Roland Garros: Federer, ante su objetivo más complicado
26/05/2012 - 13:37.Rebosante de ilusión, afronta Roger Federer el segundo Grand Slam del año. Volver a triunfar en Roland Garros, objetivo primordial para intentar asaltar el cetro mundial.
3 de Junio del 2011. París. Semifinales de Roland Garros. La inexpugnable racha del nuevo número uno parece inquebrantable. El recuerdo de la derrota es lejano para Novak Djokovic. Uno de sus principales objetivos, la arcilla francesa, se presenta ante él en su mejor momento. No obstante, el obstáculo más grande, se interpone entre él y el que podría haber sido su segundo grande del año. El maestro, se marca entre ceja y ceja la tarea más complicada, quizás pensando que sólo él puede lograrla. Algo más de tres horas después, el genio suizo grita en un gesto de rabia, consciente de la importante hazaña consumada. Otra gesta de Roger Federer, que sucumbió ante Rafael Nadal en la finalísima, pero que volvió a dar un ejemplo de grandeza, mostrando su ansia por superar los retos marcados y por añadir nuevos trofeos a unas vitrinas más que repletas.
Roland Garros, su Grand Slam más difícil de conquistar
A lo largo de su extensa carrera como profesional, a la que todavía parecen restarle muchos años, Federer ha alcanzado casi todas las metas que se ha propuesto. A día de hoy es el tenista con más Grands Slams de la historia, habiendo alcanzado la gloria en todos ellos. Sin embargo, alzarse con el título en Roland Garros, ha sido lo más complicado para el suizo. En sus primeros años como profesional trató de adaptarse a la arcilla, casi siempre con malos resultados (excepto en 2001, que alcanzó los cuartos de final) y, apeado en dos de sus cuatro primeras participaciones, por Alex Correjta.
Cuando apuntaba alto en el 2005, cuando se postró por primera vez en las semifinales de la arcilla parisina, irrumpió ante él un joven Rafael Nadal. El español, no sólo le llevaría a la amargura en esta edición, sino que también lo haría en los próximos tres años, en los que Federer no faltó a su cita con la final. La gloria la alcanzó en el 2009. Robin Soderling, apartó a la bestia negra de Roger, y se citó con el ahora número tres del mundo en la final. La imagen de Federer, de rodillas y llorando sobre la tierra batida de París, quedaría grabada en las retinas de todos los aficionados que se dieron cita en la Phillippe Chatrier. En la siguiente temporada, sería el suizo el que sufriría las embestidas de Soderling. El último referente, en el pasado año, sirvió para observar las ganas que aún conserva Roger Federer por seguir haciéndose más y más grande.
Mucha ilusión para un objetivo complicado
Federer ha recortado su calendario (no participó en Montecarlo), y es que la atención a su familia cada vez es más primordial para él. Pero últimamente, se ha mostrado muy ilusionado de cara a su futuro en el tenis, ante los medios. Es consciente de las aptitudes que mantiene para este deporte. Los resultados conquistados tras el último US Open, hacen que Federer siga manteniendo esperanzas de cara a recuperar el cetro mundial, al menos por dos semanas, que le permitan superar el récord de Pete Sampras. Para ello, volver a conquistar un grande (no lo hace desde el Abierto de Australia en 2010), es primordial.
Pero Federer no tendrá un camino fácil hacia el título. El cuadro es verdaderamente duro para el suizo. En octavos, podría esperarle el español Feliciano López o el checo Stepanek. Pero lo difícil llegaría en los cuartos de final. Juan Martín del Potro o Tomas Berdych, previsiblemente, aguardarán al helvético. En el caso de que alcanzase las semifinales, Novak Djokovic se postraría en su camino. De superar semejante obstáculo, Rafa Nadal se perfila como el hombre a batir en la gran final. Muchos Top 10 esperan por el camino a Federer. Pero todo esto, no son más que suposiciones. Roger Federer tendrá que desplegar su mejor juego, siempre resplandeciente de elegancia, para desactivar a sus rivales e intentar volver a tocar el cielo en un Grand Slam.
