Antena 3 se decide a emitir "Juego de Tronos"

Antena 3 se decide a emitir "Juego de Tronos"

En contra de los rumores que apostaban por Nitro o LaSexta como plataformas para la emisión de la serie de HBO, finalmente será Antena 3 la que la ubique dentro de su programación estival.

Se acabó la espera. A pesar de que nos encontramos inmersos en un verano de lo más caluroso, el invierno se acerca a Antena 3 de la mano de la última superproducción con el sello de la cadena americana HBO. Y es que “Juego de Tronos” no es una serie de las que dejar olvidadas en un cajón, precisamente. Es por ello que la cadena generalista se ha decidido a emitirla durante este verano, acallando aquellos primeros rumores que la situaban en el canal TDT Nitro o incluso en LaSexta, como resultado de la reciente fusión de ambos grupos multimedia.

La noticia se hacía visible durante el final de la serie “Hispania”, momento en el que Antena 3 aprovechó para emitir una promo de esta producción basada en la obra de George R. R. Martin, “Canción de Hielo y Fuego”. No obstante, hace ya unos días sabíamos por boca de Bernd Reichart, director de canales digitales del Grupo Antena 3, que “Juego de Tronos” iba a “tener la posibilidad de (emitirse en) una ventana más prominente que la de Nitro”, tal y como reflejan sus declaraciones en la web Vanitatis.

Ahora, las incógnitas que quedan por desvelar son el horario en que podrá ser vista la serie, por un lado, y cómo encajará un producto de estas características en el canal, por otro. No es un secreto que Antena 3 posee una programación mayoritariamente familiar, y “Juego de Tronos” es una producción muy explícita, tanto en la violencia que exhibe como en las escenas de sexo y desnudos de las que alardea sin ningún tipo de tapujos.

Un invierno tardío

A pesar de que la primera tanda de capítulos de “Juego de Tronos” aterriza ahora en Antena 3, lo cierto es que esta ficción lleva ya dos temporadas emitidas tanto en Estados Unidos como en España, donde Canal + se ha hecho con los derechos de emisión, obteniendo, por cierto, un gran éxito. También al otro lado del Atlántico el producto de HBO es sinónimo de calidad, con la mayor parte de la crítica deshaciéndose en elogios (recordemos que tiene en su haber dos premios Emmy, uno a Peter Dinklage, como mejor actor de reparto, y otro a la mejor cabecera, así como un Globo de Oro para el mismo actor) y un fiel grupo de seguidores proporcionando feed-back de forma constante. En cuanto a las audiencias, la serie sigue un ritmo ascendente envidiable, logrando reunir frente al televisor a 4,2 millones de espectadores durante la emisión del último capítulo de la segunda temporada en Estados Unidos.

Para los que no lo sepan (y sin caer en los siempre molestos spoilers), la historia de “Juego de Tronos” tiene lugar en el ficticio mapeado de Poniente, una enorme masa de tierra dividida en siete reinos con una ambientación similar a la Edad Media europea. Sin embargo, posee la particularidad de que las estaciones pueden llegar a durar varios años, con todas las consecuencias (generalmente nefastas) que ello acarrea a sus habitantes. En dicho territorio, el gobernante se sienta en el Trono de Hierro, un trofeo elaborado a partir de las espadas de aquellos que han sido derrotados y que se ubica en Desembarco del Rey, la majestuosa capital. Con todo ello, a lo largo de los capítulos seremos testigos de las ansias de poder de cada una de las Casas que existen en Poniente, con sus distintos gobernantes conspirando y luchando entre sí por hacerse con el Trono de Hierro.

El arte de la adaptación

Uno de los aspectos más llamativos tanto de la serie como de la saga literaria en la que se basa es el exquisito tratamiento de los personajes que hace George R. R. Martin. El escritor estadounidense logra dotarlos de una personalidad detallada hasta lo enfermizo, evitando caer en la siempre evidente distinción entre buenos y malos, y haciendo de cada uno de ellos individuos con fuertes intereses propios y a menudo moralmente cuestionables. Todo esto es trasladado a la pequeña pantalla espléndidamente por sus creadores y productores, David Benioff y D.B. Weiss. Sin embargo, no es posible plasmar una obra de la magnitud de “Canción de Hielo y Fuego” en tan solo diez episodios por temporada, por lo que ambos creativos se han visto en la obligación de eliminar algunos personajes y eventos de los que sí disfrutaron los lectores de la saga. Pese a estas omisiones, lo cierto es que es una adaptación verdaderamente fiel al espíritu del material original, contando, además, con la supervisión de Martin, quien no ha dudado en guionizar algunos de los capítulos más importante de las (hasta el momento) dos temporadas existentes.

Y si hablamos del éxito de “Juego de Tronos” como serie, es menester mencionar al impecable reparto del que hace gala el producto estrella de HBO (con permiso de “True Blood”, claro está). Al ya mencionado Peter Dinklage se le unen caras conocidas como Sean Bean (“El Señor de los Anillos”), Jason Momoa (“Conan”) o Lena Headey (“300”), además de incorporar nuevos pero prometedores rostros tales como Emilia Clarke, Kit Harington o Maisie Williams, por citar algunos nombres del extensísimo reparto del que puede presumir la ficción. Tampoco hay que olvidarse de los enormes valores de producción que hace de “Juego de Tronos” un producto digno de competir directamente con algunos de los blockbusters cinematográficos que suelen inundar las salas de cine. Así, las recreaciones de castillos de ensueño o seres fantásticos de diversa índole son de un nivel altísimo, y contribuyen a crear un espectáculo difícil de olvidar.

 

El futuro de Poniente

Por obvio que resulte comentarlo, la serie ya se encuentra renovada por una tercera temporada cuya producción comenzará en breve, y que se encargará de adaptar la primera mitad de “Tormenta de Espadas”, el tercer libro de la saga que, por su volumen, será dividido en dos tantas de diez episodios. Necesitaremos esperar hasta el próximo año para ver qué se cuece en el vasto territorio de Poniente.