¿Sin casa y con hipoteca?

En este momento en el que la crisis económica forma parte de nuestro día a día y encontrar un puesto de trabajo es lo más parecido a un regalo, no sólo no tenemos ayuda de los bancos en los que antes depositábamos nuestros ahorros, sino que parece que ellos son los que más se benefician de nuestra desgracia

¿Sin casa y con hipoteca?
El día a día de un hipotecado/ Farruco

Cuando vamos a comprar una vivienda y no tenemos la suerte de contar con el dinero para pagarla, nos vemos obligamos a pedir una hipoteca. Así comienza el proceso de endeudamiento en el que nos veremos sumidos durante años. Para concederte o no entrar en este modo de vida, los bancos valoran tu capacidad económica y deciden prestarte o no el dinero. Evidentemente, no te lo prestan porque sí. Te fijan un tipo de interés que tendrás que pagar cada mes en tu letra y que podrá variar tras las revisiones. No podemos olvidar otro punto clave en todo esto, la tasación de la vivienda que pretendes adquirir. El tasador visita el inmueble y fija el importe. De él dependerá, entre otras cosas, si necesitas un aval.

Si meses o años después de la concesión del préstamo pierdes tu empleo y no tienes derecho a prestación o ésta ya ha finalizado, las alarmas empiezan a sonar. Cómo vas a pagar la letra mensual si tienes que preocuparte con poder comer. Si dejas de pagar, el banco se queda con tu casa y con tus sueños. La cifra que pusieron en la tasación para fijar el valor de tu hogar resulta que ya no vale, ya que si tuviera validez al quedarse con tu casa el crédito quedaría saldado. Lamentablemente las cosas no son así, no sólo se quedan con el inmueble sino que tú como propietario te ves obligado a seguir pagando la deuda. ¿Por qué?

En Vavel nos preocupamos por este tipo de situaciones, por eso estamos preparando un amplio reportaje sobre este tema. Nos gustaría conocer la opinión de nuestros lectores, por lo que te animamos a que si te encuentras en esta situación o conoces a alguien que lo esté, nos escribas a [email protected] y nos cuentes tu caso. Vosotros nos ayudaréis a dar voz a nuestras palabras.