Sandy y los estados decisivos

Sandy influye en la campaña electoral de Estados Unidos.

Sandy y los estados decisivos
Sandy y los estados decisivos

A pocos días de las elecciones estadounidenses, se cruzó en los caminos de las campañas presidenciales un huracán llamado Sandy que fue dejando destrozos y muertos a su paso, lo que provocó la suspensión temporal de mítines como un vuelco de ambos partidos en atender a las víctimas. Sin embargo, estas dos últimas jornadas no han estado totalmente exentas de política: por un lado, Obama intenta demostrar ante la ciudadanía  la fortaleza del estado vigente ante las calamidades; por otro Romney saca un enfoque más emocional de su persona al solicitar en Florida la recolecta de dinero o la ayuda de la Cruz Roja para los afectados por Sandy.

La aparición de un fenómeno de tales dimensiones a las vísperas de las elecciones va a tener un efecto culminante, ya que rompió y reordenó las agendas en un momento en el cual los candidatos deben focalizarse, sobre todo, en los estados relevantes, es decir, provincias en las que los candidatos han de ganar o, por lo menos conseguir mayoría para poder llegar a la presidencia. Los territorios de máxima importancia son Florida y Ohio.

En Estados Unidos, el cargo a la presidencia no es elegido por votación popular, sino por los representantes que cada estado, dependiendo de su población, lleva al Colegio Electoral. Para que alguien pueda liderar la nación, debe obtener como mínimo 270. Florida y Ohio son de los estados que más votos incorporan (29 y 18 respectivamente).

Florida, el actual receptor de inmigrantes, es el ejemplo de la mescolanza social norteamericana, por eso mismo, una campaña en dicho estado resulta complicada, porque debe atender a todos los grupos: estadounidenses, cubanos, colombianos, puertorriqueños, venezolanos, judíos jubilados, estudiantes, empresarios, italianos etc. Además Florida ha sido conocida históricamente por ser un lugar difícil de descifrar en cuanto a intención de voto; pues así como en el 2000, y después de la intervención del Tribunal Supremo, la victoria fue para George W. Bush; en el 2008 esta recayó en Obama.

En lo que respecta a Ohio, ni un republicano ni un demócrata (salvo el caso de Kennedy) ha logrado ser presidente sin ganar allí. Ohio es un territorio muy importante, pues es visto como el espejo de la nación, lo que ahí se decida no solo acercará la victoria al candidato ganador, sino que mostrará la tendencia general de la población.

Según los últimos sondeos, los estados de Florida y de Ohio se inclinan ligeramente hacia Obama. Sin embargo, la diferencia es tan ínfima que, de cara a los cinco días restantes, todo puede pasar.