Día Universal para el Recuerdo

Hoy es el día en el que deberíamos sentarnos a llorar amargamente durante aproximadamente una hora y 40 minutos. Un segundo por cada niño que muere al día debido al hambre y la desnutrición.

Día Universal para el Recuerdo
6.400 niños mueren al día de hambre. | Foto: Estaticos03.cache.el-mundo.net.

El hambre provoca más muertes al año que el Sida, la tuberculosis y la malaria juntos. Se reabre el debate en los medios hoy por millonésima vez al ver las cifras de niños muertos, 19.000 niños al día por causas evitables, un 40% de ellos por desnutrición. Casi 7.000 ángeles caídos a los que su bajo peso ha hecho elevarse de los brazos de sus madres, sin poder retenerlos en un mundo que los ha dado la espalda.

Hoy ya no sirve rasgarse las vestiduras ni golpearse el pecho, no, eso no evitará la partida de otro contingente mañana, de la misma envergadura. La solución al hambre no se encuentra en el envío de alimentación a los países en vías de desarrollo, según la FAO el único método de erradicar el problema es convertir a los pobres en productores de su propio consumo. La autosuficiencia para sobrevivir y esto impulsaría después la comercialización de excedentes, permitiéndolos entrar en un mercado que asegurase una sociedad en condiciones estables de vida. Sin embargo, en momentos de crisis también se hace necesaria la ayuda directa, como es el caso actual de la sequía en Sierra Leona.

Pese a todos estos informes y organismos que tienden la solución, seguimos asombrándonos del escaso éxito que tienen las propuestas y observamos anonadados, un año más, el periódico plagado de esquelas. Ningún mérito tiene hacerse eco hoy de lo que se olvidará mañana, nada válido ni exitoso saldrá por escribir lo frustrante que es cada 20 de Noviembre. Un día que pretendió ser de celebración de la infancia y se convierte en la cita recordatoria de lo que hay más allá del calendario.