Ciencias Sevilla: el rugby como escuela de vida

Era el equipo sevillano más laureado hasta que en 2005 el Sevilla FC encadenase su racha de títulos. El Ciencias Sevilla de rugby reúne cada tarde a verdaderos amantes de un deporte de villanos practicado por caballeros. VAVEL se adentró en las entrañas de este histórico equipo de rugby que resiste, con jugadores 'amateurs', en la máxima categoría del rugby nacional.

Ciencias Sevilla: el rugby como escuela de vida
Fotografías: Carlos Benito (Ciencias Fundación Cajasol).

Pese a la llegada del otoño, el sulfurante calor sevillano sigue mostrando su resistencia a abandonar la ciudad hispalense. Anexo al Estadio Olímpico de La Cartuja reside uno de los clubes con más historia del deporte andaluz: el Rugby Ciencias Sevilla, popularmente conocido como “el Ciencias” y actualmente renombrado como Ciencias Fundación Cajasol, entidad financiera que patrocina y colabora con el mantenimiento del único equipo amateur de la División de Honor del rugby español.  

En horario vespertino del pasado 11 de septiembre las Instalaciones Deportivas de La Cartuja recibían la visita de VAVEL, que se adentró en ellas para descubrir las entrañas del mejor equipo de rugby de Andalucía. VAVEL fue atendido gentilmente por su presidente, Francisco Alemán, por el primer entrenador, Paco González, y por el coordinador de la escuela, Juan González.

Fundado en 1972, el Ciencias Rugby es uno de los clubes con más historia de la comunidad andaluza, refrendando su importancia entre los años 1992 y 1996, fechas entre las que se proclamó campeón de la Liga de División de Honor por dos veces, de Copa del rey en tres ocasiones  y de la Copa Ibérica en una. Como señalábamos anteriormente, ha sido uno de los equipos, junto al Unicaja Almería de Volley, más laureados del sur de España, hasta que el Sevilla FC de Juande Ramos logró aquellos 5 títulos en tan solo 2 años.

Equipo amateur, ambiente profesional

Asumiendo el delirio que sobre la capital de Andalucía ejerce el fútbol y sus dos grandes equipos, el Rugby Ciencias lucha año tras año por atraer cada vez a más adeptos al que para muchos es el deporte más puro que existe.  Alejado de grandes -y efímeros- presupuestos, la entidad hispalense lleva varios años apostando por ser un equipo totalmente amateur en lo que a jugadores se refiere, pero lo más profesional posible en cuanto al ambiente que rodea a los mismos, con técnicos, instalaciones y personal sanitario de primer nivel a su disposición.

Prueba de ello es su técnico, Paco González, que llegó a la ciudad del Guadalquivir tras su andadura como seleccionador nacional Sub-18,  y quien afirma ser como es gracias al rugby: “Es el que me ha forjado como persona. Al ser un deporte de contacto, de combate, tus compañeros te tienen que guardar las espaldas, y eso crea muchos vínculos. Mis mejores amigos, con los que me he hecho hombre, son de rugby”.

“Muchos de los críos creen que el rugby es el fútbol americano, pero en absoluto, nada que ver. Esto tiene unos valores impresionantes. El que no esté preparado, el rugby te lo devuelve con creces. Compañerismo, superación, sufrimiento….”, nos cuenta Paco, que asegura que el rugby “es un deporte importantísimo”, a la vez que nos recuerda que el Mundial de Rugby es el tercer evento deportivo más visto en el mundo tras el de fútbol y los JJOO.  “Es un deporte que mueve muchísimo dinero en otros países. En Francia compras un periódico y no sale fútbol, sale rugby”, señala.

"En el rugby al árbitro solo le habla el capitán, y lo trata de usted"

Sobre la importancia del rugby en nuestro país, Paco González opina que “cada vez en España se está echando más rugby, Internet está haciendo mucho. Cada vez se están viendo más partidos en la tele, y en la red”.

Una de las cosas que más llama la atención sobre los valores de dicho deporte es la respetada figura del árbitro: “Al árbitro en rugby no se le habla. Solo se hace a través del capitán y se le trata de usted.  Si protestas el árbitro tiene la potestad de llevarse  la falta diez metros más allá de donde se produjo”.

