Una transición connatural

Nadal solventa cómodamente (7-5 y 6-1 a Lacko) su primer encuentro individual sobre hierba del año. Kohlschreiber, su próximo rival en los cuartos de final de Halle.

Una transición connatural
Nadal debuta con triunfo sobre la hierba de Halle.

Es el césped de Halle, pero parece un laboratorio. Allí, en el Gerry Weber Stadion, Rafael Nadal Parera afronta su primer partido de la temporada sobre el verde elemento con el bloc de notas en la mano. Hace apenas tres días corrió sobre roja arcilla para alzar su séptimo título en Roland Garros. Hoy, en cambio, pisa con cautela una superficie húmeda y traicionera como ninguna. El cambio exige toda una revolución técnica. Y pone a prueba su capacidad de adaptación contra el reloj. Pero poco importa. Para el balear, cada minuto en la pista, cada experimento propuesto, es un misterio desvelado. Así vence (7-5 y 6-1) al eslovaco Lukas Lacko por la vía rápida para avanzar a los cuartos de final. Así ultima una transición tierra-hierba que cada año parece más natural.

Pese a debutar con triunfo este pasado miércoles en dobles junto a Marcel Granollers, su pareja olímpica, Nadal saltó a la pista consciente del riesgo. “Quizás este es el torneo más difícil de toda la temporada para mí. Todo cambia con respecto a la tierra”, avisó en la previa. De ahí las dudas a la hora de gestionar una sólida ventaja (3-1). Y la prudencia en cada paso. Ante Lacko, uno de los pocos jugadores que le ha inflingido un ‘rosco’ (6-0), en Doha en 2010, fue ajustando su juego en cada intercambio. El desplazamiento fue cada vez más fluido, sus apoyos menos rígidos y sus golpes terminaron volando progresivamente más planos. Llegó a desaprovechar hasta cuatro bolas de set, pero terminó con el colmillo afilado (parcial de 7-0) y sirviendo con la seguridad que otorga la confianza (76% de puntos con primeros).

“Estoy muy contento”, asegura el mallorquín, que espera en cuartos de final al alemán Philipp Kohlschreiber (6-7(5), 6-1 y 6-3 a Lukas Kubot), el vigente campeón. “El primer parcial fue bastante duro, me costó encontrar el ritmo. Luego me sentí cada vez mejor y el saque fue mucho más fluido”, apura satisfecho. Será el único español en liza tras la derrota de Granollers (6-3 y 6-4 ante Tommy Haas) y el principal adversario en la lucha por el título de Roger Federer, que no pasó demasiados apuros para doblegar al local Florian Mayer por 6-4 y 7-5. El suizo lo sabe. Podría ser su primer enfrentamiento sobre hierba en cuatro años. Un dulce para la batalla que se avecina. Wimbledon abre sus puertas en 9 días. Y allí sólo sobrevivirán los mejor preparados.