habremos comprobado como aún podemos llegar más al fondo del pozo.