Además, los propios clubes suelen tomar medidas internas para sancionar cualquier comportamiento fuera de lugar de alguno de sus jugadores. “Nosotros tenemos nuestro comité interno. Y a nivel de élite, aunque seas el mejor jugador del mundo, si haces una locura o se te va la cabeza tienes una sanción de 2/3 partidos y la cumples con quien sea, en cualquier competición”, cuenta González.

Asimismo, también indica que el rugby es “un deporte en el que es necesario todo tipo de jugadores. Desde el fuerte  hasta el rápido.  Aquí el gordito fuerte es necesario, pero también el bajito rápido. Abarca todo el abanico de personas que existen”. 

Apuesta de futuro

Con la firme creencia en los positivos valores que el deporte, y el rugby, transmiten a los niños a la vez que los aleja de las malas influencias de la sociedad, el Ciencias Fundación Cajasol realiza campañas de captación a través de colegios y programas a los que cada vez se suman más críos. Sobre ello hablamos con Juan González, la persona que coordina la escuela del club.

"Cuando los chavales prueban el rugby, difícilmente lo dejan"

“Yo empecé cuando había 14 niños. Ahora hay cerca de 300, casi que no cabemos”, nos comenta sobre lo que es un claro indicativo de que las campañas de captación están teniendo un gran éxito: “Tenemos 'colegios links' donde conocemos profesores de educación física que invitan a los chavales a probar el rugby. También nos movemos por las redes sociales, pero lo que más funciona es que, al ser un deporte desconocido, muchos chavales no saben lo que es, pero cuando lo prueban se quedan y atraen a su amigos”.

“Tenemos chavales desde los 6 hasta los 20 años. Todos entrenan dos días a la semana. Los mayores entrenan tres. Cada categoría tiene, como mínimo, dos entrenadores y dos delegados, que se encargan de la parte administrativa”, aclara González.

Juan tiene claro que es “un proyecto a largo plazo”, con un programa de formación de entrenadores donde se realiza “una reunión mensual entre todos los técnicos y ayudantes con los entrenadores del primer equipo”. El objetivo no es otro que “intentar llegar a un objetivo común de tal manera que vayamos siempre en la misma dirección, para que cuando den el salto a otra categoría no se note”.

Mantenerse para sobrevivir

La ayuda que ofrece la Fundación Cajasol al equipo hispalense es la base del sostenimiento del club. Francisco Alemán, su presidente, reconoce que “sobrevivimos gracias a ellos, les estamos súper agradecidos. Queremos que nos sigan apoyando, por eso nos tenemos que mantener en División de Honor”.

“Yo era jugador con 8-9 años y ahora soy presidente por decisión de los jugadores. Estuve entrenando a niños en la calle y ahora esos niños, con 35 y 40 años, me han elegido para ser presidente del club. Yo estoy encantado”, confiesa.

"En España, el semiprofesionalismo tiene los pies de barro"

Sobre el futuro del rugby en España, Francisco opina: “Se está profesionalizando; esto puede ser bueno o malo, porque muchos equipos, a causa de patrocinadores espontáneos, han fichado a profesionales que ganan ligas pero, al no trabajar con la cantera, después de pocos años no han llegado a nada. Es una muestra de que el semiprofesionalismo en España tiene los pies de barro”.

La filosofía del Ciencias Sevilla es clara: “Una oferta de dinero es muy interesante pero con el capital no debemos olvidar la cantera, y con esa economía saneada hay que ayudar a nuestra gente con becas, con estudios, con ayudas, etc.”.

“Actualmente estamos intentando que el ayuntamiento nos construya un campo de césped artificial adicional para el complejo deportivo, porque hemos tenido que ampliar el horario de entrenamientos para no saturar las pistas que tenemos ahora. Si no nos dan beneficios económicos como hacen en otras comunidades nos gustaría que nos facilitaran beneficios materiales para ayudar al club, ya que nosotros hacemos una labor social muy importante”, incidió Francisco en su reclamo.

Redacción: José Antonio Vega 

Transcripción: Manuel Delgado

Fotografía: Carlos Benito